{"id":7956,"date":"2025-04-09T15:30:44","date_gmt":"2025-04-09T15:30:44","guid":{"rendered":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/?page_id=7956"},"modified":"2025-09-19T16:24:55","modified_gmt":"2025-09-19T16:24:55","slug":"daily-meditations-fourth-week-after-easter","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-fourth-week-after-easter\/","title":{"rendered":"MEDITACIONES DIARIAS: CUARTA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"7956\" class=\"elementor elementor-7956\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-72f6c05 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"72f6c05\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-53a2dfe elementor-widget elementor-widget-accordion\" data-id=\"53a2dfe\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"accordion.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8761\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"1\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8761\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">VOLUMEN II - PARTE II, pp. 175-220<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8761\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"1\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8761\"><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8762\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"2\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8762\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">CUARTO DOMINGO DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8762\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"2\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8762\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> \"S\u00c9 LENTO PARA LA IRA\"\u00a0 <\/em><\/b>(Ep\u00edstola del domingo. Santiago i., 17, 21)<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Jer\u00f3nimo dice que la ira es la puerta por la que entran en el alma todos los vicios.  Imploremos a Dios que nos preserve de ceder a cualquier pasi\u00f3n fuerte, y particularmente a la ira.  Porque el que se somete a tal pasi\u00f3n se expone a gran peligro de caer en pecado grave contra Dios o contra el pr\u00f3jimo.  Miremos a Jes\u00fas Crucificado y no nos atreveremos a quejarnos.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Jer\u00f3nimo dice que la ira es la puerta por la que entran en el alma todos los vicios.  Seg\u00fan San Buenaventura, un hombre iracundo es incapaz de distinguir entre lo que est\u00e1 bien y lo que est\u00e1 mal.\u00a0 <em>La ira del hombre no obra la justicia de Dios<\/em>. - (Santiago i., 20).  El que se somete a tal pasi\u00f3n se expone a un gran peligro de caer en pecado grave contra Dios, o contra su pr\u00f3jimo.  As\u00ed, cuando recibimos un insulto, debemos hacernos violencia a nosotros mismos y refrenar nuestra ira.  Respondamos con mansedumbre o callemos; y as\u00ed, como dice San Isidoro, venceremos.  Pero si respond\u00e9is con pasi\u00f3n, os har\u00e9is da\u00f1o a vosotros mismos y a los dem\u00e1s.  Peor a\u00fan ser\u00eda dar una respuesta airada a quien os corrige.  San Bernardo dice que algunos no se enojan aunque deber\u00edan indignarse con quienes hieren sus almas con halagos; pero se llenan de indignaci\u00f3n contra la persona que los corrige para sanar sus irregularidades.  Contra el hombre que aborrece la correcci\u00f3n se ha pronunciado, seg\u00fan el Sabio, la sentencia de perdici\u00f3n.\u00a0 <em>Porque han despreciado todas mis reprensiones . . la prosperidad de los necios los destruir\u00e1<\/em>. - (Prov. i., 30, 32).  Los necios consideran como prosperidad el estar libres de correcci\u00f3n, o el despreciar las amonestaciones que reciben; pero tal prosperidad es la causa de su ruina.  