{"id":5204,"date":"2024-12-08T02:01:10","date_gmt":"2024-12-08T02:01:10","guid":{"rendered":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/?page_id=5204"},"modified":"2025-03-02T01:41:50","modified_gmt":"2025-03-02T01:41:50","slug":"st-alphonsus-discourse-on-the-feast-of-the-immaculate-conception","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/st-alphonsus-discourse-on-the-feast-of-the-immaculate-conception\/","title":{"rendered":"DISCURSO DISCURSO DE SAN ALFONS\u00cdN EN LA FIESTA DE LA INMACULADA CONCEPCI\u00d3N"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"5204\" class=\"elementor elementor-5204\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-80c12bf e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"80c12bf\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-95afbb3 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"95afbb3\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Las siguientes meditaciones y lecturas espirituales para la fiesta de la Inmaculada Concepci\u00f3n, est\u00e1n tomadas de <em>Meditaciones y lecturas para cada d\u00eda del a\u00f1o: Selecci\u00f3n de los Escritos Espirituales de San Alfonso<\/em>, <em>V. 1, Parte 1<\/em>editado por el Rev. P. John Baptist Coyle, C.Ss.R. (The Phoenix Publishing Company, Dubl\u00edn, 1923).<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-42ed42d e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"42ed42d\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b577f27 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"b577f27\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Meditaci\u00f3n de la ma\u00f1ana: Era conveniente que el Padre Eterno preservara a Mar\u00eda del pecado original<\/strong><br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Como el lirio entre las espinas, as\u00ed es mi amor entre las hijas<\/em>. - (Cant. ii., 2).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Grande fue, en verdad, el da\u00f1o causado a Ad\u00e1n y a toda su posteridad por su maldito pecado. Pero de esta desgracia general quiso Dios eximir a la Sant\u00edsima Virgen, como Madre predestinada de su Hijo unig\u00e9nito y primog\u00e9nita de la Gracia. Ella deb\u00eda aplastar la cabeza de la serpiente y ser la Mediadora sin pecado de la paz entre los hombres y Dios. De ah\u00ed que el Padre Eterno bien pudiera decir de Su amada Hija: Como el lirio entre las espinas, as\u00ed es mi amada entre las hijas, siempre inmaculada y siempre amada.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<\/strong><br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Era muy conveniente que Dios preservara a Mar\u00eda del pecado original, pues la destin\u00f3 a aplastar la cabeza del esp\u00edritu infernal que, seduciendo a nuestros Primeros Padres, trajo la muerte a todos los hombres. As\u00ed lo predijo el Se\u00f1or: <em>Pondr\u00e9 enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y la suya; ella te aplastar\u00e1 la cabeza<\/em>. - (G\u00e9n. iii., 15). Pero si Mar\u00eda era esa Mujer Valiente tra\u00edda al mundo para conquistar a Lucifer, ciertamente no era apropiado que \u00e9l la conquistara primero y la hiciera su esclava. La raz\u00f3n exigir\u00eda, en efecto, que fuera preservada de toda mancha e incluso de una sujeci\u00f3n moment\u00e1nea a su adversario. \u00bfC\u00f3mo, pues, pudo Dios permitir que primero fuera esclava de la serpiente infernal? Alabado y siempre bendito sea Dios, que, en su infinita bondad, dot\u00f3 a Mar\u00eda de una gracia tan grande que, permaneciendo siempre libre de la culpa del pecado, fue siempre capaz de derrotar y confundir el orgullo de la serpiente.