{"id":7952,"date":"2025-04-09T15:30:04","date_gmt":"2025-04-09T15:30:04","guid":{"rendered":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/?page_id=7952"},"modified":"2026-04-22T01:47:37","modified_gmt":"2026-04-22T01:47:37","slug":"daily-meditations-second-week-after-easter","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-second-week-after-easter\/","title":{"rendered":"MEDITACIONES DIARIAS: SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"7952\" class=\"elementor elementor-7952\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-72f6c05 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"72f6c05\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-53a2dfe elementor-widget elementor-widget-accordion\" data-id=\"53a2dfe\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"accordion.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8761\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"1\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8761\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">VOLUMEN II - PARTE II, pp. 88-133<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8761\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"1\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8761\"><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8762\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"2\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8762\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">SEGUNDO DOMINGO DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8762\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"2\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8762\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> \"YO SOY EL BUEN PASTOR\"\u00a0 <\/em><\/b>(Evangelio del domingo. Juan x., 11, 16)<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Jes\u00fas dijo de s\u00ed mismo: <i>Yo soy el buen pastor<\/i><span style=\"font-weight: 300;\">.  El trabajo de un buen pastor no es m\u00e1s que guiar a su reba\u00f1o a buenos pastos y protegerlo de los lobos.  Pero, \u00bfqu\u00e9 pastor, oh dulce Redentor, ha tenido jam\u00e1s misericordia como T\u00fa?  \u00bfQu\u00e9 pastor dar\u00eda su vida por sus ovejas?  S\u00f3lo T\u00fa, porque eres un Dios de amor infinito, puedes decir:<em> Doy mi vida por mis ovejas.<\/em><\/span><\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed habl\u00f3 Jes\u00fas de s\u00ed mismo: <em>Yo soy el buen Pastor<\/em>d. - (Juan x., 11).  La obra de un buen pastor no es otra que guiar a su reba\u00f1o a buenos pastos y guardarlo de los lobos; pero \u00bfqu\u00e9 pastor, oh dulce Redentor, ha tenido jam\u00e1s misericordia como T\u00fa?  \u00bfQu\u00e9 pastor ha dado jam\u00e1s su vida por salvar a sus reba\u00f1os y librarlos del castigo que merec\u00edan?<br \/>\u00a0 \u00a0 <em>\u00a0El cual llev\u00f3 \u00e9l mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados...<\/em>. - (1 Pedro ii., 24).  Para curarnos de nuestras enfermedades, este buen Pastor tom\u00f3 sobre s\u00ed todos nuestros males, y pag\u00f3 nuestras deudas en su propia persona, muriendo en agon\u00eda en una cruz.  Fue este exceso de amor hacia nosotros, sus ovejas, lo que hizo que San Ignacio, el M\u00e1rtir, ardiera en deseos de dar su vida por Jesucristo, diciendo: \"\u00a1Mi Amor est\u00e1 crucificado!  \u00bfQu\u00e9 ha querido mi Dios morir en una Cruz por m\u00ed, y no puedo yo desear morir por \u00c9l?\".  Y, en verdad, \u00bffue grande lo que hicieron los M\u00e1rtires al dar la vida por Jesucristo, cuando \u00c9l muri\u00f3 por amor a ellos?  \u00a1Oh, c\u00f3mo esa muerte soportada por ellos por Jesucristo hizo dulces para ellos todos sus tormentos - azotes, clavos punzantes, planchas ardientes de hierro, y las muertes m\u00e1s agonizantes!<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero el amor de este Buen Pastor no se content\u00f3 con dar la vida por sus ovejas; quiso tambi\u00e9n, despu\u00e9s de su muerte, dejarles su misma carne, sacrificada por primera vez en la Cruz, para que fuera alimento y pasto de sus almas.  \"El ardiente amor que nos profesaba\", dice San Juan Cris\u00f3stomo, \"le indujo a unirse y hacerse una sola cosa con nosotros.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Recuerda, pues, Jes\u00fas m\u00edo, que soy una de esas ovejas por las que diste la vida.  Lanza sobre m\u00ed una de esas miradas de piedad con las que una vez me miraste, cuando mor\u00edas en la Cruz por m\u00ed.  M\u00edrame, c\u00e1mbiame y s\u00e1lvame.  Te has llamado el Pastor amoroso, que, al encontrar la oveja perdida, la toma con alegr\u00eda y la lleva sobre sus hombros, y luego llama a sus amigos a alegrarse con \u00c9l.  Te amo, mi Buen Pastor; no permitas que vuelva a separarme de Ti.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1SALVE REGINA, MATER MISERICORDIAE!  \u00a1SALVE, SANTA REINA, MADRE DE MISERICORDIA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">VI.  CU\u00c1NTO DEBE AUMENTAR NUESTRA CONFIANZA EN MAR\u00cdA POR SER NUESTRA MADRE<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh bienaventurados los que viven bajo la protecci\u00f3n de una Madre tan amorosa y poderosa!  El Profeta David, aunque a\u00fan no hab\u00eda nacido, busc\u00f3 la salvaci\u00f3n de Dios consagr\u00e1ndose como hijo de Mar\u00eda, y as\u00ed or\u00f3: <em>Salva al hijo de tu sierva<\/em>. - (Sal. lxxxv., 16).  \"\u00bfDe qu\u00e9 sierva?\", pregunta San Agust\u00edn, y responde: \"De la que dijo: <em>He aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or<\/em>.\"  \"\u00bfY qui\u00e9n -dice el Beato Cardenal Belarmino- se atrever\u00e1 jam\u00e1s a arrancarnos del seno de Mar\u00eda, cuando nos hemos refugiado en \u00e9l?  \u00bfQu\u00e9 poder del infierno, o qu\u00e9 tentaci\u00f3n, podr\u00e1 vencernos si ponemos nuestra confianza en el patrocinio de esta gran Madre, Madre de Dios y nuestra?\".  Hay quien dice que cuando la ballena ve a sus cr\u00edas en peligro, ya sea por las tempestades o por los perseguidores, abre la boca y se las traga.  Esto es precisamente lo que Novarino afirma de Mar\u00eda: \"Cuando arrecian las tempestades de las tentaciones, la compasiv\u00edsima Madre de los fieles, con ternura maternal, los protege como en su propio seno hasta llevarlos al puerto de la salvaci\u00f3n.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh Madre amant\u00edsima!  \u00a1Oh Madre compasiva!  \u00a1Bendita seas siempre!  Y siempre bendito sea Dios, que nos la ha dado por Madre nuestra y por refugio seguro en todos los peligros de esta vida.  La misma Sant\u00edsima Virgen, en una visi\u00f3n, dirigi\u00f3 estas palabras a Santa Br\u00edgida: \"Como una madre, al ver a su hijo en medio de las espadas de sus enemigos, pondr\u00eda todo su empe\u00f1o en salvarlo, as\u00ed hago y har\u00e9 yo por todos los pecadores que buscan mi misericordia\".  As\u00ed es que en todo enfrentamiento con las potencias infernales venceremos siempre ciertamente recurriendo a la Madre de Dios, que es tambi\u00e9n nuestra Madre, diciendo y repitiendo una y otra vez: \"Volamos a tu patrocinio, oh santa Madre de Dios\".  \u00a1Oh, cu\u00e1ntas victorias no han obtenido los fieles sobre el infierno recurriendo a Mar\u00eda con esta breve pero poderos\u00edsima oraci\u00f3n!  As\u00ed fue como la gran sierva de Dios, Sor Mar\u00eda Crucificada, de la Orden de San Benito, venci\u00f3 siempre a los demonios.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Tened, pues, buen coraz\u00f3n todos los que sois hijos de Mar\u00eda.  Recordad que Ella acepta como hijos suyos a todos los que quieren serlo.  Alegraos.  \u00bfPor qu\u00e9 tem\u00e9is perderos cuando una Madre as\u00ed os defiende y protege?  \"Di, pues, oh alma m\u00eda, con gran confianza: Me alegrar\u00e9 y gozar\u00e9; porque cualquiera que sea el juicio que se pronuncie sobre m\u00ed, depende y debe venir de mi Hermano y Madre.\"  \"As\u00ed\", dice San Buenaventura, \"es que cada uno que am\u00f3 a esta buena Madre, y cuenta con su protecci\u00f3n, debe animarse a la confianza, recordando que Jes\u00fas es nuestro Hermano, y Mar\u00eda nuestra Madre.\"  El mismo pensamiento hace gritar de alegr\u00eda a San Anselmo, y nos anima diciendo: \"\u00a1Oh feliz confianza!  \u00a1Oh refugio seguro!  \u00a1La Madre de Dios es mi Madre!  Cu\u00e1n firme debe ser, pues, nuestra confianza, ya que nuestra salvaci\u00f3n depende del juicio de un buen Hermano y de una tierna Madre\".  Es, pues, nuestra Madre quien nos llama, y dice, con estas palabras del Libro de los Proverbios: <em>El que es peque\u00f1o, que venga a m\u00ed<\/em>. - (Prov. ix., 4).  Los ni\u00f1os tienen siempre en los labios el nombre de su madre; y en todo temor, en todo peligro, gritan inmediatamente: \u00a1Madre!  \u00a1Madre!  \u00a1Ah, dulc\u00edsima Mar\u00eda!  Ah, Madre amant\u00edsima, esto es precisamente lo que deseas: que nos convirtamos en ni\u00f1os, y te invoquemos en todo peligro, y en todo momento recurramos a ti, porque deseas ayudarnos y salvarnos, como has salvado a todos los que han recurrido a ti.<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XII.  CU\u00c1NTO MERECE JESUCRISTO SER AMADO POR NOSOTROS A CAUSA DEL AMOR QUE NOS HA DEMOSTRADO AL INSTITUIR EL SANT\u00cdSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Este Sacramento de la Eucarist\u00eda, por encima de todos los dem\u00e1s, inflama nuestras almas con el amor divino.\u00a0 <em>Dios es amor<\/em>. - (1 Juan iv., 8).  Y \u00c9l es un fuego que consume todos los afectos terrenales en nuestros corazones.\u00a0 <em>\u00c9l es un fuego consumidor<\/em>. - (Heb. xii., 29).  Fue con este mismo prop\u00f3sito, es decir, para encender este fuego, que el Hijo de Dios vino a la tierra.\u00a0 <em>He venido a arrojar fuego sobre la tierra<\/em>Y a\u00f1adi\u00f3 que no deseaba otra cosa que ver encendido este fuego en nuestras almas: <em>\u00bfY qu\u00e9 quiero sino que se encienda?<\/em> - (Lucas xii., 49).  Y \u00a1oh, qu\u00e9 llamas de amor no enciende Jesucristo en el coraz\u00f3n de todo aquel que lo recibe devotamente en este Sacramento!  Santa Catalina de Siena vio una vez la Hostia en la mano de un sacerdote como un guante de fuego; y la Santa se asombr\u00f3 de que los corazones de todos los hombres no estuvieran abrasados y, por decirlo as\u00ed, reducidos a cenizas por semejante llama.  