Cuando te encuentres con una ocasi\u00f3n de ira, debes estar en guardia para no permitir que la ira entre en tu coraz\u00f3n.\u00a0 <em>No te enfades r\u00e1pidamente<\/em>. - (Ecles. vii., 10).  Algunas personas cambian de color y se apasionan ante cualquier contradicci\u00f3n; y cuando la ira ha entrado, nadie sabe a qu\u00e9 les conducir\u00e1.  Por eso es necesario prever estas ocasiones en nuestras meditaciones y oraciones; porque, a menos que estemos preparados para ellas, ser\u00e1 tan dif\u00edcil refrenar la ira como poner la brida a un caballo desbocado.  Sin embargo, si tenemos la gran desgracia de permitir que la ira entre en el alma, tengamos cuidado de no permitir que permanezca.  Jesucristo dice a todos los que recuerdan que un hermano est\u00e1 ofendido con ellos que no ofrezcan la ofrenda que llevan al altar sin haberse reconciliado antes con su pr\u00f3jimo.\u00a0 <em>Ve primero a reconciliarte con tu hermano, y luego que vengas ofrecer\u00e1s tu ofrenda<\/em>. - (Mt. v., 24).  Y el que ha recibido alguna ofensa debe esforzarse por desarraigar de su coraz\u00f3n no s\u00f3lo toda ira, sino tambi\u00e9n todo sentimiento de amargura hacia las personas que le han ofendido.\u00a0 <em>Que toda amargura<\/em>dice San Pablo, <em>y la ira y la indignaci\u00f3n... se aparten de vosotros<\/em>. - (Efes. iv., 31).  Mientras dure la c\u00f3lera, sigue el consejo de S\u00e9neca: \"Cuando est\u00e9s enojado no hagas nada, no digas nada que pueda ser dictado por la ira\".  Como David, guarda silencio, y no hables cuando te sientas turbado.\u00a0 <em>Yo estaba turbado, y no habl\u00e9<\/em>. - (Sal. lxxvi., 5).  Cu\u00e1ntos, cuando se inflaman de ira, dicen y hacen lo que despu\u00e9s, en sus momentos m\u00e1s tranquilos, lamentan.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1VITA, DULCEDO!  \u00a1SALVE, VIDA NUESTRA, DULZURA NUESTRA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XX.  MAR\u00cdA ES NUESTRA VIDA PORQUE NOS OBTIENE EL PERD\u00d3N DE NUESTROS PECADOS<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0La perseverancia final es un don tan grande de Dios que, como fue declarado por el Santo Concilio de Trento, es totalmente gratuita por parte de Dios, y no podemos <em>m\u00e9rito<\/em> it.\u00a0 Yet we are told by St. Augustine that all who seek for it obtain it from God; and, according to Father Suarez, they obtain it infallibly, if only they are diligent in asking for it to the end of their lives.\u00a0 For, as Blessed Bellarmine well remarks, &#8220;that which is daily required must be asked for every day.&#8221;\u00a0 Now, if it is true (and I hold it as certain, according to the now generally received opinion) that all the graces God dispenses to men pass through the hands of Mary, it will be equally true that it is only through Mary that we can hope for this greatest of all graces \u2013 perseverance.\u00a0 And we shall obtain it most certainly, if we always seek it with confidence through Mary.\u00a0 This grace she herself promises to all who serve her faithfully during life, in the following words of Ecclesiasticus, and which are applied to her by the Church on the Feast of her Immaculate Conception: <em>Los que obran por m\u00ed no pecar\u00e1n.  Los que me expliquen tendr\u00e1n vida eterna<\/em>. - (Ecclus. xxiv., 30).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Para que seamos preservados en la vida de la gracia, necesitamos fortaleza espiritual para resistir a los muchos enemigos de nuestra salvaci\u00f3n.  Ahora bien, esta fortaleza s\u00f3lo puede obtenerse por medio de Mar\u00eda, y as\u00ed nos lo asegura el Libro de los Proverbios, pues la Iglesia aplica el pasaje a esta Sant\u00edsima Virgen.