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Adem\u00e1s de esto, fue totalmente conveniente que el Padre Eterno creara a Mar\u00eda, \"la \u00fanica hija de la vida\", libre de la mancha del pecado original y siempre pose\u00edda por Su gracia, destinada como estaba a ser la reparadora de un mundo perdido, Mediadora de paz entre los hombres y Dios. \"Oh Virgen Sant\u00edsima\", dice San Juan Damasceno, \"naciste para que pudieras servir a la salvaci\u00f3n del mundo entero\". \"\u00a1Salve, reconciliadora del mundo entero!\", clama San Efr\u00e9n. \"\u00a1Salve, t\u00fa que eres \u00e1rbitro entre Dios y los hombres!\", clama San Basilio de Silucia.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ahora bien, ciertamente no ser\u00eda conveniente elegir a un enemigo para tratar de la paz con la persona ofendida, y menos a\u00fan a un c\u00f3mplice del propio delito. San Gregorio dice que \"un enemigo no puede comprometerse a apaciguar a su juez que es al mismo tiempo la parte ofendida; porque si lo hiciera, en lugar de apaciguarlo, lo provocar\u00eda a una ira mayor\". Y, por tanto, como Mar\u00eda hab\u00eda de ser la Mediadora de la paz entre los hombres y Dios, era de suma importancia que ella misma no apareciese como pecadora y enemiga de Dios, sino que apareciese en todo como amiga y libre de toda mancha. Por eso era conveniente que Dios la preservase del pecado, para que no apareciese culpable de la misma falta que los hombres por quienes deb\u00eda interceder.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ah, mi Se\u00f1ora Inmaculada, me regocijo contigo al verte enriquecida con tan gran pureza. Doy gracias a nuestro com\u00fan Creador por haberte preservado de toda mancha de pecado. <em>Eres todo belleza y no hay ni una mancha en ti.<\/em> - (Cant. iv., 7). \u00a1Oh paloma pur\u00edsima, toda abeto, toda hermosa, siempre amiga de Dios! Ah, dulc\u00edsima, amabil\u00edsima, inmaculada Mar\u00eda, no desde\u00f1es poner tus ojos compasivos en las llagas de mi alma. M\u00edrame, ten piedad de m\u00ed, c\u00farame. El feliz d\u00eda en que ir\u00e9 a contemplar tu belleza en el Para\u00edso parece lejano mil a\u00f1os, tanto anhelo alabarte y amarte m\u00e1s que ahora, Madre m\u00eda, Reina m\u00eda, amad\u00edsima, dulc\u00edsima, pur\u00edsima, inmaculada Mar\u00eda. Am\u00e9n.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-338ebff e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"338ebff\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a7fa2ba elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a7fa2ba\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong><br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero sobre todo conven\u00eda que el Padre Eterno preservara a esta Su hija sin mancha del pecado de Ad\u00e1n, porque la predestin\u00f3 a ser la Madre de Su Hijo unig\u00e9nito. Como Jes\u00fas era el primog\u00e9nito de Dios, <em>el primog\u00e9nito de toda criatura<\/em> - (Col. i., 15), as\u00ed Mar\u00eda, la destinada Madre de Dios, fue siempre considerada por \u00c9l como su primog\u00e9nita por adopci\u00f3n, y por tanto siempre la posey\u00f3 por su gracia. <em>El Se\u00f1or me posey\u00f3 en el principio de sus caminos.<\/em> - (Prov. viii., 22). Por lo tanto, para el honor de su Hijo, era conveniente que el Padre preservara a la Madre de toda mancha de pecado. Cuando David proyectaba el Templo de Jerusal\u00e9n, en una escala de magnificencia digna de Dios, dijo: <em>Porque no se prepara una casa para el hombre, sino para Dios<\/em>. - (1 Par. xxix., 1). \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s razonable es, pues, suponer que el Soberano Arquitecto, que destin\u00f3 a Mar\u00eda a ser la Madre de su propio Hijo, adorn\u00f3 su alma con todos los dones m\u00e1s preciosos para que fuera una morada digna de un Dios!