De la cara de Santa Rosa de Lima, despu\u00e9s de la Comuni\u00f3n, sal\u00edan rayos tan brillantes que deslumbraban los ojos de los que la ve\u00edan; y el calor de su boca era tan intenso que una mano que se acercaba a ella se quemaba.  Se cuenta de San Wenceslao que con s\u00f3lo visitar las iglesias donde se guardaba el Sant\u00edsimo Sacramento, se inflamaba de tal ardor que su criado, que le acompa\u00f1aba, no sent\u00eda el fr\u00edo si, al caminar sobre la nieve, pisaba las huellas del Santo.  Y San Juan Cris\u00f3stomo dice que el Sant\u00edsimo Sacramento es un fuego ardiente; de modo que cuando salimos del altar exhalamos llamas de amor que nos convierten en objetos de terror para el infierno.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Dios de amor, oh Amante infinito, digno de amor infinito, dime \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s puedes hacer para que los hombres Te amen?  No te bast\u00f3 hacerte Hombre, y someterte a todas nuestras miserias; no te bast\u00f3 derramar por nosotros toda Tu Sangre en tormentos, y luego morir abrumado de dolor, sobre una Cruz, destinada a los m\u00e1s vergonzosos malhechores.  Te obligaste, por fin, a esconderte bajo las especies del pan y del vino, para convertirte en nuestro Alimento y unirte a cada uno de nosotros.  Dime, repito, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s puedes hacer para hacerte amar por nosotros?  \u00a1Ah, desgraciados seremos si no Te amamos en esta vida!  Y cuando hayamos entrado en la eternidad, \u00a1qu\u00e9 remordimiento no sentiremos por no haberte amado!  Jes\u00fas m\u00edo, no morir\u00e9 sin amarte, y amarte mucho.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8763\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"3\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8763\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">LUNES DE LA SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8763\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"3\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8763\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> LA CARIDAD SE PRACTICA CON PALABRAS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Bernardo dice que la lengua de un detractor es una espada de tres filos.  Destruye la reputaci\u00f3n del pr\u00f3jimo; hiere el alma de los que escuchan la detracci\u00f3n; y mata el alma del detractor mismo priv\u00e1ndole de la gracia divina.\u00a0 <em>Si la serpiente muerde en silencio, no es mejor el que murmura a escondidas.<\/em>. - (Ecles. x., 11).<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Para practicar la caridad fraterna de palabra, es preciso, ante todo, abstenerse de toda especie de detracci\u00f3n.\u00a0 <em>El chismoso<\/em>dice el Esp\u00edritu Santo, <em>mancillar\u00e1 su propia alma y ser\u00e1 odiado por todos<\/em>. - (Ecl. xxi., 31).  S\u00ed; ser\u00e1 objeto de odio para Dios y para los hombres, e incluso para aquellos que por su propia diversi\u00f3n aplauden y alientan su lenguaje calumnioso.  Incluso ellos le rehuir\u00e1n; porque temen con raz\u00f3n que, as\u00ed como en su presencia ha detra\u00eddo a otros, as\u00ed ante otros los calumniar\u00e1.  San Jer\u00f3nimo dice que algunos que han renunciado a otros vicios no pueden abstenerse de esto.  \"Los que han abandonado otros pecados siguen cayendo en el pecado de detracci\u00f3n\".  Quiera Dios que incluso entre los consagrados a Dios no se encuentren algunos cuya lengua sea tan afilada que no puedan hablar sin herir el car\u00e1cter de un pr\u00f3jimo.  Quiera Dios que a tales personas no les suceda lo que a cierto calumniador, que, seg\u00fan Tom\u00e1s Cantimpratensis, muri\u00f3 en un ataque de ira y en el acto de lacerarse la lengua con los dientes.  San Bernardo habla de otro calumniador que intent\u00f3 difamar el car\u00e1cter de San Malaqu\u00edas; su lengua se hinch\u00f3 al instante y se llen\u00f3 de gusanos.  En este miserable estado, el infeliz muri\u00f3 al cabo de siete d\u00edas.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero \u00a1cu\u00e1n queridos son para Dios y para los hombres los que hablan bien de todos!  Santa Mar\u00eda Magdalena de Pazzi sol\u00eda decir que si conociera a alguien que nunca en su vida hubiera hablado mal de un pr\u00f3jimo, lo har\u00eda canonizar.  Ten cuidado, pues, de no pronunciar nunca una palabra que sepa a detracci\u00f3n.  Sobre todo, manteneos en guardia contra cualquier expresi\u00f3n que pueda, en el m\u00e1s m\u00ednimo grado, da\u00f1ar el car\u00e1cter de vuestros Superiores.  Hablando mal de ellos, destruir\u00edais en vuestros compa\u00f1eros el esp\u00edritu de obediencia, as\u00ed como disminuir\u00edais el respeto por su juicio y autoridad.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0El pecado de detracci\u00f3n se comete, no s\u00f3lo imputando a otros lo que no es verdad, exagerando sus defectos, o dando a conocer sus faltas ocultas, sino tambi\u00e9n representando sus acciones virtuosas como defectuosas, o atribuy\u00e9ndolas a un mal motivo.  Tambi\u00e9n es detracci\u00f3n negar las buenas obras de los dem\u00e1s, o poner en duda sus derechos a la justa alabanza que se les ha concedido.  Para hacer m\u00e1s cre\u00edbles sus calumnias, algunos comienzan con elogios y terminan con calumnias.  Tal persona, dicen, tiene mucho talento, pero es orgullosa; es muy generosa, pero al mismo tiempo muy vengativa.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ah, Dios m\u00edo, no mires mis pecados, sino a Jes\u00fas, tu Hijo, que ha sacrificado su vida por mi salvaci\u00f3n.  Por amor de Jes\u00fas, ten piedad de m\u00ed y perdona todas las ofensas que he cometido contra Ti, pero especialmente las que he cometido por mi falta de caridad hacia mi pr\u00f3jimo.  Destruye en m\u00ed, Se\u00f1or, todo lo que Te desagrada, y dame un sincero deseo de agradarte en todas las cosas.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1SALVE REGINA, MATER MISERICORDIAE!  \u00a1SALVE, SANTA REINA, MADRE DE MISERICORDIA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">VII.  LA GRANDEZA DEL AMOR QUE NOS TIENE ESTA MADRE<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Puesto que Mar\u00eda es nuestra Madre, podemos considerar cu\u00e1n grande es el amor que nos profesa.  El amor hacia nuestros hijos es un impulso necesario de la naturaleza; y Santo Tom\u00e1s dice que \u00e9sta es la raz\u00f3n por la que la ley divina impone a los hijos la obligaci\u00f3n de amar a sus padres, pero no da ning\u00fan mandato expreso de que los padres deban amar a sus hijos; porque la naturaleza misma lo ha implantado tan fuertemente en todas las criaturas que, como observa San Ambrosio, \"sabemos que una madre se expondr\u00e1 al peligro por sus hijos\", e incluso las bestias m\u00e1s salvajes no pueden hacer otra cosa que amar a sus cr\u00edas.  Se dice que incluso los tigres, al o\u00edr el llanto de sus cachorros raptados por los cazadores, se lanzan al mar y nadan hasta alcanzar la embarcaci\u00f3n en la que se encuentran.  Puesto que los mismos tigres, dice nuestra amant\u00edsima Madre Mar\u00eda, no pueden olvidar a sus cr\u00edas, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda yo olvidarme de amaros, hijos m\u00edos?  E incluso, a\u00f1ade, si fuera posible que una madre se olvidara de amar a su hijo, no es posible que yo deje de amar a un alma que se ha convertido en mi hijo: <em>\u00bfAcaso puede una mujer olvidar a su hijo para no compadecerse del hijo de sus entra\u00f1as?  Y si ella se olvida, yo no me olvidar\u00e9 de ti.<\/em>. - (Is. xlix., 15).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Mar\u00eda es nuestra Madre, no, como ya hemos observado, seg\u00fan la carne, sino por amor: <em>Soy la madre del bello amor<\/em> - (Eccl. xxiv., 24); de ah\u00ed que sea s\u00f3lo el amor que nos profesa lo que la convierte en nuestra Madre; y por eso un escritor observa que \"se glor\u00eda de ser Madre de amor, porque es todo amor para con nosotros, a quienes ha adoptado por hijos\".  \u00bfY qui\u00e9n puede decir el amor que Mar\u00eda nos tiene a nosotros, miserables criaturas?  Arnoldo de Chartres nos dice que \"a la muerte de Jesucristo dese\u00f3 con inmenso ardor morir con su Hijo, por amor a nosotros\"; tanto es as\u00ed, a\u00f1ade San Ambrosio, que mientras \"su Hijo pend\u00eda de la Cruz, Mar\u00eda se ofreci\u00f3 a los verdugos\", para dar su vida por nosotros.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero consideremos la raz\u00f3n de este amor; porque entonces podremos comprender mejor cu\u00e1nto nos ama esta buena Madre.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0La primera raz\u00f3n del gran amor que Mar\u00eda profesa a los hombres es el gran amor que profesa a Dios; el amor a Dios y el amor al pr\u00f3jimo pertenecen al mismo mandamiento, como expresa san Juan: <em>Este mandamiento tenemos de Dios: El que ama a Dios, ame tambi\u00e9n a su hermano.<\/em> - (1 Juan iv., 21); de modo que en la proporci\u00f3n en que uno se hace mayor, aumenta tambi\u00e9n el otro.  \u00a1Qu\u00e9 no han hecho los santos por el pr\u00f3jimo como consecuencia de su amor a Dios!  L\u00e9ase solamente el relato de los trabajos de San Francisco Javier en las Indias, donde, para socorrer a las almas de estos pobres b\u00e1rbaros y llevarlas a Dios, se expuso a mil peligros, trepando entre las monta\u00f1as, y buscando a estas pobres criaturas en las cuevas en las que habitaban como fieras salvajes.  Ved a San Francisco de Sales, que, para convertir a los herejes de la provincia de Chablais, arriesg\u00f3 su vida todas las ma\u00f1anas durante todo un a\u00f1o, arrastr\u00e1ndose sobre manos y rodillas por una viga helada, para poder predicarles en la orilla opuesta de un r\u00edo; a San. Paulino, que se entreg\u00f3 como esclavo para conseguir la libertad del hijo de una pobre viuda; un san Fidel, que, para atraer a Dios a los herejes de un lugar, persisti\u00f3 en ir a predicarles, aunque sab\u00eda que le costar\u00eda la vida.  Los Santos, pues, porque amaron mucho a Dios, hicieron mucho por el pr\u00f3jimo; pero \u00bfqui\u00e9n am\u00f3 a Dios tanto como Mar\u00eda?  