\u00a0 <em>M\u00eda es la fuerza; por m\u00ed reinan los reyes<\/em>. \u2014 (Prov. viii., 14); meaning by the words <em>la fuerza es m\u00eda<\/em> que Dios ha concedido a Mar\u00eda este precioso don para que lo dispense a sus fieles clientes.  Y por las palabras <em>Por m\u00ed reinan los reyes<\/em> Ella significa que por su medio sus siervos reinan y dominan sus sentidos y pasiones, y as\u00ed se hacen dignos de reinar eternamente en el Cielo.  \u00a1Oh, qu\u00e9 fuerza poseen los siervos de esta gran Se\u00f1ora para vencer todos los asaltos del infierno!  Mar\u00eda es la torre de la que hablan los c\u00e1nticos sagrados: <em>Tu cuello es como la torre de David, edificada con baluartes; mil escudos cuelgan de ella, toda la armadura de hombres valientes.<\/em>. - (Cant. iv., 4).  Ella es como una fortaleza bien defendida en defensa de sus amantes que, en sus guerras, recurren a ella.  En ella encuentran sus clientes todo escudo y armas para defenderse del infierno.<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXIV.  \"LA CARIDAD ES PACIENTE\". - EL ALMA QUE AMA A JESUCRISTO AMA SUFRIR<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Un alma que ama a Dios no tiene otro fin que unirse totalmente a \u00c9l; pero aprendamos de Santa Catalina de G\u00e9nova lo que es necesario hacer para llegar a esta uni\u00f3n perfecta: \"Para llegar a la uni\u00f3n con Dios son indispensables las adversidades -dice-, porque con ellas Dios se propone destruir todas nuestras propensiones corrompidas por dentro y por fuera.  Y por eso todas las injurias, desprecios, enfermedades, abandonos de parientes y amigos, confusiones, tentaciones y otras mortificaciones, todas nos son en el m\u00e1s alto grado necesarias para que prosigamos la lucha hasta que por repetidas victorias lleguemos a extinguir en nosotros todos los movimientos viciosos, de modo que ya no se sientan; y nunca llegaremos a la uni\u00f3n divina hasta que las adversidades, en vez de parecernos amargas, se vuelvan todas dulces por amor de Dios.\"<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8763\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"3\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8763\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">LUNES DE LA CUARTA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8763\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"3\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8763\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> \"LA VOLUNTAD DE DIOS, VUESTRA SANTIFICACI\u00d3N\"<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0En la b\u00fasqueda de la salvaci\u00f3n eterna debemos, como nos dice San Pablo, no descansar nunca, sino correr continuamente por el camino de la perfecci\u00f3n para ganar el premio y conseguir una corona incorruptible.\u00a0 <em>As\u00ed que corre que puedes obtener<\/em>. - (1 Cor. ix., 24).  Si fallamos, la culpa ser\u00e1 toda nuestra, pues Dios quiere que todos sean santos y perfectos.\u00a0 <em>Esta es la voluntad de Dios: tu santificaci\u00f3n.<\/em>. - (1 Tes. iv., 3).<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Esta es la voluntad de Dios: tu santificaci\u00f3n.<\/em>.  Como es imposible llegar a la perfecci\u00f3n en cualquier arte o ciencia sin ardientes deseos de alcanzarla, as\u00ed nadie ha llegado a ser santo sin fuertes y fervientes aspiraciones a la santidad.  \"Dios\", observa Santa Teresa, \"ordinariamente confiere sus favores especiales s\u00f3lo a aquellos que tienen sed de su amor\".\u00a0 <em>Bendito<\/em>dice el Profeta real, <em>es el hombre cuya ayuda procede de ti: en su coraz\u00f3n ha dispuesto ascender por escalones en el valle de l\u00e1grimas, ir\u00e1n de virtud en virtud.<\/em> - (Sal. lxxxiii., 6, 7, 8).  