<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Sabemos que el mayor honor de un hombre es nacer de padres nobles. <em>Y la gloria de los hijos son sus padres<\/em>. - (Prov. xvii., 6). \u00bfC\u00f3mo, pues, podemos suponer que Dios, que pudo hacer que Su Hijo naciera de una Madre noble preserv\u00e1ndola del pecado, permitiera, por el contrario, que naciera de una infectada por \u00e9l, y dejara as\u00ed siempre en poder de Lucifer el reprocharle la verg\u00fcenza de tener una madre que hab\u00eda sido una vez su esclava y enemiga de Dios? No, ciertamente, el Padre Eterno no permiti\u00f3 esto; pero \u00c9l bien provey\u00f3 para el honor de Su hijo preservando a Su madre siempre inmaculada, para que pudiera ser una Madre digna de tal Hijo. Y la misma Santa Iglesia nos lo asegura: \"Oh Dios Todopoderoso y Eterno, que por la cooperaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen Madre Mar\u00eda, para que fuera digna morada de Tu Hijo\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ah, mi bell\u00edsima Se\u00f1ora, me regocijo al verte, por tu pureza y tu belleza, tan querida de Dios. Doy gracias a Dios por haberte preservado de toda mancha. Oh T\u00fa, que desde el primer momento de tu vida apareciste pura y hermosa ante Dios, ten piedad de m\u00ed, que no s\u00f3lo nac\u00ed en pecado, sino que desde el Bautismo he vuelto a manchar mi alma con cr\u00edmenes. \u00bfQu\u00e9 gracia te negar\u00e1 Dios? Virgen Inmaculada, t\u00fa me has de salvar. Am\u00e9n.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d862be6 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"d862be6\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d9d8f6a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"d9d8f6a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Lectura Espiritual: Era conveniente que el Hijo preservara a su Madre del pecado original<\/strong><br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0En segundo lugar, era conveniente que el Hijo preservara a Mar\u00eda del pecado, por ser su Madre. Nadie puede elegir a su madre; pero si a alguien se le concediera tal cosa, \u00bfqui\u00e9n habr\u00eda que, pudiendo elegir a una reina, deseara a una esclava? \u00bfO si pudiera elegir a un amigo de Dios, desear\u00eda a un enemigo? Si, pues, s\u00f3lo el Hijo de Dios pudo elegir una Madre seg\u00fan su propio Coraz\u00f3n y su propio gusto, debemos considerar, como algo natural, que eligi\u00f3 una digna de Dios. San Bernardo dice, \"que el Creador de los hombres haci\u00e9ndose hombre, debi\u00f3 \u00c9l mismo seleccionar una Madre que \u00c9l sab\u00eda que ser\u00eda digna de \u00c9l\". Como era conveniente que un Dios pur\u00edsimo tuviera una Madre libre de todo pecado, la cre\u00f3 sin mancha. Aqu\u00ed podemos aplicar las palabras del Ap\u00f3stol a los Hebreos: <em>Porque conven\u00eda que tuvi\u00e9ramos tal sumo sacerdote; santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores<\/em>. - (Heb. vii., 26). Un autor erudito observa que, seg\u00fan San Pablo, era conveniente que nuestro Sant\u00edsimo Redentor no s\u00f3lo estuviera separado del pecado, sino tambi\u00e9n de los pecadores; de acuerdo con la explicaci\u00f3n de Santo Tom\u00e1s, que dice: \"que era necesario que \u00c9l, que vino a quitar los pecados, estuviera separado de los pecadores, en cuanto a la falta bajo la cual estaba Ad\u00e1n\". Pero, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda decirse que Jesucristo estaba separado de los pecadores, si ten\u00eda una Madre que era pecadora?