Ella le am\u00f3 m\u00e1s en el primer instante de su existencia que todos los Santos y \u00c1ngeles le amaron o amar\u00e1n jam\u00e1s.  La misma Sant\u00edsima Virgen revel\u00f3 a Sor Mar\u00eda Crucificada que el fuego del amor con que estaba inflamada hacia Dios era tal, que si los cielos y la tierra fuesen puestos en \u00e9l, se consumir\u00edan al instante; de modo que los ardores de los Serafines, en comparaci\u00f3n con \u00e9l, no eran m\u00e1s que frescas brisas.  Y as\u00ed como entre todos los esp\u00edritus bienaventurados no hay uno que ame a Dios m\u00e1s que Mar\u00eda, as\u00ed tampoco nosotros tenemos ni podemos tener a nadie que, despu\u00e9s de Dios, nos ame tanto como esta amant\u00edsima Madre; y si concentramos todo el amor que las madres tienen a sus hijos, los esposos a sus esposas, todo el amor de los \u00c1ngeles y de los Santos a sus clientes, no iguala el amor de Mar\u00eda hacia una sola alma.  El Padre Nieremberg dice que el amor que todas las madres han tenido a sus hijos no es m\u00e1s que una sombra en comparaci\u00f3n con el amor que Mar\u00eda nos tiene a cada uno de nosotros; y a\u00f1ade que s\u00f3lo Ella nos ama m\u00e1s que todos los \u00c1ngeles y Santos juntos.<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XIII.  SOBRE LA GRAN CONFIANZA QUE DEBEMOS TENER EN EL AMOR QUE JESUCRISTO NOS HA DEMOSTRADO Y EN TODO LO QUE HA HECHO POR NOSOTROS<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:\u00a0<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0David puso toda su esperanza de salvaci\u00f3n en su futuro Redentor, y dijo: <em>En tus manos, Se\u00f1or, encomiendo mi esp\u00edritu; T\u00fa me has redimido, Se\u00f1or, Dios de verdad.<\/em>. - (Sal. xxx. 6).  Pero \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s debemos poner nuestra confianza en Jesucristo, ahora que ha venido y ha realizado la obra de la Redenci\u00f3n!  De ah\u00ed que cada uno de nosotros deba decir, y repetir una y otra vez con mayor confianza: <em>En tus manos, Se\u00f1or, encomiendo mi esp\u00edritu; T\u00fa me has redimido, Se\u00f1or, Dios de verdad.<\/em>.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Si tenemos grandes motivos para temer la muerte eterna a causa de nuestros pecados contra Dios, tenemos por otra parte muchos m\u00e1s motivos para esperar la vida eterna por los m\u00e9ritos de Jesucristo, que son infinitamente m\u00e1s poderosos para nuestra salvaci\u00f3n que nuestros pecados para nuestra condenaci\u00f3n.  Hemos pecado y hemos merecido el infierno; pero el Redentor ha venido a tomar sobre s\u00ed todas nuestras ofensas y a satisfacerlas con sus sufrimientos: <em>Ciertamente llev\u00f3 \u00e9l nuestras enfermedades, y sufri\u00f3 nuestros dolores<\/em>. - (Is. liii., 4).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0En el mismo momento infeliz en que pecamos, Dios ya hab\u00eda escrito contra nosotros la sentencia de muerte eterna; pero \u00bfqu\u00e9 ha hecho nuestro misericordioso Redentor?\u00a0 <em>Borrando la escritura del decreto que hab\u00eda contra nosotros... la quit\u00f3 de en medio, fij\u00e1ndola en la cruz<\/em>. - (Col. ii., 14).  \u00c9l anul\u00f3 con su Sangre el decreto de nuestra condenaci\u00f3n, y luego lo fij\u00f3 en la Cruz, para que, cuando miremos la sentencia de nuestra condenaci\u00f3n por los pecados que hemos cometido, podamos ver al mismo tiempo la Cruz en la que Jesucristo muri\u00f3 y borr\u00f3 esta sentencia con su Sangre, y as\u00ed recobrar la esperanza del perd\u00f3n y de la vida eterna.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8764\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"4\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8764\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">MARTES DE LA SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8764\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"4\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8764\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:<em> \u00a0 LA CARIDAD SE PRACTICA CON PALABRAS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 Los sembradores de discordia son objeto de abominaci\u00f3n a los ojos de Dios: <em>Seis cosas hay que aborrece el Se\u00f1or y la s\u00e9ptima la detesta su alma. . . el que siembra discordia entre hermanos.<\/em>. - (Prov. vi., 16, 19).  Una palabra poco caritativa que procede de la pasi\u00f3n puede ser excusable, pero \u00bfc\u00f3mo puede soportar el Todopoderoso a quien siembra la discordia y perturba la paz de una comunidad?\u00a0 <em>\u00bfHas o\u00eddo una palabra contra tu pr\u00f3jimo?  Que muera dentro de ti<\/em>. - (Ecclus. xix., 10).<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Cu\u00eddate de no decir nunca a nadie que otro ha hablado mal de \u00e9l, porque estas habladur\u00edas provocan a veces disputas y aversiones que duran mucho tiempo.  \u00a1Oh, qu\u00e9 terrible es la cuenta que los chismosos deben rendir a Dios!  Los sembradores de discordia son objeto de abominaci\u00f3n a Sus ojos.\u00a0 <em>Seis cosas hay que aborrece el Se\u00f1or, y la s\u00e9ptima la detesta su alma. . . el que siembra discordia entre los hermanos.<\/em>. - (Prov. vi., 16, 19).  Una palabra poco caritativa que procede de la pasi\u00f3n puede ser excusable.  Pero \u00bfc\u00f3mo puede soportar el Todopoderoso al que siembra la discordia y perturba la paz de una comunidad?  Escucha el consejo del Esp\u00edritu Santo: <em>\u00bfHas o\u00eddo una palabra contra tu pr\u00f3jimo?  Que muera dentro de ti<\/em>. - (Ecclus. xix., 10).  Las palabras que oigas contra otro no s\u00f3lo debes guard\u00e1rtelas para ti, sino que incluso deben morir y quedar enterradas dentro de ti.  Por tanto, debes tener cuidado de no dar nunca la menor insinuaci\u00f3n de lo que has o\u00eddo.  Porque una sola palabra, una inclinaci\u00f3n de cabeza, una simple insinuaci\u00f3n, puede llevar a otros a un conocimiento, o al menos a una sospecha, de las faltas que te fueron mencionadas.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Algunos parecen sufrir los dolores de la muerte hasta que han revelado los secretos que les han sido comunicados; como si estos secretos fueran otras tantas espinas que hieren su mismo coraz\u00f3n hasta que son arrancadas.  Nunca se deben mencionar los defectos ocultos de los dem\u00e1s a nadie, excepto a los Superiores, y ni siquiera a ellos, a menos que la reparaci\u00f3n del da\u00f1o hecho a la comunidad, o el bien del que ha cometido la falta, exijan que se d\u00e9 a conocer al Superior.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, en tu conversaci\u00f3n debes tener cuidado de no herir nunca, ni siquiera con bromas, los sentimientos de otro.  Las bromas que ofenden al pr\u00f3jimo se oponen a la caridad y a las palabras de Jesucristo:\u00a0 <em>Todo lo que quer\u00e1is que los hombres hagan con vosotros, hacedlo tambi\u00e9n vosotros con ellos.<\/em>. - (Mt. vii., 12).  Ciertamente no te gustar\u00eda ser objeto de escarnio y de burla ante tus compa\u00f1eros.  Abstente, pues, de ridiculizar a los dem\u00e1s.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Procura tambi\u00e9n evitar en lo posible todas las disputas.  A veces nimiedades dan ocasi\u00f3n a discusiones que acaban en disputas y en lenguaje injurioso.  Hay quienes violan la caridad proponiendo, por esp\u00edritu de contradicci\u00f3n, ciertos temas de debate que dan lugar a disputas in\u00fatiles.\u00a0 <em>No te esfuerces<\/em>dice el Sabio, <em>en un asunto que no te concierne<\/em>. - (Ecclus. xi., 9).<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1SALVE REGINA, MATER MISERICORDIAE!  \u00a1SALVE, SANTA REINA, MADRE DE MISERICORDIA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">VIII.  LA GRANDEZA DEL AMOR QUE ESTA MADRE NOS TIENE<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Nuestra Madre Mar\u00eda nos ama mucho, porque le fuimos recomendados por su amado Jes\u00fas cuando \u00c9l, antes de expirar, le dijo: <em>\u00a1Mujer, he ah\u00ed a tu hijo!<\/em> pues todos est\u00e1bamos representados en la persona de San Juan, y como ya hemos observado: \u00e9stas fueron sus \u00faltimas palabras; y las \u00faltimas recomendaciones dejadas antes de la muerte por las personas que amamos son siempre atesoradas y nunca olvidadas.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero, adem\u00e1s, somos muy queridos por Mar\u00eda a causa de los sufrimientos que le costamos.  Por lo general, las madres aman m\u00e1s a aquellos hijos cuya conservaci\u00f3n les ha costado m\u00e1s sufrimientos y angustias; nosotros somos aquellos hijos por los que Mar\u00eda, para obtenernos la vida de la gracia, se vio obligada a soportar la amarga agon\u00eda de ofrecer ella misma a su amado Jes\u00fas a una muerte ignominiosa, y tuvo tambi\u00e9n que verle expirar ante sus propios ojos en medio de los m\u00e1s crueles e inauditos tormentos.  Fue, pues, por esta gran ofrenda de Mar\u00eda que nacimos a la vida de la gracia; somos, por tanto, sus hijos muy queridos, puesto que le costamos tan grandes sufrimientos.  Y as\u00ed, como est\u00e1 escrito del amor del Padre Eterno hacia los hombres, al dar a su propio Hijo a la muerte por nosotros, que <em>Tanto am\u00f3 Dios al mundo que dio a su Hijo unig\u00e9nito<\/em>. - (Juan iii., 16).  \"As\u00ed tambi\u00e9n\", dice san Buenaventura, \"podemos decir de Mar\u00eda que nos ha amado tanto como para dar por nosotros a su Hijo unig\u00e9nito\".  \u00bfY cu\u00e1ndo lo dio?  Lo entreg\u00f3, dice el P. Nieremberg, cuando le dio permiso para entregarse a la muerte; nos lo entreg\u00f3 cuando, omitiendo otros hacerlo, por odio o por miedo, ella misma podr\u00eda haber abogado por la vida de su Hijo ante los jueces.  Bien puede suponerse que las palabras de una Madre tan sabia y amorosa habr\u00edan tenido gran peso, al menos ante Pilato, y podr\u00edan haberle impedido condenar a muerte a un hombre a quien conoc\u00eda y hab\u00eda declarado inocente.  Pero no, Mar\u00eda no quiso decir ni una palabra en favor de su Hijo, para no impedir aquella muerte de la que depend\u00eda nuestra salvaci\u00f3n.  