Feliz el hombre que ha resuelto en su alma subir la escalera de la perfecci\u00f3n: recibir\u00e1 abundante ayuda de Dios, y ascender\u00e1 de virtud en virtud.  Tal ha sido la pr\u00e1ctica de los Santos, y especialmente de San Andr\u00e9s Avellino, que incluso se oblig\u00f3 con voto \"a avanzar continuamente por el camino de la perfecci\u00f3n cristiana.\"  Santa Teresa sol\u00eda decir que \"Dios recompensa, incluso en esta vida, todo buen deseo\".  Fue por los buenos deseos que los Santos llegaron en poco tiempo a un grado sublime de santidad.\u00a0 <em>Siendo hecho perfecto en un corto espacio, cumpli\u00f3 un largo tiempo<\/em>. - (Wisd. iv., 13).  Fue as\u00ed como San Luis, que vivi\u00f3 s\u00f3lo veinticinco a\u00f1os, adquiri\u00f3 tal perfecci\u00f3n que Santa Mar\u00eda Magdalena de Pazzi, que lo vio en la bienaventuranza, declar\u00f3 que su gloria parec\u00eda igual a la de la mayor\u00eda de los Santos.  En la visi\u00f3n le dijo Mi eminente santidad fue fruto de un ardiente deseo que abrigu\u00e9 durante mi vida de amar a Dios tanto como \u00c9l merec\u00eda ser amado: y, no pudiendo amarle con ese amor infinito que \u00c9l merece, sufr\u00ed en la tierra un continuo martirio de amor, por el que ahora soy elevado a esa gloria trascendente de la que disfruto.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\"Nuestros pensamientos\", dice Santa Teresa, \"deben ser aspirantes: de los grandes deseos vendr\u00e1 todo nuestro bien\".  En otro lugar dice: \"No debemos rebajar nuestros deseos, sino confiar en Dios que con continuos esfuerzos llegaremos, por su gracia, a la santidad y felicidad de los Santos.\"  Otra vez dice: \"La Divina Majestad se complace en las almas generosas y desconfiadas de s\u00ed mismas.\"  Esta gran Santa afirm\u00f3 que en toda su experiencia nunca conoci\u00f3 a un cristiano t\u00edmido que alcanzara tanta virtud en muchos a\u00f1os como ciertas almas valientes adquirieron en pocos d\u00edas.  La lectura de las Vidas de los Santos contribuye mucho a infundir valor en el alma.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ser\u00e1 particularmente \u00fatil leer las Vidas de aquellos que, despu\u00e9s de ser grandes pecadores, se convirtieron en eminentes Santos, como Santa Mar\u00eda Magdalena, San Agust\u00edn, Santa Pelagia, Santa Mar\u00eda de Egipto, y especialmente Santa Margarita de Cortona. Margarita de Cortona, que durante muchos a\u00f1os estuvo en estado de condenaci\u00f3n, pero aun entonces abrigaba deseos de santidad; y que, despu\u00e9s de su conversi\u00f3n, vol\u00f3 a la perfecci\u00f3n con tal rapidez que mereci\u00f3 aprender por revelaci\u00f3n, aun en esta vida, no s\u00f3lo que estaba predestinada a la gloria, sino tambi\u00e9n que le estaba reservado un lugar entre los Serafines.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh Divino Coraz\u00f3n de mi Jes\u00fas!  \u00a1Coraz\u00f3n enamorado de los hombres!  \u00a1Coraz\u00f3n creado para amarlos!  \u00bfC\u00f3mo es posible que T\u00fa hayas sido tan deshonrado y despreciado por ellos?  \u00a1Infeliz de m\u00ed!  Yo tambi\u00e9n he vivido tantos a\u00f1os en el mundo y no Te he amado.  Perd\u00f3name, oh Jes\u00fas m\u00edo, el crimen de no haberte amado a Ti, que eres tan amable y me has amado tanto que no pod\u00edas hacer m\u00e1s de lo que has hecho para obligarme a amarte.  En castigo de haber despreciado tanto tiempo Tu amor merecer\u00eda ser condenado a ese estado miserable en el que nunca podr\u00eda amarte.  Pero no, Jes\u00fas m\u00edo; acepto de buen grado todo castigo, excepto la privaci\u00f3n eterna de tu amor.  Conc\u00e9deme la gracia de amarte, y luego disp\u00f3n de m\u00ed como te plazca.