{"id":7151,"date":"2025-03-11T01:08:45","date_gmt":"2025-03-11T01:08:45","guid":{"rendered":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/?page_id=7151"},"modified":"2026-02-24T16:26:04","modified_gmt":"2026-02-24T16:26:04","slug":"daily-meditations-second-week-of-lent","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-second-week-of-lent\/","title":{"rendered":"MEDITACIONES DIARIAS: SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"7151\" class=\"elementor elementor-7151\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-72f6c05 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"72f6c05\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-53a2dfe elementor-widget elementor-widget-accordion\" data-id=\"53a2dfe\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"accordion.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8761\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"1\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8761\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">VOLUME TWO - PART I, pp. 155-208<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8761\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"1\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8761\"><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8762\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"2\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8762\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8762\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"2\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8762\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> \"\u00a1SE\u00d1OR, ES BUENO QUE ESTEMOS AQU\u00cd!\"\u00a0<\/em><\/b>- (Evangelio del domingo. Mat. xvii., 1, 9)<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Trabajemos durante el resto de nuestras vidas para ganar el Cielo.  Los Santos hicieron muy poco para ganar el Cielo.  San Agust\u00edn dijo que para ganar la gloria eterna del Para\u00edso debemos abrazar voluntariamente el trabajo eterno.\u00a0 <em>Los sufrimientos de este tiempo no son dignos de compararse con la gloria venidera.<\/em> - (Rom. viii., 8).<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0En el Evangelio de este d\u00eda leemos que, deseando dar a sus disc\u00edpulos una vislumbre de la gloria del Para\u00edso, a fin de animarlos a trabajar por el honor divino, el Redentor se transfigur\u00f3, y les permiti\u00f3 contemplar el esplendor de su semblante.  Extasiado de alegr\u00eda y deleite, San Pedro exclam\u00f3: <em>Se\u00f1or, \u00a1es bueno que estemos aqu\u00ed!<\/em>\u00a0 Se\u00f1or, que permanezcamos aqu\u00ed; que nunca m\u00e1s nos alejemos de este lugar; porque la vista de tu belleza nos consuela m\u00e1s que todos los deleites de la tierra.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Trabajemos durante el resto de nuestras vidas para ganar el Cielo.  El Cielo es un bien tan grande, que, para comprarlo por nosotros, Jesucristo ha sacrificado Su vida en la Cruz.  Ten la seguridad de que el mayor de todos los tormentos de los condenados en el infierno proviene de la idea de haber perdido el Cielo por su propia culpa.  Las bendiciones, las delicias, las alegr\u00edas, la dulzura del Para\u00edso pueden adquirirse; pero s\u00f3lo pueden ser descritas y comprendidas por aquellas almas benditas que las disfrutan.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Seg\u00fan el Ap\u00f3stol, ning\u00fan hombre en esta tierra puede comprender las infinitas bendiciones que Dios ha preparado para las almas que le aman.\u00a0 <em>Cosas que ojo no vio, ni o\u00eddo oy\u00f3, ni han subido en coraz\u00f3n de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.<\/em>. - (1 Cor. ii., 9).  En esta vida no podemos tener idea de otros placeres que los que disfrutamos por medio de los sentidos.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Hablando del Para\u00edso, San Bernardo dice: Oh hombre, si quieres comprender las bendiciones del Cielo, sabe que en ese pa\u00eds feliz no hay nada que no desear\u00edas y todo lo que desear\u00edas.  Aunque aqu\u00ed abajo hay algunas cosas agradables a los sentidos, \u00bfcu\u00e1ntas m\u00e1s hay que s\u00f3lo nos atormentan?  Si la luz del d\u00eda es agradable, la oscuridad de la noche es desagradable; si la primavera y el oto\u00f1o nos alegran, el fr\u00edo del invierno y el calor del verano son dolorosos.  Adem\u00e1s, tenemos que soportar los dolores de la enfermedad, la persecuci\u00f3n de los hombres y los inconvenientes de la pobreza; tenemos que someternos a las angustias interiores, a los temores, a las tentaciones del demonio, a las dudas de conciencia y a la incertidumbre de la salvaci\u00f3n eterna.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero, despu\u00e9s de entrar en el Para\u00edso, los bienaventurados no tendr\u00e1n m\u00e1s penas.\u00a0 <em>Dios enjugar\u00e1 toda l\u00e1grima de sus ojos.  Y ya no habr\u00e1 muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor, porque las primeras cosas pasaron.  Y el que estaba sentado en el trono, dijo: He aqu\u00ed, yo hago nuevas todas las cosas<\/em>. - (Apoc. xxi., 4).<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0 <em>\"NO EN LA PASI\u00d3N DE LA LUJURIA COMO LOS GENTILES QUE NO CONOCEN A DIOS\" <\/em><\/strong>- (Ep\u00edstola del domingo, 1 Tes. iv., 1, 7)<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<em>REFLEXIONES Y AFECTOS SOBRE LA PASI\u00d3N DE JESUCRISTO<\/em><\/strong><\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0El inicuo sumo sacerdote pregunt\u00f3 entonces a Jes\u00fas si era verdaderamente el Hijo de Dios: <em>Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si t\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios.<\/em>. - (Mt. xxvi., 63).  Jes\u00fas, por respeto al Nombre de Dios, afirm\u00f3 que as\u00ed era en verdad; con lo cual Caif\u00e1s rasg\u00f3 sus vestiduras, diciendo que hab\u00eda blasfemado; y todos gritaron que merec\u00eda la muerte: <em>Pero ellos respondiendo dijeron, es culpable de muerte<\/em>. - (Mt. xxvi., 66).  S\u00ed, Jes\u00fas m\u00edo, con verdad te declaran culpable de la muerte, puesto que quisiste tomar sobre ti la satisfacci\u00f3n por m\u00ed, que merec\u00eda la muerte eterna.  Pero si con tu muerte me has dado la vida, es justo que yo la gaste toda y, si es necesario, la pierda por ti.  S\u00ed, Jes\u00fas m\u00edo, ya no vivir\u00e9 para m\u00ed, sino s\u00f3lo para Ti y para tu amor.  S\u00e1lvame con tu gracia.