Finalmente, nos lo entreg\u00f3 mil y mil veces durante las tres horas que precedieron a Su Muerte y que pas\u00f3 al pie de la Cruz; porque durante todo ese tiempo ofreci\u00f3 incesantemente con el extremo del dolor y el extremo del amor, la vida de su Hijo en nuestro favor, y esto con tal constancia que San Anselmo y San Antonino dicen que si hubieran faltado verdugos ella misma lo habr\u00eda crucificado para obedecer al Padre Eterno que quiso Su Muerte para nuestra salvaci\u00f3n.  Si Abraham tuvo tal fortaleza como para estar dispuesto a sacrificar con sus propias manos la vida de su hijo, con mucha mayor fortaleza Mar\u00eda, mucho m\u00e1s santa y obediente que Abraham, habr\u00eda sacrificado la vida del suyo.  Pero volvamos a la consideraci\u00f3n de la gratitud que debemos a Mar\u00eda por un acto de amor tan grande como fue el doloroso sacrificio de la vida de su Hijo, que hizo para obtener la salvaci\u00f3n eterna para todos nosotros.  Dios recompens\u00f3 abundantemente a Abrah\u00e1n por el sacrificio que estuvo dispuesto a hacer de su hijo Isaac; pero nosotros, \u00bfqu\u00e9 retribuci\u00f3n podemos hacer a Mar\u00eda por la vida de su Jes\u00fas, un Hijo mucho m\u00e1s noble y amado que el hijo de Abrah\u00e1n?  \"Este amor de Mar\u00eda\", dice San Buenaventura, \"nos ha obligado ciertamente a amarla; porque vemos que ha superado a todos los dem\u00e1s en amor hacia nosotros, puesto que nos ha dado a su Hijo \u00fanico, a quien am\u00f3 m\u00e1s que a s\u00ed misma.\"<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0 <i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XIV.  SOBRE LA GRAN CONFIANZA QUE DEBEMOS TENER EN EL AMOR QUE JESUCRISTO NOS HA DEMOSTRADO Y EN TODO LO QUE HA HECHO POR NOSOTROS<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ahora bien, si tememos, a causa de nuestra fragilidad, caer bajo los asaltos de nuestros enemigos, contra los cuales debemos hacer continuamente la guerra, he aqu\u00ed lo que tenemos que hacer, como nos amonesta el Ap\u00f3stol: <em>Corramos al combate que se nos propone: mirando a Jes\u00fas, el autor y consumador de la fe, el cual, proponi\u00e9ndosele el gozo, sufri\u00f3 la cruz, menospreciando el oprobio<\/em>. - (Heb. xii., 1, 2).  Salgamos a la batalla con gran valor, mirando a Jes\u00fas crucificado, que desde su Cruz nos ofrece su ayuda, la victoria y la corona.  En tiempos pasados ca\u00edmos en pecado porque no tuvimos en cuenta las heridas y los dolores soportados por nuestro Redentor, y por eso no recurrimos a \u00c9l en busca de ayuda.  Pero si para el futuro ponemos ante nuestros ojos todo lo que \u00c9l ha sufrido por amor a nosotros, y c\u00f3mo siempre est\u00e1 dispuesto a socorrernos cuando recurramos a \u00c9l, es seguro que no seremos vencidos por nuestros enemigos.  Santa Teresa dec\u00eda, con su acostumbrada generosidad: \"No comprendo los temores de ciertas personas que dicen: <em>\u00a1El diablo, el diablo!<\/em> mientras podamos decir: <em>\u00a1Dios, Dios!<\/em> - y haz temblar a Satan\u00e1s\".  Por otra parte, la Santa nos asegura que si no ponemos toda nuestra confianza en Dios, de poco o nada servir\u00e1n todos nuestros propios esfuerzos.  \"Todos nuestros esfuerzos\" -son sus propias palabras- \"sirven de poco si no renunciamos enteramente a toda confianza en nosotros mismos, y la ponemos toda en Dios.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh, qu\u00e9 dos grandes Misterios de esperanza y de amor para nosotros son la Pasi\u00f3n de Jesucristo y el Sacramento del Altar! - Misterios que nunca hubi\u00e9ramos podido creer, si la fe no nos los hubiera asegurado.  Que Dios Todopoderoso se dignara hacerse Hombre, derramar toda su Sangre y morir de dolor en una Cruz, \u00bfy por qu\u00e9?  Para pagar por nuestros pecados y obtener la salvaci\u00f3n para nosotros, gusanos rebeldes.  Y luego, Su propio Cuerpo, una vez sacrificado en la Cruz por nosotros, \u00a1se digna d\u00e1rnoslo como alimento, para unirse totalmente a nosotros!  Oh Dios, \u00a1c\u00f3mo no deber\u00edan estos dos Misterios consumir de amor los corazones de todos los hombres!  \u00bfY qu\u00e9 pecador hay, por muy abandonado que est\u00e9, que pueda desesperar del perd\u00f3n, si se arrepiente del mal que ha hecho, cuando ve a un Dios tan lleno de amor hacia los hombres y tan inclinado a hacerles el bien?  De ah\u00ed que San Buenaventura, lleno de confianza, dijera: \"Tendr\u00e9 gran confianza, esperando firmemente que Aquel que ha hecho y sufrido tanto por mi salvaci\u00f3n no me negar\u00e1 nada de lo que tengo necesidad\".  \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda negarse a darme las gracias necesarias para mi salvaci\u00f3n Quien tanto ha hecho y sufrido por salvarme?<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8765\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"5\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8765\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">MI\u00c9RCOLES DE LA SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8765\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"5\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8765\"><p style=\"text-align: center;\">(Solemnidad de San Jos\u00e9)<\/p><p><b><strong>Meditaci\u00f3n matutina:<em>\u00a0 EL PATRONATO DE SAN. JOSEPH<\/em><\/strong><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Para comprender cu\u00e1n poderosa es la intercesi\u00f3n de San Jos\u00e9 ante Jesucristo, basta saber lo que dice el Evangelio, <em>y estaba sujeto a ellos<\/em>. \u2014 (Luke ii. 51).\u00a0 For thirty years, then, the Son of God most carefully obeyed Joseph and Mary.\u00a0 Joseph had only to indicate his will by a word or a sign, and he was immediately obeyed by Jesus.\u00a0 This humility of Jesus in obeying teaches us that the dignity of St. Joseph was above that of all the Saints, with the exception of the Divine Mother.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Consideremos lo que dice Santa Teresa de la confianza que debemos tener en la protecci\u00f3n de San Jos\u00e9; dice: \"Nuestro Se\u00f1or parece haber concedido poder a otros Santos para ayudar en una necesidad; la experiencia prueba que este Santo nos ayuda en todas; y nuestro Se\u00f1or quiere que entendamos que, como en la tierra estuvo sujeto a Jos\u00e9, as\u00ed tambi\u00e9n en el Cielo no le niega nada de lo que le pide.  As\u00ed lo han experimentado otras personas a quienes aconsej\u00e9 que se encomendaran a San Jos\u00e9.  Nunca conoc\u00ed a nadie que le sirviera, practicando alguna devoci\u00f3n particular en su honor, que no progresara siempre en la virtud.  Ruego a los que no crean lo que digo que lo prueben por s\u00ed mismos.  No puedo comprender c\u00f3mo es posible pensar en la Reina de los \u00c1ngeles, y en todos los trabajos que sufri\u00f3 durante la infancia de Jes\u00fas, sin devolver las gracias a San Jos\u00e9 por todos los servicios que prest\u00f3 en aquel tiempo a la Madre y al Hijo\".  Podemos, pues, imaginar que o\u00edmos a Nuestro Se\u00f1or, cuando nos ve afligidos en medio de nuestras miserias, dirigirse a todos nosotros con las palabras con que el Fara\u00f3n se dirigi\u00f3 a su pueblo en el tiempo del hambre en Egipto: <em>Ir a Joseph<\/em> \u2014 (Gen. xli. 55) if you desire consolation.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Mi santo patrono, San Jos\u00e9, te elijo, despu\u00e9s de Mar\u00eda, por mi principal abogado y protector.  Prometo honrarte cada d\u00eda con alguna devoci\u00f3n especial y ponerme bajo tu protecci\u00f3n.  Soy indigno de ser tu siervo; pero por el amor que tienes a Jes\u00fas y a Mar\u00eda, ac\u00e9ptame como tu siervo perpetuo.  Por la dulce compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y de Mar\u00eda de que gozaste en vida, prot\u00e9geme durante toda mi vida, para que nunca me separe de Dios perdiendo su gracia.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Debemos ser especialmente devotos de San Jos\u00e9 para que el Santo nos consiga una buena muerte.  \u00c9l, por haber salvado al Ni\u00f1o Jes\u00fas de las asechanzas de Herodes, tiene los privilegios especiales de librar a los moribundos de las asechanzas del demonio.  Adem\u00e1s, por los servicios que prest\u00f3 durante tantos a\u00f1os a Jes\u00fas y Mar\u00eda, habi\u00e9ndoles proporcionado con su trabajo una morada y alimento, tiene el privilegio de obtener la asistencia especial de Jes\u00fas y Mar\u00eda para sus devotos clientes en el momento de la muerte.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Mi santo protector, San Jos\u00e9, a causa de mis pecados merezco una mala muerte; pero si t\u00fa me defiendes no me perder\u00e9.  No s\u00f3lo fuiste un gran amigo de mi Juez, sino tambi\u00e9n su tutor y padre adoptivo; recomi\u00e9ndame a tu Jes\u00fas, que tanto te ama.  Me pongo bajo tu protecci\u00f3n; ac\u00e9ptame por tu siervo perpetuo.  Y por la santa compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y de Mar\u00eda que tuviste en la tierra, haz que nunca m\u00e1s me separe de su amor; y, en fin, por la asistencia de Jes\u00fas y de Mar\u00eda, que tuviste en la muerte, haz que en mi muerte yo tambi\u00e9n tenga la asistencia especial de Jes\u00fas y de Mar\u00eda.  Virgen Sant\u00edsima, por el amor que tuviste a tu santo esposo San Jos\u00e9, ay\u00fadame en la hora de mi muerte.<\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1SALVE REGINA, MATER MISERICORDIAE!  \u00a1SALVE, SANTA REINA, MADRE DE MISERICORDIA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">IX.  LA GRANDEZA DEL AMOR QUE ESTA MADRE NOS TIENE<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Otro motivo del amor de Mar\u00eda hacia nosotros surge del hecho de que en nosotros ve almas que han sido compradas al precio de la muerte de Jesucristo.  Si una madre supiera que un siervo ha sido rescatado por un hijo amado al precio de veinte a\u00f1os de prisi\u00f3n y sufrimiento, \u00a1cu\u00e1nto estimar\u00eda a ese siervo s\u00f3lo por eso!  Mar\u00eda sabe bien que su Hijo vino al mundo s\u00f3lo para salvarnos a nosotros, pobres criaturas, como \u00c9l mismo protest\u00f3: <em>He venido a salvar lo que estaba perdido<\/em>. - (Lucas xix. 10).  Y para salvarnos se complaci\u00f3 incluso en dar la vida por nosotros: <em>hacerse obediente hasta la muerte<\/em>. \u2014 (Phil. ii. 8).