<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Ambrosio dice: \"que Cristo eligi\u00f3 este vaso en el que iba a descender no de la tierra, sino del Cielo; y lo consagr\u00f3 templo de pureza\". Esto concuerda con lo que San Juan Bautista revel\u00f3 a Santa Br\u00edgida, diciendo: \"No conven\u00eda que el Rey de la Gloria reposara de otro modo que en un vaso escogido que excediera en pureza a todos los hombres y \u00e1ngeles\". Y a esto podemos a\u00f1adir lo que el mismo Padre Eterno dijo a la misma Santa: \"Mar\u00eda era un vaso limpio e inmundo: limpio, porque era toda hermosa; pero inmundo porque naci\u00f3 de pecadores, aunque fue concebida sin pecado, para que Mi Hijo naciera de ella sin pecado.\" Y observa estas \u00faltimas palabras: \"Mar\u00eda fue concebida sin pecado\". No para que Jesucristo pudiera haber contra\u00eddo el pecado; sino para que no se le reprochara siquiera haber tenido una Madre infectada de \u00e9l, que en consecuencia hubiera sido esclava del demonio.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0El Esp\u00edritu Santo dice que <em>la gloria del hombre proviene de la honra de su padre, y un padre sin honra es la desgracia del hijo<\/em>. - (Eccl. iii., 13). \"Por eso fue\", dice un escritor antiguo, \"que Jes\u00fas preserv\u00f3 el cuerpo de Mar\u00eda de la corrupci\u00f3n despu\u00e9s de la muerte; porque habr\u00eda sido para Su deshonra que esa carne virginal con la que se hab\u00eda revestido se convirtiera en alimento de gusanos.\" Porque, a\u00f1ade, \"la corrupci\u00f3n es una desgracia de la naturaleza humana; y como Jes\u00fas no estuvo sujeto a ella, Mar\u00eda tambi\u00e9n estuvo exenta; porque la carne de Jes\u00fas es la carne de Mar\u00eda.\" Pero ya que la corrupci\u00f3n de su cuerpo habr\u00eda sido una desgracia para Jesucristo, por haber nacido de ella, \u00bfcu\u00e1nto mayor habr\u00eda sido la desgracia, de haber nacido de una madre cuya alma estuvo alguna vez infectada por la corrupci\u00f3n del pecado? Pues no s\u00f3lo es cierto que la carne de Jes\u00fas es la misma que la de Mar\u00eda, \"sino que, a\u00f1ade el mismo autor, \"la carne de nuestro Salvador, incluso despu\u00e9s de Su Resurrecci\u00f3n, sigui\u00f3 siendo la misma que hab\u00eda tomado de Su Madre. La carne de Cristo es la carne de Mar\u00eda; y aunque fue glorificada por la gloria de Su Resurrecci\u00f3n, sigue siendo la misma que fue tomada de Mar\u00eda.\" Y ahora bien, si esto es verdad, suponiendo que la Sant\u00edsima Virgen hubiera sido concebida en pecado, aunque el Hijo no hubiera podido contraer su mancha, sin embargo, el haber unido a S\u00ed mismo una carne que una vez estuvo infectada por el pecado, un vaso de inmundicia y sujeto a Lucifer, habr\u00eda sido siempre una deshonra para \u00c9l.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Mar\u00eda no s\u00f3lo fue la Madre, sino la digna Madre de nuestro Salvador. As\u00ed la llaman todos los santos Padres. San Bernardo dice: \"S\u00f3lo t\u00fa fuiste digna de ser elegida como aquella en cuyo vientre virginal el Rey de reyes tendr\u00eda su primera morada\". Santo Tom\u00e1s de Villanueva dice: \"Antes de concebir ya era digna de ser la Madre de Dios\". La misma Santa Iglesia atestigua que Mar\u00eda mereci\u00f3 ser la Madre de Jesucristo, diciendo: \"La Sant\u00edsima Virgen, que mereci\u00f3 llevar en su seno a Cristo nuestro Se\u00f1or\"; y St. Tom\u00e1s de Aquino, explicando estas palabras, dice que \"se dice que la Sant\u00edsima Virgen mereci\u00f3 dar a luz al Se\u00f1or de todos; no que mereci\u00f3 su Encarnaci\u00f3n, sino que mereci\u00f3, por las gracias que hab\u00eda recibido, tal grado de pureza y santidad, que pudo ser dignamente Madre de Dios\"; es decir, Mar\u00eda no pudo merecer la Encarnaci\u00f3n del Verbo Eterno, pero por la gracia divina mereci\u00f3 tal grado de perfecci\u00f3n que la hizo digna de ser la Madre de un Dios; seg\u00fan dice San Agust\u00edn: \"Su singular santidad y pureza la hicieron digna de ser la Madre de Dios\". Agust\u00edn dice: \"Su singular santidad, efecto de la gracia, mereci\u00f3 que s\u00f3lo ella fuera juzgada digna de recibir a un Dios\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Y ahora, suponiendo que Mar\u00eda fuera digna de ser la Madre de Dios, \"\u00bfqu\u00e9 excelencia y qu\u00e9 perfecci\u00f3n hab\u00eda que no le fuera propia?