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Entonces le escupieron en la cara y le zarandearon<\/em>. - (Mt. xxvi., 67).  Despu\u00e9s de haberlo proclamado culpable de muerte, como un hombre ya entregado al castigo, y declarado infame, la chusma se dispuso a maltratarlo toda la noche con golpes, y bufidos, y patadas, arranc\u00e1ndole la barba, e incluso escupi\u00e9ndole en la Cara, burl\u00e1ndose de \u00c9l como un falso profeta, y diciendo: <em>Profet\u00edzanos, oh Cristo, \u00bfqui\u00e9n es el que te golpe\u00f3?<\/em> - (Mt. xxvi., 68).  Todo esto lo predijo nuestro Redentor por Isa\u00edas: <em>He entregado mi cuerpo a los huelguistas, y mis mejillas a los que las arrancaban; no he vuelto el rostro a los que me increpaban y escup\u00edan.<\/em>. - (Is. l., 6).  El devoto Thauler cuenta que es opini\u00f3n de San Jer\u00f3nimo que todos los dolores y enfermedades que Jes\u00fas sufri\u00f3 en aquella noche s\u00f3lo ser\u00e1n conocidos el d\u00eda del Juicio Final.  San Agust\u00edn, hablando de las ignominias sufridas por Jesucristo, dice: \"Si esta medicina no puede curar nuestro orgullo, no s\u00e9 qu\u00e9 podr\u00e1\".  Ah, Jes\u00fas m\u00edo, \u00bfc\u00f3mo es que T\u00fa eres tan humilde y yo tan soberbio?  Oh Se\u00f1or, dame luz; hazme saber qui\u00e9n eres T\u00fa y qui\u00e9n soy yo.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8763\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"3\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8763\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">LUNES DE LA SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8763\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"3\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8763\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> EL H\u00c1BITO DEL PECADO PRODUCE CEGUERA<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Todo pecado produce ceguera; y a medida que aumenta el pecado, aumenta tambi\u00e9n la ceguera del pecador.  Por eso vemos que los pecadores reincidentes pierden toda luz, y van de pecado en pecado, sin pensar siquiera en enmendarse.  El mismo h\u00e1bito de pecar, dice San Agust\u00edn, impide a los pecadores percibir el mal que hacen, y as\u00ed viven como si ya no creyeran en Dios, en el Cielo o en la eternidad.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>El imp\u00edo, cuando ha llegado a la profundidad de los pecados, desprecia<\/em>. - (Prov. xviii., 3).  Uno de los mayores males que nos trajo el pecado de Ad\u00e1n fue la mala inclinaci\u00f3n a pecar.  Esto hizo llorar al Ap\u00f3stol cuando se vio obligado por la concupiscencia hacia aquellos mismos pecados que aborrec\u00eda: <em>Veo otra ley en mis miembros . . . cautiv\u00e1ndome en la ley del pecado<\/em>. - (Rom. vii., 23).  Por eso es tan dif\u00edcil para nosotros, infectados como estamos por esta concupiscencia, y con tantos enemigos que nos impulsan al mal, llegar sin pecado a nuestra patria celestial.  Ahora bien, siendo tal nuestra fragilidad, pregunto: \u00bfqu\u00e9 dir\u00edais de un viajero que, teniendo que cruzar el mar en medio de una gran tempestad, y en una fr\u00e1gil barca, la cargara de tal manera que bastara para hundirla aunque no hubiera tempestad y la nave fuera fuerte?  \u00bfQu\u00e9 pronosticar\u00edas sobre la vida de ese hombre?  Ahora bien, podemos decir lo mismo del pecador habitual, que, teniendo que atravesar el mar de esta vida -un mar tempestuoso en el que tantos se pierden- en una barca fr\u00e1gil y destrozada, como es nuestra carne a la que estamos unidos, la sigue cargando con pecados habituales.  Dif\u00edcilmente puede salvarse alguien as\u00ed, porque un mal h\u00e1bito ciega el entendimiento, endurece el coraz\u00f3n y, por tanto, lo vuelve obstinado hasta el final.  En primer lugar, un mal h\u00e1bito produce <em>ceguera<\/em>.  \u00bfY por qu\u00e9, en efecto, los santos piden siempre luz a Dios, temblando por no convertirse en los peores pecadores del mundo?  Porque saben que si por un momento pierden esa luz, no hay enormidad que no cometan.  \u00bfC\u00f3mo es que tantos cristianos han vivido obstinadamente en el pecado hasta que al fin se han condenado?\u00a0 <em>Su propia malicia los ceg\u00f3<\/em>. - (Sab. ii., 21).  El pecado los priv\u00f3 de la vista, y as\u00ed se perdieron.  Todo pecado produce ceguera; y a medida que aumenta el pecado, aumenta tambi\u00e9n la ceguera.  Dios es nuestra luz; por tanto, cuanto m\u00e1s se aleja el alma de Dios, tanto m\u00e1s ciega se vuelve: <em>Sus huesos se llenar\u00e1n con los vicios de su juventud<\/em>. - (Job xx., 11).  Como en un vaso lleno de tierra no puede penetrar la luz del sol, as\u00ed en un coraz\u00f3n lleno de vicios no puede entrar la luz divina.  Por eso vemos a ciertos pecadores reincidentes perder toda luz, y proceder de pecado en pecado, sin pensar ya siquiera en enmendarse: <em>Los malvados andan por ah\u00ed<\/em>. - (Sal. xi., 9).  Habiendo ca\u00eddo en ese pozo oscuro, los infelices no pueden hacer otra cosa que pecar; s\u00f3lo hablan del pecado; s\u00f3lo hablan del pecado; s\u00f3lo piensan en el pecado; y apenas perciben al fin qu\u00e9 da\u00f1o hay en el pecado.  La misma costumbre de pecar, dice San Agust\u00edn, impide a los pecadores percibir el mal que hacen.  De modo que viven como si ya no creyeran en Dios, ni en el Cielo, ni en el infierno, ni en la eternidad.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Dios m\u00edo, T\u00fa me has concedido grandes bendiciones, favoreci\u00e9ndome m\u00e1s que a los dem\u00e1s; y yo te he ofendido se\u00f1aladamente, ultraj\u00e1ndote m\u00e1s que a ninguna otra persona que yo conozca.  Oh Coraz\u00f3n doloroso de mi Redentor, afligido y atormentado en la Cruz por la visi\u00f3n de mis pecados, dame, por tus m\u00e9ritos, un vivo sentido de mis ofensas, y dolor por ellas.  Ah, Jes\u00fas m\u00edo, estoy lleno de vicios; pero T\u00fa eres omnipotente, puedes f\u00e1cilmente llenar mi alma con tu santo amor.  En Ti, pues, conf\u00edo; T\u00fa que eres bondad infinita y misericordia infinita.  Me arrepiento.  Oh mi Soberano Bien, de haberte ofendido.  Oh, que hubiera preferido morir, y nunca haberte causado ning\u00fan disgusto.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em> MORTIFICACI\u00d3N INTERIOR<\/em><\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0 <em>REFLEXIONES Y AFECTOS SOBRE LA PASI\u00d3N DE JESUCRISTO<\/em><\/strong><\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:\u00a0<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Al hacerse de d\u00eda, los jud\u00edos conducen a Jes\u00fas ante Pilato, para que lo condene a muerte; pero Pilato lo declara inocente: <em>No encuentro causa en este hombre<\/em>. - (Lucas xxiii., 4).  