\u00a0 If, then, Mary loved us but little, she would show that she valued but little the Blood of her own Son, which was the price of our salvation.\u00a0 To St. Elizabeth of Hungary it was revealed that Mary, from the time she dwelt in the Temple, did nothing but pray for us, begging that God would hasten the coming of His Son into the world to save us.\u00a0 And how much more must we suppose that she loves us, now that she has seen that we are valued to such a degree by her Son, that He did not disdain to purchase us at such a cost!<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Porque todos los hombres han sido redimidos por Jes\u00fas, Mar\u00eda los ama y los protege a todos.  Fue ella a quien vio San Juan en el Apocalipsis, vestida del sol: <em>Y apareci\u00f3 una gran se\u00f1al en el cielo: una mujer vestida del sol<\/em>. \u2014 (Apoc. xii. 1).\u00a0 She is said to be clothed with the sun because, as there is no one on earth who can be hidden from the heat of the sun, so there is no one living who can be deprived of the love of Mary.\u00a0 There is no one that can hide himself from its heat \u2014 (Ps. xviii. 7), that is, as Blessed Raymond Jordano applies the words, &#8220;from the love of Mary.&#8221;\u00a0 &#8220;And who,&#8221; exclaims St. Antoninus, &#8220;can ever form an idea of the tender care that this most loving Mother takes of all of us, offering and dispensing her mercy to every one;&#8221; for our good Mother desired the salvation of all, and co-operated in obtaining it.\u00a0 &#8220;It is evident,&#8221; says St. Bernard, &#8220;that she was solicitous for the whole human race.&#8221;\u00a0 Hence the custom of some of Mary&#8217;s clients, which consists in asking our Lord to grant them the graces that our Blessed Lady seeks for them, succeeds most advantageously.\u00a0 They say: Lord, grant me that which the most Blessed Virgin Mary asks for me.\u00a0 &#8220;And no wonder,&#8221; says Cornelius \u00e0 Lapide, &#8220;for our Mother desires for us better things than we can possibly desire ourselves.&#8221;\u00a0 The devout Bernardine de Bustis says that Mary &#8220;loves to do us good and dispense graces to us far more than we to receive them.&#8221;\u00a0 On this subject Blessed Albert the Great applies to Mary the words of the Book of Wisdom: <em>Ella previene a los que la codician, de modo que primero se muestra a ellos.<\/em> - (Wisd. vi., 14).  Mar\u00eda se anticipa a los que recurren a ella haci\u00e9ndoles encontrarla antes de que la busquen.  \"El amor que esta buena Madre nos tiene es tan grande -dice Ricardo de San Lorenzo- que, en cuanto percibe nuestra necesidad, acude en nuestra ayuda.  Ella viene antes de ser llamada\".<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XV.  SOBRE LA GRAN CONFIANZA QUE DEBEMOS TENER EN EL AMOR QUE JESUCRISTO NOS HA DEMOSTRADO Y EN TODO LO QUE HA HECHO POR NOSOTROS<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0El Beato Juan de \u00c1vila nos ha dejado muchos pensamientos hermosos sobre la gran confianza que debemos tener en los m\u00e9ritos de Jesucristo.  \"No olvides -dice- que Jesucristo es el Mediador entre el Eterno Padre y nosotros; y que somos amados por \u00c9l, y unidos a \u00c9l por tan fuertes lazos de amor, que nada los puede romper alg\u00fan pecado mortal.  La Sangre de Jes\u00fas clama y pide misericordia por nosotros; y clama tan fuerte que no se oye el ruido de nuestros pecados.  La muerte de Jesucristo ha dado muerte a nuestros pecados: <em>\u00a1Oh muerte, yo ser\u00e9 tu muerte!<\/em> \u2014 (Osee xiii. 14).\u00a0 Those who are lost are not lost for want of means of satisfaction, but, because they do not avail themselves of the Sacraments as the means of profiting by the satisfaction made by Jesus Christ.&#8221;<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\"Jes\u00fas ha tomado sobre s\u00ed el asunto de remediar nuestros males, como si hubiera sido personalmente asunto suyo.  De modo que ha llamado suyos nuestros pecados, aunque no los cometi\u00f3, y ha pedido perd\u00f3n por ellos; y con el amor m\u00e1s tierno ha rogado, como si orara por s\u00ed mismo, que todos los que recurrieran a \u00c9l se convirtieran en objetos de amor.  Y as\u00ed como busc\u00f3, as\u00ed hall\u00f3, porque Dios ha ordenado que Jes\u00fas y nosotros estemos tan unidos en uno, que o \u00c9l y nosotros seamos amados o \u00c9l y nosotros odiados: y puesto que Jes\u00fas no es ni puede ser odiado, del mismo modo, si permanecemos unidos por amor a Jes\u00fas, tambi\u00e9n nosotros seremos amados.  Siendo \u00c9l amado por Dios, nosotros tambi\u00e9n somos amados, viendo que Jesucristo puede hacer m\u00e1s para hacernos amar que nosotros para hacernos odiar, puesto que el Padre Eterno ama a Jesucristo mucho m\u00e1s de lo que odia a los pecadores.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Dios m\u00edo, Te amo; y porque Te amo me arrepiento sobre todas las cosas de haberte ofendido. Para no perder una satisfacci\u00f3n pasajera, he estado dispuesto, miserable de m\u00ed, a perderte tantas veces, \u00a1oh Bien Infinito!  Este pensamiento me atormenta m\u00e1s que cualquier dolor; pero me consuela pensar que tengo que ver con la bondad infinita, que no sabe despreciar a un coraz\u00f3n que ama de verdad.  \u00a1Oh, si pudiera morir por Ti, que moriste por m\u00ed!  Mi querido Redentor, espero confiadamente la salvaci\u00f3n eterna en la vida venidera, y en esta vida espero la santa perseverancia en Tu amor; y por eso me propongo ped\u00edrtela siempre.  Y T\u00fa, por los m\u00e9ritos de tu muerte, dame perseverancia en tus oraciones.  Tambi\u00e9n esto te pido y espero, oh Mar\u00eda, Reina m\u00eda.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cJesus said to His Father: <em>Father, I will that where I am, they also whom thou hast given me may be with me. <\/em>\u2014 (John xvii. 24). \u00a0Love has conquered hatred; and thus we have been pardoned and loved, and are secure of never being abandoned, so strong is the tie of love that binds us. \u00a0The Lord said by Isaias: <em>Can a woman forget her infant? \u00a0And if she should forget, yet will I not forget thee. \u00a0Behold, I have graven thee in my hands. \u2014 <\/em>(Is. xlix. 15,16). \u00a0He has graven us in His hands with His own Blood. \u00a0Thus we should not trouble ourselves about anything since everything is ordained by those hands which were nailed to the Cross in testimony of the love He bears us.\u201d<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cNothing can trouble us on which Jesus Christ cannot reassure us. \u00a0Let the sins I have committed surround me, let devils lay snares for me, let fears for the future accuse me; by demanding mercy of the most tender Jesus Christ, Who has loved me even until death, I cannot possibly lose confidence; for I see myself so highly valued that God gave Himself for me. \u00a0O my Jesus, sure haven for those who seek Thee in time of peril! \u00a0O most watchful Pastor, he deceives himself who does not trust in Thee, if only he has the will to amend his life! \u00a0Therefore Thou hast said: \u201cI am here, fear not; I am He Who afflicts and Who consoles. \u00a0Some from time to time I place in desolations which seem equal to hell itself; but after a while I bring them out and console them. \u00a0I am thine Advocate, Who have made thy cause My own. \u00a0I am thy Surety, Who am come to pay thy debts. \u00a0I am thy Lord, Who redeemed thee with My Blood, not in order to abandon thee but to enrich thee, having bought thee at a great price. \u00a0How shall I fly from him who seeks Me, when I went forth to meet those who sought to outrage Me? \u00a0I did not turn away My face from him who struck Me; and shall I from him who would adore Me?\u00a0 How can My children doubt that I love them, seeing that out of love for them I placed Myself in the hands of My enemies? \u00a0Whom have I ever despised that loved Me?\u00a0 Whom have I ever abandoned that sought My aid?\u00a0 Even I go seeking those that do not seek Me.\u201d<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cIf you believe that the Eternal Father has given you His Son, believe also that He will give you everything else which is infinitely less than His Son. \u00a0Do not think that Jesus Christ is forgetful of you, since He has left you, as the greatest memorial and pledge of His love, Himself in the Most Holy Sacrament of the Altar.\u201d<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 O my Jesus, my Love, what joyful hope does Thy Passion give me! \u00a0How can I possibly fear I may not receive from an Almighty God Who has given me all His Blood, the pardon of my sins, Paradise, and all other graces that I require! \u00a0Ah, my Jesus, my Hope and my Love, Thou, in order that I might not perish, didst give Thy life; I love Thee above every good, my Redeemer and my God. \u00a0Thou gavest Thyself entirely to me; I give Thee my whole will, and with it I repeat that I love Thee, and I will always say I love Thee, I love Thee!\u00a0 So I always desire to say in this life, so I wish to die, breathing forth my last sigh with this dear word on my lips: <em>My God, I love Thee!<\/em> that from that moment I may commence a love towards Thee which shall last without cessation for all eternity.<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8766\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"6\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8766\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">JUEVES DE LA SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8766\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"6\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8766\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> LA CARIDAD SE PRACTICA CON PALABRAS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 El Padre \u00c1lvarez sol\u00eda decir que la virtud es d\u00e9bil hasta que se prueba por el maltrato de los dem\u00e1s.  Es por la manera en que soporta el desprecio y el insulto que un alma muestra si abunda o falla en la caridad.  \u00a1Oh Dios m\u00edo!  \u00a1Qu\u00e9 triste ver a ciertas almas, que practican la oraci\u00f3n mental y frecuentan los Sacramentos, tan sensibles a toda falta de respeto o de atenci\u00f3n!