\", pregunta Santo Tom\u00e1s de Villanueva. Santo Tom\u00e1s dice: \"que cuando Dios elige a alguien para una dignidad particular, lo hace apto para ella\"; por lo que a\u00f1ade: \"que Dios, habiendo elegido a Mar\u00eda por Madre, tambi\u00e9n por su gracia la hizo digna de esta alt\u00edsima dignidad\". \"La Sant\u00edsima Virgen fue divinamente elegida para ser la Madre de Dios, y por tanto no podemos dudar de que Dios la hab\u00eda hecho id\u00f3nea por su gracia para esta dignidad; y as\u00ed nos lo asegura el \u00c1ngel\": <em>Porque has hallado gracia en Dios; he aqu\u00ed que concebir\u00e1s<\/em>. - (Lucas i., 50). Y de ah\u00ed argumenta el Santo que \"la Sant\u00edsima Virgen nunca cometi\u00f3 ning\u00fan pecado real, ni siquiera venial. De lo contrario\", dice, \"no habr\u00eda sido una madre digna de Jesucristo; pues la ignominia de la Madre habr\u00eda sido tambi\u00e9n la del Hijo, ya que habr\u00eda tenido por madre a una pecadora.\" Y ahora bien, si Mar\u00eda, a causa de un solo pecado venial, que no priva a un alma de la gracia divina, no habr\u00eda sido una madre digna de Dios, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s indigna habr\u00eda sido si hubiera contra\u00eddo la culpa del pecado original, que la habr\u00eda convertido en enemiga de Dios y esclava del demonio? Y esta reflexi\u00f3n fue la que hizo pronunciar a San Agust\u00edn aquellas memorables palabras, seg\u00fan las cuales, al hablar de Mar\u00eda en honor de Nuestro Se\u00f1or, a Quien mereci\u00f3 tener por Hijo, no quiso ni siquiera considerar la cuesti\u00f3n del pecado en ella; \"porque sabemos -dice- que por \u00c9l, que es evidente que no ten\u00eda pecado, y a Quien mereci\u00f3 concebir y dar a luz, recibi\u00f3 la gracia de vencer todo pecado.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0No fue ninguna verg\u00fcenza para Jesucristo que los jud\u00edos le llamaran despectivamente Hijo de Mar\u00eda, queriendo decir con ello que era Hijo de una pobre mujer: <em>\u00bfNo se llama Mar\u00eda su madre?<\/em> - (Mt. xiii., 55). Vino a este mundo para darnos ejemplo de humildad y paciencia. Pero, por otra parte, habr\u00eda sido indudablemente una desgracia si hubiera o\u00eddo decir al diablo: \"\u00bfNo era pecadora su madre? \u00bfAcaso no naci\u00f3 de una madre malvada, que en otro tiempo fue esclava nuestra?\". Incluso habr\u00eda sido impropio que Jesucristo hubiera nacido de una mujer cuyo cuerpo estuviera deformado, o tullido, o pose\u00eddo por demonios; pero \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s no lo habr\u00eda sido, si hubiera nacido de una mujer cuya alma hubiera estado una vez deformada por el pecado, y en posesi\u00f3n Lucifer!<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Dios, que es la Sabidur\u00eda misma, bien supo prepararse una morada adecuada para residir en la tierra: <em>La sabidur\u00eda se ha construido una casa<\/em>. - (Prov. ix., 1). <em>El Alt\u00edsimo ha santificado su propio tabern\u00e1culo. Dios lo ayudar\u00e1 por la ma\u00f1ana temprano<\/em>. - (Sal. xlv., 5, 6). David dice que nuestro Se\u00f1or santific\u00f3 esta su morada <em>por la ma\u00f1ana temprano<\/em>es decir, desde el principio de su vida, para hacerla digna de \u00c9l; pues no era propio de un Dios santo elegir para S\u00ed una morada que no lo fuera: <em>La santidad ser\u00e1 tu casa<\/em>. - (Sal. xcii., 5). La Santa Iglesia canta: \"T\u00fa, Se\u00f1or, no has desde\u00f1ado habitar en el seno de la