Y para librarse de las importunidades de los jud\u00edos, que le apremiaban buscando la muerte del Salvador, lo env\u00eda a Herodes.  A Herodes le agrad\u00f3 mucho ver a Jesucristo presentado ante \u00e9l, esperando que en su presencia, para librarse de la muerte, hubiera obrado uno de esos milagros de los que hab\u00eda o\u00eddo hablar; por eso Herodes le hizo muchas preguntas.  Pero Jes\u00fas, porque no deseaba librarse de la muerte, y porque el malvado no era digno de sus respuestas, guard\u00f3 silencio y no le contest\u00f3.  Entonces el soberbio rey, con su corte, le profiri\u00f3 muchos insultos, y haci\u00e9ndole cubrir con un manto blanco, como declar\u00e1ndole ignorante y est\u00fapido, le envi\u00f3 de vuelta a Pilato: <em>Pero Herodes con sus soldados le despreci\u00f3 y se burl\u00f3 de \u00e9l, poni\u00e9ndole una t\u00fanica blanca, y le envi\u00f3 de vuelta a Pilato.<\/em>. - (Lucas xxiii., 11).  El cardenal Hugo en su Comentario dice: \"Burl\u00e1ndose de \u00c9l como de un necio, lo visti\u00f3 con una t\u00fanica blanca\".  Y San Buenaventura, \"Lo despreci\u00f3 como a un impotente, porque no hizo ning\u00fan milagro; como a un ignorante, porque no le respondi\u00f3 ni una palabra; como a un idiota, porque no se defendi\u00f3.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh Sabidur\u00eda Eterna!  \u00a1Oh Verbo Divino!  Te faltaba esta otra ignominia, que fueras tratado como un necio sin sentido.  Tanto pesa sobre Ti nuestra salvaci\u00f3n, que por amor a nosotros no s\u00f3lo quieres ser injuriado, sino saciado de injurias, como ya hab\u00eda profetizado de Ti Jerem\u00edas: <em>Dar\u00e1 su mejilla al que le golpee; se llenar\u00e1 de reproches<\/em>. - (Lam. iii., 30).  \u00bfY c\u00f3mo podr\u00edas soportar tal amor hacia los hombres, de quienes no has recibido m\u00e1s que ingratitudes y desprecios?  Ay, que yo sea uno de estos que te han ultrajado m\u00e1s que Herodes.  Ah, Jes\u00fas m\u00edo, no me castigues, como a Herodes, priv\u00e1ndome de tu voz.  Herodes no te reconoci\u00f3 por lo que eres.  Te confieso mi Dios: Herodes no te amaba; yo te amo m\u00e1s que a m\u00ed mismo.  No me niegues, te lo suplico, no me niegues la voz de tu inspiraci\u00f3n, como he merecido por las ofensas que te he hecho.  Dime lo que quieres de m\u00ed, pues, por tu gracia, estoy dispuesto a hacer todo lo que T\u00fa quieras.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8764\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"4\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8764\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">MARTES DE LA SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8764\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"4\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8764\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:<em>\u00a0 EL H\u00c1BITO DEL PECADO ENDURECE EL CORAZ\u00d3N<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Su coraz\u00f3n ser\u00e1 duro como una piedra y firme como el yunque de un herrero<\/em>.  Dios, en efecto, no endurece al pecador habitual, sino que le retira su gracia en castigo de su ingratitud por los favores pasados; y as\u00ed su coraz\u00f3n se vuelve duro como una piedra.  Y Santo Tom\u00e1s de Villanueva dice: \"La dureza del coraz\u00f3n es se\u00f1al de condenaci\u00f3n\".<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Un mal h\u00e1bito <em>endurece el coraz\u00f3n,\u00a0<\/em>y Dios lo permite justamente en castigo de la resistencia a sus llamadas.  El Ap\u00f3stol dice que el Se\u00f1or <em>tiene misericordia de quien quiere, y a quien quiere endurece<\/em>. - (Rom. ix. 18).  San Agust\u00edn lo explica as\u00ed: No es que Dios endurezca al pecador habitual, sino que le retira su gracia en castigo de su ingratitud por las gracias pasadas, y as\u00ed su coraz\u00f3n se endurece como una piedra: <em>Su coraz\u00f3n ser\u00e1 duro como una piedra, y firme como el yunque de un herrero<\/em>. - (Job xli., 15).  Por eso, cuando otros se conmueven y lloran al o\u00edr sermones sobre los rigores de la justicia divina, los dolores de los condenados y la Pasi\u00f3n de Jesucristo, al pecador habitual no le afectan en absoluto; hablar\u00e1 de estas cosas, y oir\u00e1 hablar de ellas, con indiferencia, como si fueran cosas que no le conciernen; y no har\u00e1 sino endurecerse m\u00e1s: <em>Ser\u00e1 firme como el yunque de un herrero<\/em>.  Incluso las muertes s\u00fabitas, los terremotos, los rayos y rel\u00e1mpagos, ya no le aterrorizar\u00e1n; y en lugar de despertarle y hacerle entrar en s\u00ed mismo, le producir\u00e1n m\u00e1s bien ese estupor de muerte en el que duerme sin remedio: <em>A tu reprensi\u00f3n, oh Dios de Jacob, todos se han adormecido<\/em>. - (Sal. lxxv., 7).  Un mal h\u00e1bito destruye poco a poco incluso el remordimiento de conciencia.  Al pecador habitual el pecado m\u00e1s enorme le parece nada, dice San Agust\u00edn: \"Los pecados, por horribles que sean, una vez habituales, parecen poco o ning\u00fan pecado\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00bfC\u00f3mo puedo agradecerte, Se\u00f1or, como es debido, las muchas gracias que me has concedido?  En lugar de estarte agradecido y amarte por haberme librado del infierno y haberme llamado con tanto amor, he seguido provocando tu ira al corresponderte con insultos.  No, Dios m\u00edo, no ultrajar\u00e9 m\u00e1s tu paciencia; ya te he ofendido bastante.  S\u00f3lo T\u00fa, que eres amor infinito, podr\u00edas haberme soportado hasta ahora.  Pero ahora veo que T\u00fa no puedes soportarme m\u00e1s; y con raz\u00f3n.  Perdona, pues, mi Se\u00f1or y mi Bien Soberano, todas mis ofensas contra Ti, de las que me arrepiento de todo coraz\u00f3n, pues me propongo no volver a ofenderte en el futuro.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:<em>\u00a0 MORTIFICACI\u00d3N INTERIOR<\/em><\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<em>REFLEXIONES Y AFECTOS SOBRE LA PASI\u00d3N DE JESUCRISTO<\/em><\/strong><\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0M\u00e1s adelante hablaremos de los otros reproches que Jesucristo soport\u00f3, hasta que finalmente muri\u00f3 en la Cruz: <em>Soport\u00f3 la cruz, despreciando la verg\u00fcenza<\/em>. - (Heb. xii., 2).  