<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Consideremos c\u00f3mo debe practicarse la mansedumbre.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0En primer lugar, procura con todas tus fuerzas refrenar todo movimiento de ira.  En segundo lugar, debes tener cuidado de abstenerte de toda palabra desagradable, y de evitar toda aspereza y altaner\u00eda en los modales; porque la conducta grosera es a veces m\u00e1s ofensiva que el lenguaje insultante.  Si alguna vez alguien te trata con desprecio, sop\u00f3rtalo con paciencia por amor de Jesucristo, que por amor a ti ha soportado insultos mucho mayores.  Dios m\u00edo, qu\u00e9 desgracia ver a ciertas almas, que practican la oraci\u00f3n mental y frecuentan los Sacramentos, tan sensibles a cualquier falta de respeto o de atenci\u00f3n.  Sor Mar\u00eda de la Ascensi\u00f3n, cada vez que recib\u00eda una afrenta, se presentaba inmediatamente ante el Sant\u00edsimo Sacramento y dec\u00eda: Esposo m\u00edo, te traigo este peque\u00f1o presente; te ruego que lo aceptes y perdones a la persona por quien he sido ofendida.  \u00bfPor qu\u00e9 no imitas a esta santa Religiosa?  Para conservar la caridad hay que sufrirlo todo.  Dec\u00eda el padre \u00c1lvarez que la virtud es d\u00e9bil hasta que se prueba por el maltrato ajeno.  Es por la manera en que soporta el desprecio y el insulto que un alma muestra si abunda o falla en la caridad.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Si alguna vez alguien se dirige a ti con un lenguaje apasionado, o incluso con insultos y reproches, responde con dulzura, y su ira se aplacar\u00e1 al instante.\u00a0 <em>Una respuesta suave quiebra la ira<\/em>. - (Prov. xv., 1).  San Juan Cris\u00f3stomo dice: \"el fuego no se apaga con el fuego, ni la ira con la c\u00f3lera\".  \u00bfTe imaginas que respondiendo con acritud a los que te hablan con ira calmar\u00e1s la pasi\u00f3n?  Al contrario, la provocar\u00e1s, y violar\u00e1s tambi\u00e9n la caridad.  Que tu respuesta a cada palabra de ira est\u00e9 llena de dulzura, y el fuego de la pasi\u00f3n se extinguir\u00e1 al instante.  Cuenta Sofronio que dos monjes, habi\u00e9ndose extraviado en un viaje, entraron por casualidad en un campo en el que se acababa de sembrar.  El hombre a quien se hab\u00eda confiado el cuidado del campo estall\u00f3 en un ataque de ira y les espet\u00f3 todos los ep\u00edtetos de reproche.  Al principio callaron, pero viendo que su silencio s\u00f3lo serv\u00eda para encender su ira, exclamaron: \"Hermano, hemos obrado mal; por Dios, perd\u00f3nanos\".  Esta humilde respuesta calm\u00f3 su pasi\u00f3n y llen\u00f3 su alma de dolor por su conducta.  Inmediatamente pidi\u00f3 perd\u00f3n a los monjes por su lenguaje injurioso; incluso abandon\u00f3 el mundo despu\u00e9s y se uni\u00f3 a ellos en el claustro.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1SALVE REGINA, MATER MISERICORDIAE!  \u00a1SALVE, SANTA REINA, MADRE DE MISERICORDIA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">X.  LA GRANDEZA DEL AMOR QUE ESTA MADRE NOS TIENE<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Si Mar\u00eda es tan buena con todos, incluso con los ingratos y negligentes, que la aman poco y rara vez recurren a ella, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s amorosa ser\u00e1 con los que la aman y la invocan a menudo!\u00a0 <em>La encuentran los que la buscan<\/em>. - (Wisd. vi., 13).  \"\u00a1Oh, qu\u00e9 f\u00e1cil -dice el Beato Alberto Magno- es para los que aman a Mar\u00eda encontrarla, y encontrarla llena de compasi\u00f3n y de amor!\".  En palabras del Libro de los Proverbios, <em>Amo a los que me aman<\/em> - (Prov. viii., 17), protesta que no puede hacer otra cosa que amar a los que la aman.  Y aunque esta amant\u00edsima Se\u00f1ora ama a todos los hombres como a hijos, sin embargo, dice San Bernardo, \"reconoce y ama\", es decir, ama de un modo m\u00e1s especial a los que la aman con m\u00e1s ternura.  El Beato Raimundo Jordano afirma que estos felices amantes de Mar\u00eda no s\u00f3lo son amados, sino incluso servidos por Ella; pues dice que quien encuentra a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda lo encuentra todo; porque Ella ama a quienes la aman, es m\u00e1s, sirve a quienes la sirven.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0En el <em>Cr\u00f3nicas<\/em> de la Orden de Santo Domingo se cuenta que uno de los frailes llamado Leonardo sol\u00eda encomendarse doscientas veces al d\u00eda a esta Madre de Misericordia, y que cuando fue atacado por su \u00faltima enfermedad vio a su lado a una hermos\u00edsima reina que se dirigi\u00f3 a \u00e9l de este modo: \"Leonard, \u00bfquieres morir y venir a morar con mi Hijo y conmigo?\".  \"\u00bfY qui\u00e9n eres t\u00fa?\", respondi\u00f3 \u00e9l.  \"Yo soy\", dijo la Madre de Misericordia: tantas veces me has invocado, he aqu\u00ed que ahora vengo a llevarte; vayamos juntos al Para\u00edso.\"  Ese mismo d\u00eda muri\u00f3 Leonardo y, como confiamos, la sigui\u00f3 al reino de los bienaventurados.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\"\u00a1Ah, dulc\u00edsima Mar\u00eda!\", exclam\u00f3 San Juan Berchmans, de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, \"\u00a1bendito el que te ama!  Si amo a Mar\u00eda estoy seguro de perseverar, y obtendr\u00e9 de Dios cuanto desee\".  Por eso el devoto joven no se cansaba de renovar su prop\u00f3sito y de repetirse a s\u00ed mismo con frecuencia: \"Amar\u00e9 a Mar\u00eda; amar\u00e9 a Mar\u00eda\".<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0 <i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XVI.  CU\u00c1NTO ESTAMOS OBLIGADOS A AMAR A JESUCRISTO<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Jesucristo, como Dios, tiene derecho a todo nuestro amor; pero con el amor que nos ha manifestado Ge ha querido ponernos, por as\u00ed decirlo, en la necesidad de amarle, al menos en gratitud por todo lo que ha hecho y sufrido por nosotros.  Nos ha amado mucho para que le amemos mucho.  \"\u00bfPor qu\u00e9 nos ama Dios sino para que \u00c9l sea amado?\", escribi\u00f3 San Bernardo.  Y Mois\u00e9s hab\u00eda dicho lo mismo: <em>Y ahora, Israel, \u00bfqu\u00e9 pide el Se\u00f1or tu Dios de ti, sino que temas al Se\u00f1or tu Dios... y lo ames...?<\/em>. - (Deut. x., 12).  Por lo tanto, el primer mandamiento que \u00c9l nos dio fue \u00e9ste: <em>Amar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n<\/em>. - (Deut. vi., 5).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Y San Pablo dice que el amor es el cumplimiento de la ley: <em>El amor es el cumplimiento de la ley<\/em>. - (Rom. xv., 10).  Por \"cumplir\" el texto griego tiene el \"abarcar la ley\" - el amor abarca toda la ley.  \u00bfY qui\u00e9n, en verdad, a la vista de un Dios crucificado que muere por nuestro amor puede negarse a amarlo?<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Esas espinas, esos clavos, esa cruz, esas heridas y esa sangre nos llaman y nos impulsan irresistiblemente a amar a Aquel que tanto nos ha amado.  Un coraz\u00f3n es demasiado poco para amar a este Dios tan enamorado de nosotros.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Para corresponder al amor de Jesucristo, har\u00eda falta que otro Dios muriera por su amor.  \"Ah, \u00bfpor qu\u00e9\", exclama San Francisco de Sales, \"no nos arrojamos sobre Jesucristo para morir en la Cruz con Aquel que se complaci\u00f3 en morir all\u00ed por amor a nosotros?\".  El Ap\u00f3stol nos inculca claramente que Jesucristo muri\u00f3 por nosotros con este fin, para que ya no vivamos para nosotros mismos, sino \u00fanicamente para ese Dios que muri\u00f3 por nosotros: <em>Cristo muri\u00f3 por todos, para que tambi\u00e9n los que viven no vivan ahora para s\u00ed mismos, sino para aquel que muri\u00f3 por ellos<\/em>. - (2 Cor. v., 15).<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8767\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"7\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8767\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">VIERNES DE LA SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8767\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"7\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8767\"><p style=\"text-align: center;\">(Primer viernes de mayo)<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:<em>\u00a0 EL CORAZ\u00d3N GENEROSO DE JES\u00daS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0En el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas recibimos todo bien, toda gracia que deseamos.  Al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas somos deudores de todas las gracias que hemos recibido: las gracias de la Redenci\u00f3n, las gracias de la Vocaci\u00f3n, de la luz, del perd\u00f3n; la gracia de resistir a la tentaci\u00f3n y de soportar con paciencia las contradicciones.  El Sagrado Coraz\u00f3n es rico para todos los que lo invocan.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Es caracter\u00edstico de las personas de buen coraz\u00f3n desear hacer felices a todos, y especialmente a los m\u00e1s afligidos y afligidas.  Pero, \u00bfqui\u00e9n puede encontrar a alguien que tenga un coraz\u00f3n m\u00e1s bondadoso que Jesucristo?  \u00c9l es la Bondad infinita, y por eso tiene el deseo soberano de comunicarnos sus riquezas: <em>Conmigo est\u00e1n las riquezas. . . para enriquecer a los que me aman<\/em>. - (Prov. viii., 18, 21).  Por eso se hizo pobre, como dice el Ap\u00f3stol, para enriquecernos: <em>Por vosotros se hizo pobre, para que vosotros os enriquecierais con su pobreza.<\/em>. - (2 Cor. viii., 9).  Tambi\u00e9n para esto quiso permanecer con nosotros en el Sant\u00edsimo Sacramento, donde permanece constantemente con las manos llenas de gracias, como vio el Padre Baltasar \u00c1lvarez, para dispensarlas a los que vienen a visitarle.  Por eso tambi\u00e9n se nos da a S\u00ed mismo en la Sagrada Comuni\u00f3n, d\u00e1ndonos a entender con ello que no puede negarnos ning\u00fan don bueno, pues incluso se nos da a S\u00ed mismo por entero: <em>\u00bfC\u00f3mo no nos ha dado tambi\u00e9n con \u00e9l todas las cosas<\/em>. - (Rom. viii., 32).  