Virgen\". S\u00ed, porque habr\u00eda desde\u00f1ado encarnarse en el seno de una In\u00e9s, de una Gertrudis, de una Teresa, porque estas v\u00edrgenes, aunque santas, estuvieron sin embargo durante un tiempo manchadas del pecado original; pero no desde\u00f1\u00f3 hacerse Hombre en el seno de Mar\u00eda, porque esta Virgen amada fue siempre pura y libre de la menor sombra de pecado, y nunca fue pose\u00edda por la serpiente infernal. Y por eso dice San Agust\u00edn: \"el Hijo de Dios nunca se hizo morada m\u00e1s digna que Mar\u00eda, que nunca fue pose\u00edda por el enemigo, ni despojada de sus ornamentos.\" Por otra parte, San Cirilo de Alejandr\u00eda pregunta: \"\u00bfQui\u00e9n ha o\u00eddo hablar de un arquitecto que se construyera un templo y cediera la primera posesi\u00f3n del mismo a su mayor enemigo?\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0S\u00ed, dice San Metodio, hablando del mismo tema, aquel Se\u00f1or que nos mand\u00f3 honrar a nuestros padres, no quiso hacer otra cosa, cuando se hizo Hombre, que observarlo, dando a su Madre todas las gracias y honores: \"Aquel que dijo, <em>Honra a tu padre y a tu madre<\/em>para observar su propio decreto, dio toda gracia y honor a su Madre\". Por tanto, debemos creer ciertamente que Jesucristo preserv\u00f3 el cuerpo de Mar\u00eda de la corrupci\u00f3n despu\u00e9s de la muerte; porque si no lo hubiera hecho, no habr\u00eda observado la ley, que, al mismo tiempo que nos manda honrar a nuestra madre, nos proh\u00edbe faltarle al respeto. Pero \u00a1qu\u00e9 poco habr\u00eda guardado Jes\u00fas el honor de su Madre, si no la hubiera preservado del pecado de Ad\u00e1n! \"Ciertamente pecar\u00eda aquel hijo\", dice el agustino Padre Tom\u00e1s de Estrasburgo, \"que, teniendo en su poder preservar a su madre del pecado original no lo hizo\". \"Pero lo que en nosotros ser\u00eda pecado\", prosigue el mismo autor, \"ciertamente habr\u00eda sido considerado impropio en el Hijo de Dios, Quien, pudiendo hacer inmaculada a su Madre, no lo hizo.\" \"Ah, no\", exclama Gerson, \"puesto que T\u00fa, el Pr\u00edncipe supremo, eliges tener una Madre, ciertamente T\u00fa la honras. Pero ahora, si T\u00fa permitieras que ella, que deb\u00eda ser la morada del Dios todo puro, estuviera en la abominaci\u00f3n del pecado original, ciertamente parecer\u00eda que la ley no fue bien cumplida.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\"Adem\u00e1s, sabemos\", dice San Bernardino de Siena, \"que el Divino Hijo vino al mundo para redimir a Mar\u00eda m\u00e1s que a todas las dem\u00e1s criaturas.\" Hay dos medios por los que una persona puede ser redimida, como nos ense\u00f1a San Agust\u00edn: el uno levant\u00e1ndola despu\u00e9s de haber ca\u00eddo, y el otro impidiendo que caiga; y este \u00faltimo medio es sin duda el m\u00e1s honroso. \"Es m\u00e1s honroso redimido -dice el docto Su\u00e1rez- el que es impedido de caer, que el que, despu\u00e9s de caer, es levantado\"; porque as\u00ed se evita la injuria o mancha que el alma contrae siempre al caer. Siendo esto as\u00ed, debemos creer ciertamente que Mar\u00eda fue redimida del modo m\u00e1s honroso y m\u00e1s propio de la Madre de Dios, como observa San Buenaventura, \"pues es de creer que el Esp\u00edritu Santo, como favor muy especial, la redimi\u00f3 y preserv\u00f3 del pecado original por un nuevo g\u00e9nero de santificaci\u00f3n, y esto en el mismo momento de su Concepci\u00f3n; no que el pecado estuviese en ella, sino que de otro modo podr\u00eda haber estado.\" Sobre el mismo tema, el Cardenal Cusano observa bellamente que \"otros tuvieron a Jes\u00fas como liberador, pero para la Sant\u00edsima Virgen fue un preliberador\"; es decir, que todos los dem\u00e1s tuvieron un Redentor que los libr\u00f3 del pecado con el que ya estaban contaminados, pero que la Sant\u00edsima Virgen tuvo un Redentor que, porque iba a convertirse en su Hijo, la preserv\u00f3 de ser contaminada jam\u00e1s por el pecado.