Mientras tanto, consideremos cu\u00e1n verdaderamente se cumpli\u00f3 en nuestro querido Redentor lo que el Salmista hab\u00eda predicho, que en Su Pasi\u00f3n se convertir\u00eda en el oprobio de los hombres y en el marginado del pueblo: <em>Pero yo soy un gusano y no un hombre; el oprobio de los hombres y el paria del pueblo.<\/em>. - (Sal. xxi., 7); hasta una muerte de ignominia sufrida a manos del verdugo en una Cruz, como un malhechor entre dos malhechores: <em>Y fue reputado con los malvados<\/em>. - (Is. liii., 12).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Se\u00f1or, Alt\u00edsimo, exclama San Bernardo, \u00a1hazte el m\u00e1s bajo entre los hombres!  \u00a1Oh excelso, vu\u00e9lvete vil!  Oh gloria de los \u00e1ngeles, convi\u00e9rtete en el oprobio de los hombres: \"\u00a1Oh, el m\u00e1s bajo y el m\u00e1s alto!  \u00a1Oh humilde y sublime!  Oh reproche de los hombres y gloria de los \u00c1ngeles!\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh gracia, oh fuerza del amor de Dios, contin\u00faa San Bernardo.  As\u00ed, el Se\u00f1or m\u00e1s alto de todos se convirti\u00f3 en el m\u00e1s despreciado de todos.  \"Oh gracia, oh fuerza del amor, \u00bfse convirti\u00f3 as\u00ed el m\u00e1s alto de todos en el m\u00e1s bajo de todos?\".  \u00bfY qui\u00e9n fue, a\u00f1ade el Santo, el que hizo esto?  \"\u00bfQui\u00e9n ha hecho esto?  El amor\".  Todo esto ha hecho el amor que Dios tiene a los hombres, para probar c\u00f3mo nos ama, y para ense\u00f1arnos con su ejemplo a sufrir con paz desprecios e injurias: <em>Cristo tambi\u00e9n sufri\u00f3 por nosotros<\/em> (escribe San Pedro), <em>dej\u00e1ndote ejemplo, para que sigas sus pasos<\/em>. - (1 Pe. ii., 21).  San Eleazar, cuando su esposa le pregunt\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda llegado a soportar con tanta paz las grandes injurias que le hab\u00edan hecho, respondi\u00f3 Me vuelvo para mirar a Jes\u00fas soportando el desprecio, y digo que mis afrentas son como nada respecto a las que \u00c9l, mi Dios, estuvo dispuesto a soportar por m\u00ed.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ah, Jes\u00fas m\u00edo, \u00bfy c\u00f3mo es que, a la vista de un Dios as\u00ed deshonrado por amor a m\u00ed, no s\u00e9 sufrir el menor desprecio por amor a Ti?  Pecador y soberbio.  \u00bfY de d\u00f3nde, Se\u00f1or m\u00edo, puede venir este orgullo?  Te ruego que, por los m\u00e9ritos del desprecio que sufriste, me des gracia para sufrir con paciencia y alegr\u00eda todas las afrentas e injurias.  Desde hoy me propongo, con tu ayuda, no resentirlas nunca m\u00e1s, sino recibir con alegr\u00eda todos los reproches que se me ofrezcan.  Verdaderamente he merecido mayor desprecio por haber despreciado Tu Divina Majestad, y merecido el desprecio del infierno.  Excesivamente dulce y agradable me has hecho las afrentas, mi amado Redentor, al haber abrazado tan gran desprecio por amor a m\u00ed.  En adelante me propongo, para agradarte, beneficiar en lo posible a quien me desprecie; al menos hablar bien de \u00e9l y rezar por \u00e9l.  E incluso ahora te ruego que derrames tus gracias sobre todos aquellos de quienes he recibido alg\u00fan agravio.  Te amo, oh Bien infinito, y te amar\u00e9 siempre cuanto pueda.  Am\u00e9n.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8765\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"5\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8765\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">MI\u00c9RCOLES DE LA SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8765\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"5\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8765\"><p><b><strong>Meditaci\u00f3n matutina:<em>\u00a0 EL H\u00c1BITO DE PECAR HACE QUE EL PECADOR SE OBSTINE HASTA EL FINAL<\/em><\/strong><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>A un coraz\u00f3n duro le ir\u00e1 mal al final<\/em>.  Cuando se pierde la luz y se endurece el coraz\u00f3n, la consecuencia probable ser\u00e1 que el pecador acabe mal y muera obstinado en el pecado.  Oh Jes\u00fas, estoy resuelto a cambiar mi vida y entregarme a Ti.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Cuando se pierde la luz, y el coraz\u00f3n se endurece, la consecuencia probable ser\u00e1 que el pecador tendr\u00e1 un mal fin, y morir\u00e1 obstinado en su pecado: <em>A un coraz\u00f3n duro le ir\u00e1 mal al final<\/em>. - (Ecclus. iii., 27).  Los justos siguen caminando por el camino recto: <em>El camino de los justos es recto para andar<\/em>. - (Is. xxvi., 7).  Los pecadores habituales, por el contrario, van siempre en c\u00edrculo: <em>Los malvados andan por ah\u00ed<\/em>. - (Sal. xi., 9).  Dejan el pecado por un tiempo, y luego vuelven a \u00e9l.  A \u00e9stos San Bernardo les anuncia una maldici\u00f3n: \"\u00a1Ay del hombre que siga este c\u00edrculo!\".  \u00c9ste dir\u00e1: Me enmendar\u00e9 antes de morir.  Pero la dificultad estriba en esto: \u00bfse enmendar\u00e1 un pecador habitual aunque llegue a la vejez?  El Esp\u00edritu Santo dice: <em>El joven seg\u00fan su camino, aun cuando sea viejo no se apartar\u00e1 de \u00e9l<\/em>. - (Prov. xxii., 6).  La raz\u00f3n es, seg\u00fan Santo Tom\u00e1s de Villanueva, que nuestras fuerzas son muy d\u00e9biles: <em>Tu fuerza ser\u00e1 como ceniza de estopa<\/em>. - (Is. i., 31).  De donde se sigue, como observa el Santo, que el alma, privada de la gracia, no puede evitar cometer nuevos pecados: \"De donde resulta que el alma, privada de la gracia, no puede sustraerse por mucho tiempo a cometer nuevos pecados\".  Pero adem\u00e1s de esto, \u00a1qu\u00e9 locura ser\u00eda en una persona jugar y perder voluntariamente todo lo que posee, con la esperanza de recuperarlo en la \u00faltima apuesta!  Tal es la locura de los que contin\u00faan viviendo en pecado, y esperan en el \u00faltimo momento de su vida repararlo todo.  \u00bfPueden el et\u00edope o el leopardo cambiar el color de su piel?  \u00bfY c\u00f3mo puede llevar una buena vida quien ha contra\u00eddo un largo h\u00e1bito de pecado?\u00a0 <em>Si el et\u00edope puede cambiar de piel, o el leopardo sus manchas, t\u00fa tambi\u00e9n puedes hacerlo bien cuando hayas aprendido el mal<\/em>. - (Jer. xiii., 23).  Por eso sucede que el pecador habitual se abandona al fin a la desesperaci\u00f3n, y as\u00ed acaba con su vida.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ah, Dios m\u00edo, \u00bfhe de esperar entonces a que me abandones absolutamente y me env\u00edes al infierno?  