Porque en el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas recibimos todo bien, toda gracia que deseamos:<em> En todo hab\u00e9is sido enriquecidos en Cristo. . . de modo que nada os falta en ninguna gracia.<\/em>. - (1 Cor. i., 5, 7).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ah, Jes\u00fas m\u00edo, T\u00fa no te has negado a darme Tu Sangre y Tu Vida, \u00bfy yo me negar\u00e9 a entregarte mi miserable coraz\u00f3n?  No, mi amad\u00edsimo Redentor, te lo ofrezco enteramente.  Te doy toda mi voluntad; ac\u00e9ptala y dispone de ella a tu gusto.  No puedo hacer nada, ni tengo nada; pero tengo este coraz\u00f3n que T\u00fa me has dado, y del cual nadie puede privarme.  Podr\u00e1n privarme de mis bienes, de mi sangre, de mi vida, pero no de mi coraz\u00f3n.  Con este coraz\u00f3n puedo amarte; con este coraz\u00f3n te amar\u00e9.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Te suplico, oh Dios m\u00edo, que me ense\u00f1es un perfecto olvido de m\u00ed mismo; ens\u00e9\u00f1ame lo que debo hacer para llegar a Tu puro amor, del cual T\u00fa, en Tu bondad, me has inspirado el deseo.  Siento en m\u00ed la determinaci\u00f3n de complacerte; pero para poner en ejecuci\u00f3n mi resoluci\u00f3n, espero e imploro tu ayuda.  De Ti depende, oh amoroso Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, hacer enteramente Tuyo mi pobre coraz\u00f3n, que hasta ahora ha sido tan ingrato, y por mi propia culpa privado de Tu amor.  Oh, haz que mi coraz\u00f3n se una enteramente al Tuyo, para que no quiera nada m\u00e1s que lo que T\u00fa quieras, y que desde este d\u00eda en adelante Tu santa voluntad sea la regla de todas mis acciones, de todos mis pensamientos y de todos mis deseos.  Conf\u00edo, oh Salvador m\u00edo, en que no me negar\u00e1s tu gracia para cumplir este prop\u00f3sito que ahora hago postrado a tus pies, de recibir con sumisi\u00f3n todo lo que ordenes para m\u00ed y para mis asuntos, as\u00ed en la vida como en la muerte.  Bendita seas, oh Inmaculada Mar\u00eda, que tu coraz\u00f3n estuvo siempre y enteramente unido al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas; cons\u00edgueme, oh Madre m\u00eda, que en el futuro quiera y desee lo que Jes\u00fas quiera y T\u00fa quieras.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1SALVE REGINA, MATER MISERICORDIAE!  \u00a1SALVE, SANTA REINA, MADRE DE MISERICORDIA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XI.  LA GRANDEZA DEL AMOR QUE ESTA MADRE NOS TIENE<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh, cu\u00e1nto supera el amor de esta buena Madre al de todos sus hijos!  Que la amen cuanto quieran, Mar\u00eda es siempre entre los amantes la m\u00e1s cari\u00f1osa, dice San Ignacio M\u00e1rtir.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Que la amen como San Estanislao Kostka, que amaba a esta querida Madre con tanta ternura que al hablar de ella mov\u00eda a todos los que le o\u00edan a amarla.  Hab\u00eda creado nuevas palabras y nuevos t\u00edtulos con los que honrar su nombre.  Nunca hac\u00eda nada sin antes dirigirse a su imagen y pedirle su bendici\u00f3n.  Cuando rezaba su Oficio, el Rosario u otras oraciones, lo hac\u00eda con las mismas muestras externas de afecto que si hubiera hablado cara a cara con Mar\u00eda. <em>Salve Regina<\/em> Toda su alma, e incluso todo su semblante, estaban inflamados de amor.  Al ser preguntado un d\u00eda por un Padre de la Compa\u00f1\u00eda que iba con \u00e9l a visitar una imagen de la Sant\u00edsima Virgen, cu\u00e1nto amaba a Mar\u00eda, \"Padre -respondi\u00f3-, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s puedo decir? - Ella es mi Madre\".  \"Pero\", a\u00f1ade el Padre, \"el santo joven pronunci\u00f3 estas palabras con tal ternura en la voz, con tal expresi\u00f3n del semblante, y al mismo tiempo sal\u00eda tan plenamente del semblante, y al mismo tiempo sal\u00eda tan plenamente de su coraz\u00f3n, que ya no parec\u00eda un joven, sino un \u00e1ngel hablando del amor de Mar\u00eda.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Am\u00e9mosla como la am\u00f3 el Beato Hermann.  \u00c9l la llamaba la esposa de su amor, pues la misma Mar\u00eda lo honraba con este mismo t\u00edtulo.  Am\u00e9mosla como san Felipe Neri, que se consolaba con s\u00f3lo pensar en Mar\u00eda, y por eso la llamaba su delicia.  Am\u00e9mosla como san Buenaventura, que no s\u00f3lo la llamaba Se\u00f1ora y Madre, sino que, para manifestar la ternura de su afecto, la llamaba incluso coraz\u00f3n y alma: \"\u00a1Salve, Se\u00f1ora m\u00eda, Madre m\u00eda; m\u00e1s a\u00fan, coraz\u00f3n m\u00edo, alma m\u00eda!\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Am\u00e9mosla como aquel gran enamorado de Mar\u00eda, San Bernardo, que amaba tanto a esta dulce Madre que la llamaba \"la arrebatadora de corazones\"; y para expresar el ardiente amor que le profesaba, a\u00f1ad\u00eda: \"pues \u00bfno has arrebatado mi coraz\u00f3n, oh Reina?\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Llam\u00e9mosla nuestra amada, como San Bernardino de Siena, que diariamente iba a visitar un cuadro devocional de Mar\u00eda, y all\u00ed, en tiernos coloquios con su Reina, declaraba su amor; y cuando le preguntaban ad\u00f3nde iba cada d\u00eda, respond\u00eda que iba a visitar a su amada.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Am\u00e9mosla como san Luis Gonzaga, cuyo amor a Mar\u00eda ard\u00eda tan incesantemente que, cada vez que o\u00eda mencionar el dulce nombre de su Madre, su coraz\u00f3n se inflamaba al instante y su semblante se iluminaba con un fuego visible para todos.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Amemos tanto como San Francisco Solano, que, enloquecido como estaba, pero de santa locura, de amor a Mar\u00eda, cantaba ante su imagen, y se acompa\u00f1aba de un instrumento musical, diciendo que, como los amantes mundanos, daba serenatas a su dulc\u00edsima Reina.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Por \u00faltimo, am\u00e9mosla como la han amado tantos siervos suyos que nunca pudieron hacer bastante para demostrarle su amor.  El Padre Juan de Trexo, de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, se regocijaba con el nombre de \"esclavo de Mar\u00eda\", y como se\u00f1al de servidumbre iba con frecuencia a visitarla a alguna iglesia dedicada en su honor.  Al llegar a la iglesia derramaba abundantes l\u00e1grimas de ternura y amor a Mar\u00eda; luego, postrado, lam\u00eda y frotaba el pavimento con la lengua y la cara, bes\u00e1ndolo mil veces, porque era la casa de su amada Se\u00f1ora.  El Padre Santiago Mart\u00ednez, de la misma Sociedad, que, por su devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen en sus fiestas, fue llevado por los \u00c1ngeles al Cielo para ver c\u00f3mo se guardaban all\u00ed, sol\u00eda decir: \"Ojal\u00e1 tuviera yo los corazones de todos los \u00c1ngeles y Santos para amar a Mar\u00eda como ellos la aman.  Ojal\u00e1 tuviera la vida de todos los hombres, para darla toda por su amor\".<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XVII.  CU\u00c1NTO ESTAMOS OBLIGADOS A AMAR A JESUCRISTO<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Con este fin, instituy\u00f3 el sacramento de la Sagrada Eucarist\u00eda el d\u00eda anterior a su muerte, y nos dio el mandato de que, cuantas veces nos aliment\u00e1ramos con su sant\u00edsima carne, tuvi\u00e9ramos presente su muerte: <em>Tomad y comed; esto es mi cuerpo. . . Haced esto en conmemoraci\u00f3n m\u00eda. . . Porque todas las veces que comiereis este pan y bebiereis este c\u00e1liz, la muerte del Se\u00f1or manifestar\u00e9is hasta que \u00e9l venga...<\/em>. - (1 Cor. xi., 24, 26).  Por eso reza la santa Iglesia: \"Oh Dios, que bajo este admirable Sacramento nos has dejado un memorial de tu Pasi\u00f3n\", etc.  Y tambi\u00e9n canta: \"Oh sagrado Banquete, en el que Cristo es tomado, se renueva la memoria de su Pasi\u00f3n\", etc.  De aqu\u00ed se deduce cu\u00e1n gratos a Jesucristo son los que piensan frecuentemente en su Pasi\u00f3n, pues con este mismo fin se dej\u00f3 en el Sant\u00edsimo Sacramento sobre nuestros Altares, para que llevemos en continuo y agradecido recuerdo todo lo que padeci\u00f3 por nosotros, y por este medio aumentemos cada vez m\u00e1s nuestro amor hacia \u00c9l.  San Francisco de Sales llam\u00f3 al Monte Calvario \"la monta\u00f1a de los amantes\".  Es imposible recordar ese monte y no amar a Jesucristo, que muri\u00f3 all\u00ed por amor a nosotros.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8768\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"8\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8768\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">S\u00c1BADO DE LA SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8768\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"8\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8768\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> LA CASTIDAD DE MAR\u00cdA<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \"De todos los combates en que estamos empe\u00f1ados\", dice San Agust\u00edn, \"los m\u00e1s severos son los de la castidad: sus batallas son diarias, pero la victoria rara\".  Pero \u00a1alabado sea siempre Dios, que en Mar\u00eda ha dado un gran ejemplo de esta virtud!  Y \u00a1cu\u00e1n poderoso es el nombre de Mar\u00eda para vencer todas las tentaciones contra la santa pureza!<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Desde la ca\u00edda de Ad\u00e1n, rebel\u00e1ndose los sentidos contra la raz\u00f3n, la castidad es, de todas las virtudes, la m\u00e1s dif\u00edcil de practicar.  San Agust\u00edn dice: \"De todos los combates en que estamos empe\u00f1ados, los m\u00e1s severos son los de la castidad; sus batallas son diarias, pero la victoria rara\".  Pero \u00a1alabado sea siempre Dios, que en Mar\u00eda nos ha dado un gran ejemplo de esta virtud!<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\"Con raz\u00f3n\", dice el Beato Alberto Magno, \"se llama a Mar\u00eda la Virgen de las v\u00edrgenes; porque ella, sin consejo ni ejemplo de otros, fue la primera en ofrecer su virginidad a Dios.\"  As\u00ed llev\u00f3 a Dios a todas las v\u00edrgenes que la imitaron, como ya hab\u00eda predicho David: <em>Despu\u00e9s de ella ser\u00e1n llevadas las v\u00edrgenes . . . al templo del Rey<\/em>. - (Sal. xliv. 15).  