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0En fin, para concluir con las palabras de Hugo de San V\u00edctor, el \u00e1rbol se conoce por sus frutos. Si el Cordero fue siempre inmaculado, la Madre tambi\u00e9n debe haber sido siempre inmaculada: \"Tal el Cordero, tal la Madre del Cordero; porque el \u00e1rbol se conoce por sus frutos\". De ah\u00ed que este mismo Doctor salude a Mar\u00eda, diciendo: \"Oh digna Madre de un digno Hijo\"; queriendo decir, que ninguna otra que Mar\u00eda era digna de ser la Madre de tal Hijo, y ning\u00fan otro que Jes\u00fas era un digno Hijo de tal Madre; y luego a\u00f1ade estas palabras: \"\u00a1Oh hermosa Madre de la Belleza misma, oh alta Madre del Alt\u00edsimo, oh Madre de Dios!\". Dirij\u00e1monos, pues, a esta Sant\u00edsima Madre con las palabras de San Ildefonso: \"Amamanta, oh Mar\u00eda, a tu Creador, da leche a Aquel que te hizo, y que te hizo tal que pudo ser hecho de ti\". Am\u00e9n.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ac216f8 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"ac216f8\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ac859e6 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"ac859e6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina: Era conveniente que el Esp\u00edritu Santo preservara a Mar\u00eda del pecado original<\/strong><\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<\/strong><br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Puesto que era conveniente que el Padre Eterno preservara a Mar\u00eda del pecado como Su hija, y al Hijo como Su Madre, tambi\u00e9n era conveniente que el Esp\u00edritu Santo la preservara como Su Esposa. San Agust\u00edn dice que \"Mar\u00eda fue la \u00fanica que mereci\u00f3 ser llamada Madre y Esposa de Dios\". Pues San Anselmo afirma que el Esp\u00edritu Divino, el Amor mismo del Padre y del Hijo, entr\u00f3 corporalmente en Mar\u00eda, y enriqueci\u00e9ndola con gracia singular sobre todas las criaturas, repos\u00f3 en ella y la hizo Reina del Cielo y de la tierra. <em>El Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti<\/em>. - (Lucas i., 35).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Y ahora, si un excelente artista tuviera el poder de hacer que su esposa fuera en la realidad tal como la representar\u00eda en su cuadro, \u00a1qu\u00e9 esfuerzos no har\u00eda para hacerla tan bella como fuera posible! \u00bfQui\u00e9n, pues, puede decir que el Esp\u00edritu Santo hizo otra cosa con Mar\u00eda, cuando pudo hacerla, a la que iba a ser su Esposa, tan bella como conven\u00eda que fuera? Ah no, el Esp\u00edritu Santo actu\u00f3 como le conven\u00eda actuar, pues este mismo Se\u00f1or declara: <em>Eres toda hermosa, oh mi amor, y no hay una mancha en ti<\/em>. - (Cant. iv., 7).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0El Esp\u00edritu Santo significa lo mismo cuando llam\u00f3 a esta Su Esposa un jard\u00edn cerrado y una fuente sellada: <em>Mi hermana, mi esposa, es un jard\u00edn cerrado, una fuente sellada<\/em> - una Esposa en la que ning\u00fan enga\u00f1o pod\u00eda entrar, contra la que ning\u00fan fraude del enemigo pod\u00eda prevalecer, y que era siempre santa en mente y cuerpo. \"T\u00fa eres\", dice San Bernardo, \"un jard\u00edn cerrado en el que nunca ha entrado la mano de los pecadores para arrancar sus flores\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ah, mi Reina inmaculada, hermosa paloma, amada de Dios, no desde\u00f1es echar tus ojos sobre las muchas manchas y heridas de mi alma. M\u00edrame y compad\u00e9cete de m\u00ed. Dios, que