Ah, Se\u00f1or, esp\u00e9rame; porque estoy resuelto a cambiar de vida y entregarme a Ti.  Dime lo que debo hacer y lo har\u00e9.  Oh Sangre de Jes\u00fas, ay\u00fadame.  Oh Mar\u00eda, Abogada de los pecadores, soc\u00f3rreme; y T\u00fa, Padre Eterno, por los m\u00e9ritos de Jes\u00fas y de Mar\u00eda, ten piedad de m\u00ed.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:<em>\u00a0 MORTIFICACI\u00d3N INTERIOR<\/em><\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<em>REFLEXIONES Y AFECTOS SOBRE LA PASI\u00d3N DE JESUCRISTO<\/em><\/strong><\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:\u00a0\u00a0<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Tan pronto como lleg\u00f3 al pretorio (como le fue revelado a Santa Br\u00edgida), nuestro amoroso Salvador, a la orden de los sirvientes, se despoj\u00f3 de sus vestiduras, abraz\u00f3 la columna, y luego puso sobre ella sus manos para que se las ataran.  \u00a1Oh Dios, ya ha comenzado el cruel suplicio!  Oh \u00c1ngeles del Cielo, venid a contemplar este doloroso espect\u00e1culo; y si no os es permitido librar a vuestro Rey de esta b\u00e1rbara matanza que los hombres le han preparado, venid al menos a llorar de compasi\u00f3n.  Y t\u00fa, alma m\u00eda, imag\u00ednate presente en este horrible desgarramiento de la carne de tu amado Redentor.  M\u00edralo, c\u00f3mo est\u00e1 de pie, -tu afligido Jes\u00fas-, con la cabeza inclinada, mirando al suelo, sonrojado todo \u00e9l por la verg\u00fcenza, espera este gran suplicio.  Contemplad c\u00f3mo estos b\u00e1rbaros, como tantos perros voraces, atacan ya con los azotes a este inocente Cordero.  Mirad c\u00f3mo uno le golpea en el pecho, otro en los hombros, otro en los lomos y en las piernas; ni siquiera su Sagrada Cabeza y su hermoso rostro pueden escapar a los golpes.  Ah, yo! ya fluye esa Sangre Divina de cada parte; ya con esa Sangre est\u00e1n saturados los azotes, las manos de los verdugos, la columna y el suelo.  \"Est\u00e1 herido\", se lamenta San Pedro Dami\u00e1n, \"en todo Su Cuerpo, desgarrado con los azotes; ahora se enroscan alrededor de Sus hombros, ahora alrededor de Sus piernas - llagas sobre llagas, heridas a\u00f1adidas a heridas frescas.\"  Ah, hombres crueles, \u00bfcon qui\u00e9n trat\u00e1is as\u00ed?  Quietos, quietos; sabed que os equivoc\u00e1is.  El Hombre a quien est\u00e1is torturando es inocente y santo; soy yo mismo el culpable; a m\u00ed, que he pecado, se me deben estos azotes y tormentos.  Pero no hac\u00e9is caso de lo que digo.  \u00bfY c\u00f3mo puedes T\u00fa, oh Padre Eterno, soportar esta gran injusticia?  \u00bfC\u00f3mo puedes contemplar a tu amado Hijo sufriendo as\u00ed y no intervenir en su favor?  \u00bfCu\u00e1l es el crimen que ha cometido para merecer un castigo tan vergonzoso y severo?<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8766\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"6\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8766\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">JUEVES DE LA SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8766\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"6\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8766\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> ILUSIONES QUE EL DIABLO SUGIERE A LOS PECADORES<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0El diablo lleva a los pecadores al infierno cerrando sus ojos a los peligros de la condenaci\u00f3n.  Primero los ciega y luego los conduce a los tormentos eternos.  Si, pues, queremos salvarnos, debemos rogar continuamente a Dios con las palabras del ciego del Evangelio: <em>\u00a1Se\u00f1or, que pueda ver!  \u00a1Domine, ut videam!<\/em>\u00a0 Ilum\u00edname, Se\u00f1or, y hazme ver el camino por el que debo andar, para escapar de las ilusiones del enemigo de mi salvaci\u00f3n.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Tomemos a un joven que ha ca\u00eddo en pecados graves, los ha confesado y ha recobrado la gracia divina.  El demonio le tienta de nuevo a pecar; \u00e9l resiste, pero ya vacila por los enga\u00f1os que le sugiere el enemigo.  Yo le digo a esa persona <em>usted<\/em>: Dime, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1s?  \u00bfPerder\u00e1s ahora la gracia de Dios, que has recobrado, y que vale m\u00e1s que el mundo entero, por esta miserable gratificaci\u00f3n?  \u00bfEscribir\u00e1s tu propia sentencia de muerte eterna, y te condenar\u00e1s a arder para siempre en el infierno?  \"No\", dices, \"no quiero condenarme, quiero salvarme; si cometo este pecado, despu\u00e9s lo confesar\u00e9\".  He aqu\u00ed el primer enga\u00f1o del tentador.  \u00bfMe dices, entonces, que despu\u00e9s lo confesar\u00e1s?  Pero mientras tanto ya entregas tu alma.  Dime, si tuvieras en tu mano una joya que valiera mil coronas, \u00bfla arrojar\u00edas al r\u00edo, diciendo: Despu\u00e9s buscar\u00e9 con diligencia y espero encontrarla?  T\u00fa tienes en tu mano esa preciosa joya de tu alma, que Jesucristo ha comprado con Su Sangre; y la arrojas voluntariamente al infierno (pues al pecar est\u00e1s, seg\u00fan la justicia actual, ya condenado), y dices: Pero espero recuperarla por Confesi\u00f3n.  Pero, \u00bfy si no la recuperas?  Para recuperarla debes tener verdadero arrepentimiento, que es el don de Dios; \u00bfy si Dios no te diera este arrepentimiento?  \u00bfY si viniera la muerte y te quitara tiempo para la confesi\u00f3n?<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Dices que no dejar\u00e1s pasar una semana sin confesarte; \u00bfy qui\u00e9n te promete una semana?  Dices que te confesar\u00e1s ma\u00f1ana; \u00bfy qui\u00e9n te promete ma\u00f1ana?  San Agust\u00edn dice: \"Dios no te ha prometido el ma\u00f1ana; tal vez te lo d\u00e9, y tal vez no te lo d\u00e9\", como se lo ha negado a tantos, que se han acostado bien, y se han encontrado muertos por la ma\u00f1ana.  \u00a1A cu\u00e1ntos ha dado Dios por muertos y enviado al infierno en el acto mismo de pecar!<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Y si \u00c9l hiciera lo mismo contigo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edas reparar tu ruina eterna?  Sabed que por este enga\u00f1o de \"despu\u00e9s me confesar\u00e9\", el diablo se ha llevado al infierno a miles y miles de cristianos.  Dif\u00edcilmente encontraremos un pecador tan desesperado como para decidirse positivamente a condenarse: todos, aun cuando cometen pecado, lo hacen con la esperanza de una futura Confesi\u00f3n.  Y as\u00ed se han perdido tantas pobres almas, que ahora ya no pueden reparar el pasado.