Sin consejo y sin ejemplo.  S\u00ed; pues dice San Bernardo: \"Oh Virgen, \u00bfqui\u00e9n te ense\u00f1\u00f3 a agradar a Dios con la virginidad, y a llevar en la tierra una vida de \u00e1ngel?\".  \"Ah\", responde San Sofronio, \"Dios eligi\u00f3 por Madre a esta Virgen pur\u00edsima, para que fuera ejemplo de castidad para todos\".  Por eso San Ambrosio llama a Mar\u00eda \"la abanderada de la virginidad\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0En raz\u00f3n de su pureza, la Sant\u00edsima Virgen tambi\u00e9n fue declarada por el Esp\u00edritu Santo bella como la t\u00f3rtola: <em>Tus mejillas son bellas como las de la t\u00f3rtola<\/em>. - (Cant. i., 9).  \"Mar\u00eda\", dice Aponio, \"era una t\u00f3rtola pur\u00edsima\".  Por la misma raz\u00f3n se la llamaba tambi\u00e9n azucena: <em>Como el lirio entre las espinas, as\u00ed es mi amor entre las hijas<\/em>. - (Cant. ii., 2).  Sobre este pasaje, Denis el Cartujo comenta que \"Mar\u00eda fue comparada con un lirio entre espinas, porque todas las dem\u00e1s v\u00edrgenes eran espinas, para s\u00ed mismas o para los dem\u00e1s; pero que la Sant\u00edsima Virgen no lo era ni para s\u00ed misma ni para los dem\u00e1s\", porque inspiraba pensamientos castos a todos los que la miraban.  Esto lo confirma Santo Tom\u00e1s, quien dice que la belleza de la Sant\u00edsima Virgen era un incentivo para la castidad en todos los que la contemplaban.  San Jer\u00f3nimo declar\u00f3 que era su opini\u00f3n que San Jos\u00e9 permaneci\u00f3 virgen al vivir con Mar\u00eda; pues, escribiendo contra el hereje Helvidio, que negaba la virginidad de Mar\u00eda, dice: \"t\u00fa dices que Mar\u00eda no permaneci\u00f3 virgen.  Yo digo que no s\u00f3lo ella permaneci\u00f3 virgen, sino que incluso Jos\u00e9 conserv\u00f3 su virginidad a trav\u00e9s de Mar\u00eda.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0El Beato Juan de \u00c1vila dice que \"muchos que fueron tentados contra la pureza se conservaron castos por la devoci\u00f3n a nuestra Sant\u00edsima Se\u00f1ora.\"  Oh, \u00a1cu\u00e1n especialmente poderoso es el nombre de Mar\u00eda para vencer todas las tentaciones de impureza!  Oh pur\u00edsima Mar\u00eda, l\u00edbrame de ella.  Haz que en todas mis tentaciones recurra siempre a ti y te invoque mientras dure la tentaci\u00f3n.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1SALVE REGINA, MATER MISERICORDIAE!  \u00a1SALVE, SANTA REINA, MADRE DE MISERICORDIA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XII.  LA GRANDEZA DEL AMOR QUE NOS TIENE ESTA MADRE<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh, que todos llegasen a amar a Mar\u00eda como lo hizo Carlos, el hijo de Santa Br\u00edgida, quien dijo que nada en el mundo lo consolaba tanto como el saber que Mar\u00eda era tan grandemente amada por Dios.  Y a\u00f1adi\u00f3 que soportar\u00eda de buen grado cualquier tormento antes que permitir que Mar\u00eda perdiera el m\u00e1s m\u00ednimo grado de su gloria, si tal cosa fuera posible; y que si su gloria fuera suya, renunciar\u00eda a ella en su favor, por ser mucho m\u00e1s digna de ella.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Deseemos, adem\u00e1s, dar la vida como testimonio de nuestro amor a Mar\u00eda, como dese\u00f3 hacer San Alonso Rodr\u00edguez.  Am\u00e9mosla como aquellos que llegaron a grabar el amado nombre de Mar\u00eda en sus pechos con instrumentos afilados, como hicieron Francisco Binanzio y Radagundis, esposa del rey Clothaire; o como aquellos que pudieron imprimir este amado nombre en su carne con hierros candentes para que permaneciera m\u00e1s n\u00edtido y duradero, como hicieron sus devotos siervos Bautista Archinto y Agust\u00edn d'Espinosa, ambos de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, impulsados a ello por la vehemencia de su amor.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Hagamos, en fin, o deseemos hacer, todo lo que puede hacer un enamorado que pretende dar a conocer su afecto a la persona amada.  Pues ten por seguro que los amantes de Mar\u00eda nunca podr\u00e1n igualarla en el amor.  \"S\u00e9, Se\u00f1ora m\u00eda\", dice San Pedro Dami\u00e1n, \"que eres amant\u00edsima y que nos amas con un amor invencible\".  S\u00e9, Se\u00f1ora m\u00eda, que entre los amantes eres la que m\u00e1s ama, y que nos amas con un amor que jam\u00e1s podr\u00e1 ser superado.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Alonso Rodr\u00edguez, de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, una vez postrado ante una imagen de Mar\u00eda, sinti\u00f3 su coraz\u00f3n inflamado de amor hacia esta Sant\u00edsima Virgen, y prorrumpi\u00f3 en la siguiente exclamaci\u00f3n: \"Madre m\u00eda amad\u00edsima, s\u00e9 que me amas, pero no me amas tanto como yo te amo\".  Mar\u00eda, como ofendida en el punto del amor, replic\u00f3 inmediatamente del mago: \"\u00bfQu\u00e9 dices, Alonso, qu\u00e9 dices?  \u00a1Oh, cu\u00e1nto mayor es el amor que yo te tengo que el que t\u00fa me puedas tener!  Sabed que la distancia entre el Cielo y la tierra no es tan grande como la distancia entre vuestro amor y el m\u00edo\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Buenaventura, pues, ten\u00eda raz\u00f3n al exclamar: Bienaventurados los que tienen la dicha de ser fieles servidores y amantes de esta amant\u00edsima Madre.  \"Bienaventurados los corazones de los que aman a Mar\u00eda; bienaventurados los que le son tiernamente devotos\".  S\u00ed; porque \"en esta lucha nuestra gracios\u00edsima Reina nunca permite que sus clientes la conquisten en el amor.  Ella devuelve nuestro amor y homenaje, y siempre aumenta sus favores pasados con otros nuevos\".  Mar\u00eda, imitando en esto a nuestro amant\u00edsimo Redentor Jesucristo, devuelve a los que la aman su amor doblado en beneficios y favores.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Entonces exclamar\u00e9, con el enamorado San Anselmo: \"\u00a1Que mi coraz\u00f3n languidezca y mi alma se derrita y se consuma en vuestro amor, oh mi amado Salvador Jes\u00fas, y mi querida Madre Mar\u00eda!  Pero, como sin vuestra gracia no puedo amaros, concededme, oh Jes\u00fas y Mar\u00eda, conceded a mi alma, por vuestros m\u00e9ritos y no por los m\u00edos, la gracia de amaros como merec\u00e9is ser amados.  Oh Dios, Amante de los hombres, T\u00fa pudiste amar a los culpables hasta la muerte.  \u00bfY puedes negar Tu amor y el de Tu Madre a los que te lo piden?\".<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XVIII.  CU\u00c1NTO ESTAMOS OBLIGADOS A AMAR A JESUCRISTO<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0\"El amor es una gran cosa\", dice San Bernardo.  Grande y precioso es el amor.  Salom\u00f3n, hablando de la sabidur\u00eda divina, que es la santa Caridad, la llam\u00f3 tesoro infinito; porque quien posee la Caridad se hace part\u00edcipe de la amistad de Dios: <em>Porque ella es un tesoro infinito para los hombres, que los que lo usan se convierten en amigos de Dios.<\/em> - (Wisd. vii., 14).  El doctor ang\u00e9lico Santo Tom\u00e1s dice que la Caridad no s\u00f3lo es la reina de todas las virtudes, sino que all\u00ed donde reina arrastra consigo, como en su tren, a todas las dem\u00e1s virtudes, y las dirige a todas para que nos unan m\u00e1s estrechamente con Dios; pero la Caridad es propiamente lo que nos une con Dios.  Como nos dice San Bernardo: \"La caridad es una virtud que nos une a Dios\".  Y, en efecto, est\u00e1 una y otra vez significado en las Sagradas Escrituras que Dios ama a quien le ama: <em>Amo a los que me aman<\/em>. - (Prov. viii., 17).\u00a0 <em>Si alguno me ama... mi Padre le amar\u00e1; y vendremos a \u00e9l y haremos morada con \u00e9l<\/em>. - (Juan xiv., 23).\u00a0 <em>El que permanece en la caridad, permanece en Dios, y Dios en \u00e9l.<\/em>. - (1 Juan iv., 16).  He aqu\u00ed la hermosa uni\u00f3n que produce la Caridad; une el alma con Dios.  Adem\u00e1s, el amor da fuerza para practicarlo y sufrirlo todo por Dios: <em>El amor es fuerte como la muerte<\/em>. - (Cant. viii., 6).  San Agust\u00edn escribe: \"Nada hay tan duro que no pueda ser subyugado por el fuego del amor\".  Por eso dice el Santo que donde se ama, o no se siente el trabajo, o, si se siente, se ama el trabajo mismo: \"En lo que se ama, o no hay trabajo, o el trabajo es amado\".<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2418c7e e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"2418c7e\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9d8eea6 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"9d8eea6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations\/\">\u21d1 \u00a0<\/a><em><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations\/\">CONTENIDO<\/a><br \/><\/em><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-first-week-after-easter\/\">\u21d0 <em>FIRST WEEK AFTER EASTER<\/em><\/a><br \/><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-third-week-after-easter\/\">\u21d2 <em>THIRD WEEK AFTER EASTER<\/em><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VOLUME II &#8211; PART II, pp. 88-133 SECOND SUNDAY AFTER EASTER Morning Meditation:\u00a0 &#8220;I AM THE GOOD SHEPHERD&#8221;\u00a0 (Gospel of Sunday.\u00a0 John x., 11, 16) \u00a0 \u00a0 \u00a0Jesus said of Himself: I am the good shepherd.\u00a0 The work of a &hellip; <a class=\"continue_reading\" href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-second-week-after-easter\/\">Seguir leyendo <span class=\"meta-nav\"><i class=\"fa fa-caret-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><\/a><\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":4884,"parent":0,"menu_order":77,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-7952","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7952","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7952"}],"version-history":[{"count":106,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7952\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12589,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7952\/revisions\/12589"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7952"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}