mucho te ama, nada te niega, y t\u00fa no sabes rechazar a los que recurren a ti. Oh Mar\u00eda sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f045f7a e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"f045f7a\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1835b7d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1835b7d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong><br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0En Proverbios leemos: <em>Muchas hijas han reunido riquezas, t\u00fa las has superado a todas<\/em>. - (Prov. xxxi., 29). Si Mar\u00eda ha superado a todos los dem\u00e1s en las riquezas de la gracia, debe haber tenido la justicia original como la tuvieron Ad\u00e1n y los \u00e1ngeles. En los C\u00e1nticos leemos: <em>Hay j\u00f3venes doncellas sin n\u00famero. Una es mi paloma, mi perfecta<\/em> (en hebreo es <em>mi entera, mi inmaculada<\/em>) <em>no es m\u00e1s que una. Es la \u00fanica de su madre<\/em>. - (Cant. vi., 7). Todas las almas son hijas de la gracia divina, pero entre ellas Mar\u00eda fue la <em>paloma<\/em> sin la hiel del pecado, la <em>perfecto<\/em> sin mancha en su origen, la concebida en gracia.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0De ah\u00ed que el \u00c1ngel, antes de que se convirtiera en la Madre de Dios, la encontrara ya <em>lleno de gracia<\/em>y la salud\u00f3: <em>\u00a1Salve, llena eres de gracia!<\/em> - (Lucas i., 28). A otros santos se les concedi\u00f3 parcialmente la gracia, pero a la Sant\u00edsima Virgen se le concedi\u00f3 toda la gracia. Tanto es as\u00ed que Santo Tom\u00e1s dice: \"La gracia hizo santa no s\u00f3lo el alma, sino incluso la carne de Mar\u00eda, para que la Sant\u00edsima Virgen pudiera revestir con ella al Verbo Eterno.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh inmaculada y pur\u00edsima Virgen Mar\u00eda, Madre de Dios, Reina del Universo, nuestra buena Se\u00f1ora, t\u00fa eres la abogada de los pecadores, el consuelo del mundo, el rescate de los cautivos, la alegr\u00eda de los enfermos, el consuelo de los afligidos, el refugio y la salvaci\u00f3n del mundo entero. Oh pur\u00edsima Virgen Mar\u00eda, venero tu sant\u00edsimo coraz\u00f3n que fue delicia y reposo de Dios, tu coraz\u00f3n rebosante de humildad, pureza y amor divino. Ah, Madre m\u00eda, por amor de Jes\u00fas, enc\u00e1rgate de mi salvaci\u00f3n. Oh Se\u00f1ora, no niegues tu compasi\u00f3n a quien Jes\u00fas no ha negado su Sangre. Oh Madre m\u00eda, no me abandones. Nunca, nunca dejes de orar por m\u00ed hasta que me veas a salvo en el Cielo a tus pies, bendici\u00e9ndote y agradeci\u00e9ndote por siempre. Am\u00e9n.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>The following meditations and spiritual reading for the Feast of the Immaculate Conception, are taken from Meditations and Readings for Every Day of the Year: Selected from the Spiritual Writings of Saint Alphonsus, V. 1, Part 1, edited by Rev. &hellip; <a class=\"continue_reading\" href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/st-alphonsus-discourse-on-the-feast-of-the-immaculate-conception\/\">Seguir leyendo <span class=\"meta-nav\"><i class=\"fa fa-caret-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><\/a><\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":5206,"parent":0,"menu_order":64,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-5204","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5204"}],"version-history":[{"count":21,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5204\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5227,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5204\/revisions\/5227"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5206"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}