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00bfEs, pues, oh Dios m\u00edo, porque has sido tan bueno conmigo, por lo que he sido tan ingrato contigo?  Nos hemos enzarzado en una contienda: yo huyendo de Ti, y T\u00fa persigui\u00e9ndome; T\u00fa haci\u00e9ndome el bien, y yo devolvi\u00e9ndote el mal.  Ah, Se\u00f1or m\u00edo, si no hubiera otra raz\u00f3n, s\u00f3lo Tu bondad para conmigo deber\u00eda enamorarme de Ti, ya que mientras yo he aumentado mis pecados, T\u00fa has aumentado Tus gracias.  \u00bfY c\u00f3mo he merecido la luz que ahora me das?  Se\u00f1or m\u00edo, te lo agradezco de todo coraz\u00f3n, y espero agradec\u00e9rtelo por toda la eternidad en el cielo.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:<em>\u00a0 MORTIFICACI\u00d3N INTERIOR<\/em><\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<em>REFLEXIONES Y AFECTOS SOBRE LA PASI\u00d3N DE JESUCRISTO<\/em><\/strong><\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Buenaventura exclama apenado: \"La Sangre real est\u00e1 fluyendo; magulladura se a\u00f1ade a magulladura, y tajo a tajo\".  Aquella Sangre Divina ya sal\u00eda por todos los poros: aquel Sagrado Cuerpo ya se hab\u00eda convertido en una Herida perfecta: sin embargo, aquellos brutos enfurecidos no se privaron de a\u00f1adir golpe sobre golpe, como hab\u00eda predicho el Profeta: <em>Y han a\u00f1adido al dolor de mis heridas<\/em>. - (Sal. lxviii., 27).  De modo que las correas no s\u00f3lo hab\u00edan hecho de todo el cuerpo una herida, sino que incluso hab\u00edan arrancado pedazos de \u00e9l al aire, hasta que al final los cortes en esa carne sagrada eran tales que se pod\u00edan contar los huesos: \"La Carne fue tan desgarrada que los huesos pudieron ser contados\".  Cornelius \u00e0 Lapide dice que en este tormento Jesucristo deber\u00eda, naturalmente hablando, haber muerto; pero \u00c9l quiso por Su Divino poder mantenerse en vida, para sufrir dolores a\u00fan mayores por amor a nosotros; y San Lorenzo Justiniano hab\u00eda observado lo mismo antes: \"Evidentemente deber\u00eda haber muerto.  Sin embargo, se reserv\u00f3 para la vida, siendo su voluntad soportar sufrimientos m\u00e1s pesados.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ah, mi amant\u00edsimo Se\u00f1or, T\u00fa eres digno de un amor infinito; T\u00fa has sufrido tanto para que yo pueda amarte.  \u00a1Oh, no permitas nunca que, en lugar de amarte, te ofenda o desagrade m\u00e1s!  \u00a1Oh, qu\u00e9 lugar en el infierno no habr\u00eda de estar apartado para m\u00ed, si despu\u00e9s de haber conocido el amor que T\u00fa has tenido para con semejante desgraciado, me condenara a m\u00ed mismo, despreciando a un Dios que hab\u00eda sufrido desprecios, azotes y azotes por m\u00ed; y que, adem\u00e1s, despu\u00e9s de haberle ofendido tantas veces, me hab\u00eda perdonado tan misericordiosamente!  Ah, Jes\u00fas m\u00edo, que no sea as\u00ed, \u00a1oh, que no sea as\u00ed!  Oh Dios m\u00edo, \u00a1c\u00f3mo el amor y la paciencia que me has demostrado ser\u00edan para m\u00ed un suplicio en el infierno, otro infierno a\u00fan m\u00e1s lleno de tormentos!<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8767\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"7\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8767\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">VIERNES DE LA SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8767\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"7\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8767\"><p style=\"text-align: center;\"><em>(Para el primer viernes de marzo)<\/em><\/p><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:<em>\u00a0 EL CORAZ\u00d3N AMOROSO DE JES\u00daS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0El Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas nos ama infinitamente m\u00e1s que nosotros mismos.  Jes\u00fas nos ha amado hasta el exceso.  Nos ha amado m\u00e1s que a su propio honor, m\u00e1s que a su reposo, m\u00e1s que a su misma vida.  Y este exceso de amor, \u00bfno es suficiente para dejar estupefactos a los \u00e1ngeles del Para\u00edso?<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh, si pudi\u00e9ramos comprender el amor que arde en el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas por nosotros!  Nos ha amado tanto, que si todos los hombres, todos los \u00c1ngeles y todos los Santos se unieran con todas sus energ\u00edas, no podr\u00edan llegar a la mil\u00e9sima parte del amor que Jes\u00fas nos tiene.  \u00c9l nos ama infinitamente m\u00e1s de lo que nosotros nos amamos a nosotros mismos.  Nos ha amado hasta el exceso: <em>Hablaron de su muerte<\/em> (exceso) <em>que deb\u00eda cumplir en Jerusal\u00e9n<\/em>. - (Lucas ix., 31).  \u00bfY qu\u00e9 mayor exceso de amor puede haber que el que Dios muera por sus criaturas?  \u00c9l nos ha amado en grado sumo: <em>Habiendo amado a los suyos . . . los am\u00f3 hasta el fin<\/em>. - (Juan xiii., 1); ya que, despu\u00e9s de habernos amado desde la eternidad, -pues nunca hubo un momento desde la eternidad en que Dios no pensara en nosotros y no nos amara a cada uno de nosotros: <em>Te he amado con amor eterno,<\/em> - por amor a nosotros se hizo Hombre, y eligi\u00f3 por nosotros una vida de sufrimientos y la muerte de Cruz.  Por eso nos ha amado m\u00e1s que a su honor, m\u00e1s que a su reposo y m\u00e1s que a su vida; pues lo sacrific\u00f3 todo para demostrarnos el amor que nos tiene.  \u00bfY no es \u00e9ste un exceso de amor suficiente para dejar estupefactos a los \u00e1ngeles del Para\u00edso por toda la eternidad?  Este amor le ha inducido tambi\u00e9n a permanecer con nosotros en el Sant\u00edsimo Sacramento como en un trono de amor; pues permanece all\u00ed bajo la apariencia de un peque\u00f1o trozo de pan, encerrado en un Cop\u00f3n, donde parece permanecer en perfecta aniquilaci\u00f3n de su Majestad, sin movimiento y sin uso de sus sentidos; de modo que parece que no desempe\u00f1a otro oficio que el de amar a los hombres.  El amor nos hace desear la presencia constante del objeto de nuestro amor.  Es este amor y este deseo lo que hace que Jesucristo resida con nosotros en el Sant\u00edsimo Sacramento.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh adorable Coraz\u00f3n de mi Jes\u00fas, Coraz\u00f3n inflamado en el amor de los hombres, Coraz\u00f3n creado a prop\u00f3sito para amarlos, \u00bfc\u00f3mo es posible que T\u00fa puedas ser despreciado, y Tu amor tan mal correspondido por los hombres?  Oh, miserable que soy, yo tambi\u00e9n he sido de esos ingratos que no Te han amado.  Perd\u00f3name, Jes\u00fas m\u00edo, este gran pecado de no haberte amado a Ti que eres tan amable, y que me has amado tanto que no puedes hacer m\u00e1s para obligarme a amarte.  Siento que merezco ser condenado a no poder amarte, por haber renunciado a Tu amor, como hasta ahora lo he hecho.  Pero no, mi amad\u00edsimo Salvador, dame cualquier castigo, pero no me inflijas \u00e9ste.  Conc\u00e9deme la gracia de amarte, y luego dame el dulce, el agradable precepto de amarte a Ti, mi Se\u00f1or y mi Dios...\".  \"Ama al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n\".<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:<em>\u00a0 H\u00c9ROES Y HERO\u00cdNAS DE LA FE\u00a0<\/em><\/strong>- Santas Perpetua y Felicitas y Compa\u00f1eras (7 de marzo)<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<em>REFLEXIONES Y AFECTOS SOBRE LA PASI\u00d3N DE JESUCRISTO<\/em><\/strong><\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Leemos en la historia que varios penitentes, iluminados por la luz divina para ver la malicia de sus pecados, murieron de puro dolor por ellos.  \u00a1Oh, qu\u00e9 tormento, entonces, no debe soportar el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas a la vista de todos los pecados del mundo, todas las blasfemias, sacrilegios, actos de impureza, y todos los dem\u00e1s cr\u00edmenes que ser\u00edan cometidos por los hombres despu\u00e9s de Su muerte, cada uno de los cuales, como una bestia salvaje, desgarr\u00f3 Su Coraz\u00f3n separadamente por su propia malicia!  Por eso nuestro afligido Se\u00f1or, durante Su Agon\u00eda en el Huerto, exclam\u00f3: \u00bfEs \u00e9sta, pues, oh hombres, la recompensa que me dais por mi inconmensurable amor?  Oh, si tan s\u00f3lo pudiera ver que, agradecidos por Mi afecto, renunci\u00e1is al pecado y comenz\u00e1is a amarme, \u00a1con qu\u00e9 deleite no me apresurar\u00eda a morir por vosotros!  Pero contemplar, despu\u00e9s de todos Mis sufrimientos, tantos pecados; despu\u00e9s de tanto amor, tanta ingratitud, esto es lo que m\u00e1s Me aflige, Me entristece hasta la muerte y Me hace sudar pura Sangre: <em>Y su sudor se convirti\u00f3 en gotas de sangre que ca\u00edan al suelo<\/em>. - (Lucas xxii., 44).  De modo que, seg\u00fan el Evangelista, este Sudor Sangriento fue tan copioso, que primero empap\u00f3 todas las vestiduras de nuestro Sant\u00edsimo Redentor, y luego sali\u00f3 a raudales y ba\u00f1\u00f3 el suelo.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ah, mi amado Jes\u00fas, no veo en este Huerto flagelos ni espinas ni clavos que Te traspasen; \u00bfc\u00f3mo, pues, es que Te veo todo ba\u00f1ado en Sangre desde Tu cabeza hasta Tus pies?  Ay, mis pecados fueron la prensa cruel que, a fuerza de aflicci\u00f3n y dolor, forz\u00f3 tanta Sangre de Tu Coraz\u00f3n.  Yo fui, pues, uno de Tus m\u00e1s crueles verdugos, que m\u00e1s contribu\u00ed a crucificarte con mis pecados.  Es cierto que, si yo hubiera pecado menos, T\u00fa, Jes\u00fas m\u00edo, habr\u00edas sufrido menos.  Por tanto, por mucho que me haya complacido en ofenderte, tanto m\u00e1s he aumentado el dolor de tu Coraz\u00f3n, ya de por s\u00ed lleno de angustia.  \u00a1C\u00f3mo, pues, no me hace morir de dolor este pensamiento, cuando veo que he pagado el amor que me mostraste en Tu Pasi\u00f3n a\u00f1adiendo a Tu dolor y sufrimiento!  Yo, pues, he atormentado a este Coraz\u00f3n, tan amante y tan digno de amor, que tanto amor me ha mostrado.  Se\u00f1or m\u00edo, ya que no me queda otro medio de consolarte que llorar mis ofensas hacia Ti, ahora, Jes\u00fas m\u00edo, me doler\u00e9 de ellas y me lamentar\u00e9 de todo coraz\u00f3n.  Oh, dame, te ruego, tanta pena por ellas como me haga llorar hasta mi \u00faltimo aliento por el disgusto que te he causado, mi Dios, mi Amor, mi Todo.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8768\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"8\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8768\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">S\u00c1BADO DE LA SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8768\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"8\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8768\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> EL MARTIRIO DE MAR\u00cdA SIN PALIATIVOS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Buenaventura pregunta: \"Oh Se\u00f1ora, dime: \u00bfd\u00f3nde estabas?  \u00bfFue s\u00f3lo al pie de la Cruz?  Ah, mucho m\u00e1s que eso.  Estuviste en la Cruz misma, crucificada con tu Hijo\".  Mar\u00eda sufri\u00f3 en su coraz\u00f3n todo lo que Jes\u00fas sufri\u00f3 en su Cuerpo.\u00a0 <em>Qui\u00e9n te curar\u00e1<\/em>Oh Mar\u00eda, ya que el mismo Hijo, el \u00fanico que pod\u00eda consolarte, fue con sus sufrimientos la \u00fanica causa de los tuyos.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Buenaventura observa que \"aquellas llagas que estaban esparcidas sobre el Cuerpo de Nuestro Se\u00f1or, estaban todas unidas en el \u00fanico coraz\u00f3n de Mar\u00eda\".  As\u00ed fue como la Sant\u00edsima Virgen, por la compasi\u00f3n de su amoroso coraz\u00f3n hacia su Hijo, fue flagelada, coronada de espinas, insultada y clavada en la Cruz.  De donde el mismo Santo, considerando a Mar\u00eda en el monte Calvario, presente en la muerte de su Hijo, la interroga con estas palabras: \"Oh Se\u00f1ora, dime, \u00bfd\u00f3nde estabas?  \u00bfFue s\u00f3lo al pie de la Cruz?  Ah, mucho m\u00e1s que eso, estuviste en la Cruz misma, crucificada con tu Hijo\".  Ricardo de San Lorenzo, sobre las palabras del Redentor, pronunciadas por Isa\u00edas el Profeta:<em> He pisado solo el lagar, y de los gentiles no hay nadie conmigo.<\/em> - (Is. lxiii., 3), dice: \"Es verdad, Se\u00f1or, que en la obra de la redenci\u00f3n humana sufriste solo, y que hab\u00eda una mujer contigo, y era tu propia Madre; ella sufri\u00f3 en su coraz\u00f3n todo lo que T\u00fa sufriste en tu cuerpo.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero todo esto es decir demasiado poco de los dolores de Mar\u00eda, pues sufri\u00f3 m\u00e1s al presenciar los sufrimientos de su amado Jes\u00fas que si ella misma hubiera soportado todos los ultrajes y la muerte de su Hijo.  Erasmo, hablando de los padres en general, dice que \"son m\u00e1s cruelmente atormentados por los sufrimientos de sus hijos que por los suyos propios\".  Esto no siempre es cierto, pero en Mar\u00eda evidentemente lo fue; pues es seguro que am\u00f3 a su Hijo y a su vida m\u00e1s all\u00e1 de toda comparaci\u00f3n que a s\u00ed misma o a mil vidas propias.  Por eso, el Beato Amadeo afirma con raz\u00f3n que \"la afligida Madre, a la vista dolorosa de los tormentos de su amado Jes\u00fas, sufri\u00f3 mucho m\u00e1s de lo que habr\u00eda sufrido si ella misma hubiera soportado toda Su Pasi\u00f3n.\"  La raz\u00f3n es evidente, pues, como dice San Bernardo, \"el alma est\u00e1 m\u00e1s donde <em>le encanta<\/em> que donde <em>vidas<\/em>.\"  Nuestro Se\u00f1or mismo ya hab\u00eda dicho lo mismo: <em>donde est\u00e9 tu tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n<\/em>. - (Lucas xii., 34).  Si Mar\u00eda, pues, por amor, vivi\u00f3 m\u00e1s en su Hijo que en s\u00ed misma, debi\u00f3 soportar tormentos mucho mayores en los sufrimientos y muerte de su Hijo que los que habr\u00eda soportado si se le hubiera infligido la muerte m\u00e1s cruel del mundo.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:<em>\u00a0 AYUNO EN HONOR DE LA SANT\u00cdSIMA VIRGEN<\/em><\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<em>REFLEXIONES Y AFECTOS SOBRE LA PASI\u00d3N DE JESUCRISTO<\/em> <\/strong><\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<\/strong>\u00a0\u00a0<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0S\u00f3lo de las Escrituras se desprende claramente cu\u00e1n b\u00e1rbara e inhumana fue la flagelaci\u00f3n de Jesucristo.  \u00bfPor qu\u00e9 Pilato, despu\u00e9s de la flagelaci\u00f3n, lo mostr\u00f3 al pueblo, diciendo, <em>\u00a1Contemplad al hombre!<\/em> \u00bfNo fue que nuestro Salvador qued\u00f3 reducido a una condici\u00f3n tan lastimosa que Pilato crey\u00f3 que la sola visi\u00f3n de \u00c9l habr\u00eda movido a compasi\u00f3n a sus mismos enemigos, y les habr\u00eda impedido seguir exigiendo su muerte?  \u00bfPor qu\u00e9 fue que en el viaje que Jes\u00fas, despu\u00e9s de esto, hizo al Calvario, las mujeres jud\u00edas lo siguieron con l\u00e1grimas y lamentaciones?\u00a0 <em>Pero le segu\u00eda una gran multitud del pueblo y de mujeres, que le lloraban y lamentaban<\/em>. - (Lucas xxiii., 27).  \u00bfFue acaso porque aquellas mujeres lo amaban y cre\u00edan que era inocente?  No, las mujeres, en su mayor\u00eda, coinciden con sus maridos en la opini\u00f3n; de modo que ellas tambi\u00e9n lo consideraban culpable; pero el aspecto de Jes\u00fas despu\u00e9s de su flagelaci\u00f3n fue tan espantoso y lamentable, que conmovi\u00f3 hasta las l\u00e1grimas a quienes lo odiaban; y por eso las mujeres dieron rienda suelta a sus l\u00e1grimas y suspiros.  \u00bfPor qu\u00e9, adem\u00e1s, en este viaje los jud\u00edos le quitaron la cruz de los hombros y se la dieron al Cirineo para que la llevara?  Seg\u00fan la opini\u00f3n m\u00e1s probable, y como muestran claramente las palabras de San Mateo: <em>Le obligaron a llevar la cruz<\/em>. - (Mat. xxvii., 32); o como dice San Lucas: <em>Y sobre \u00e9l pusieron la cruz, para que la llevase despu\u00e9s de Jes\u00fas.<\/em>. - (Lucas xxiii., 26).  \u00bfAcaso sent\u00edan compasi\u00f3n por \u00c9l y deseaban aliviar sus penas?  No, aquellos culpables lo odiaban y buscaban afligirlo hasta el extremo.  Pero como dice el Beato Denis el Cartujo, \"Tem\u00edan que muriera en el camino\"; viendo que Nuestro Se\u00f1or despu\u00e9s de la flagelaci\u00f3n estaba tan drenado de Sangre y tan agotado de fuerza que apenas pod\u00eda ya mantenerse en pie, cayendo como lo hizo en su camino bajo la Cruz, y vacilando a cada paso, como si estuviera a punto de morir.  Por lo tanto, con el fin de llevarlo vivo al Calvario, y verlo morir en la Cruz, de acuerdo con su deseo, que su nombre podr\u00eda ser siempre despu\u00e9s de la infamia: <em>Vamos a cortarle el paso,<\/em> dijeron ellos (como hab\u00eda predicho el Profeta), <em>de la tierra de los vivos, y que su nombre no sea m\u00e1s recordado<\/em> - (Jer. xi., 19), - \u00e9ste era el fin por el que obligaron al Cirineo a llevar la Cruz.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Ah, Se\u00f1or m\u00edo, grande es mi felicidad al comprender cu\u00e1nto me has amado, y que a\u00fan ahora conservas para m\u00ed el mismo amor que me profesaste entonces, en el tiempo de tu Pasi\u00f3n!  Pero \u00a1cu\u00e1n grande es mi dolor al pensar que he ofendido a un Dios tan bueno!  Por el m\u00e9rito de Tu flagelaci\u00f3n, oh Jes\u00fas m\u00edo, te pido perd\u00f3n.  Me arrepiento, por encima de cualquier otro mal, de haberte ofendido, y prefiero morir antes que volver a ofenderte.  Perd\u00f3name todos los males que te he hecho, y dame la gracia de amarte siempre en los tiempos venideros.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5da6515 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"5da6515\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-132224f elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"132224f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations\/\">\u21d1 \u00a0<\/a><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations\/\"><em>CONTENIDO<\/em><\/a><br \/><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-first-week-of-lent\/\">\u21d0 <em>FIRST WEEK OF LENT<\/em><\/a><br \/><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-third-week-of-lent\/\">\u21d2 <em>THIRD WEEK OF LENT<\/em><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VOLUME TWO &#8211; PART I, pp. 155-208 SECOND SUNDAY OF LENT Morning Meditation:\u00a0 &#8220;LORD, IT IS GOOD FOR US TO BE HERE!&#8221;\u00a0\u2014 (Gospel of Sunday.\u00a0 Matt. xvii., 1, 9) \u00a0 \u00a0 \u00a0Let us labour during the remainder of our lives &hellip; <a class=\"continue_reading\" href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-second-week-of-lent\/\">Seguir leyendo <span class=\"meta-nav\"><i class=\"fa fa-caret-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><\/a><\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":4884,"parent":0,"menu_order":71,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-7151","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7151","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7151"}],"version-history":[{"count":110,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7151\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12419,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7151\/revisions\/12419"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7151"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}