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1VITA, DULCEDO!  \u00a1SALVE, VIDA NUESTRA, DULZURA NUESTRA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXI.  MAR\u00cdA ES NUESTRA VIDA PORQUE NOS OBTIENE LA PERSEVERANCIA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0La Sant\u00edsima Virgen es llamada pl\u00e1tano en el Eclesi\u00e1stico: <em>Como un pl\u00e1tano junto al agua en las calles fui exaltado<\/em>. - (Ecclus. xxiv., 19).  El cardenal Hugo los explica y dice que el \"pl\u00e1tano tiene hojas como escudos\", para mostrar c\u00f3mo Mar\u00eda defiende a todos los que se refugian en ella.  El Beato Amadeus da otra explicaci\u00f3n, y dice que esta santa Virgen se llama pl\u00e1tano porque, como el pl\u00e1tano cobija a los viajeros bajo sus ramas del calor del sol y de la lluvia, as\u00ed los hombres encuentran refugio bajo el manto de Mar\u00eda del ardor de sus pasiones y de la furia de las tentaciones.  En verdad, hay que compadecer a las almas que abandonan esta defensa, cesando su devoci\u00f3n a Mar\u00eda y dejando de encomendarse a Ella en tiempo de peligro.  Si el sol dejara de salir, dice San Bernardo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda el mundo convertirse en otra cosa que en un caos de oscuridad y horror?  Y aplicando su pregunta a Mar\u00eda, la repite: \"Quitad el sol y \u00bfd\u00f3nde estar\u00e1 el d\u00eda?  Quitad a Mar\u00eda y \u00bfqu\u00e9 quedar\u00e1 sino la noche m\u00e1s oscura?\".  Cuando un alma pierde la devoci\u00f3n a Mar\u00eda, queda inmediatamente envuelta en las tinieblas, y en esas tinieblas de las que habla el Esp\u00edritu Santo en los Salmos: <em>T\u00fa has puesto tinieblas, y es de noche; en ella andar\u00e1n todas las bestias del bosque.<\/em>. - (Sal. ciii., 20).  Cuando la luz del Cielo deja de brillar en un alma, todo son tinieblas, y se convierte en guarida de los demonios y de todo pecado.  San Anselmo dice que \"si alguien es despreciado y condenado por Mar\u00eda, est\u00e1 necesariamente perdido\", y por eso podemos exclamar con raz\u00f3n: \"\u00a1Ay de los que se oponen a este sol!\".  Ay de los que se oponen a este sol!\".  \u00a1Ay de los que desprecian su luz!  Es decir, todos los que desprecian la devoci\u00f3n a Mar\u00eda.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Francisco de Borja dudaba siempre de la perseverancia de aquellos en quienes no encontraba particular devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen.  En una ocasi\u00f3n interrog\u00f3 a algunos novicios acerca de los Santos hacia los que ten\u00edan especial devoci\u00f3n, y percibiendo que algunos no la ten\u00edan hacia Mar\u00eda, advirti\u00f3 al instante al Maestro de novicios y le rog\u00f3 que vigilara con m\u00e1s atenci\u00f3n a estos desafortunados j\u00f3venes, que todos, como hab\u00eda temido, perdieron su vocaci\u00f3n y renunciaron al estado religioso.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0No sin raz\u00f3n, pues, llamaba San Germ\u00e1n a la Sant\u00edsima Virgen el \"soplo de los cristianos\"; porque as\u00ed como el cuerpo no puede vivir sin respirar, as\u00ed el alma no puede vivir sin recurrir y encomendarse a Mar\u00eda, por cuyo medio ciertamente adquirimos y conservamos en nuestras almas la vida de la gracia divina.  Pero citar\u00e9 las propias palabras de la Santa: \"As\u00ed como la respiraci\u00f3n no es s\u00f3lo un signo, sino incluso una causa de vida, as\u00ed tambi\u00e9n el nombre de Mar\u00eda, que se encuentra constantemente en los labios de los siervos de Dios, prueba que est\u00e1n verdaderamente vivos, y al mismo tiempo causa y preserva su vida, y les da todos los socorros.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0El Beato Allan fue asaltado un d\u00eda por una violenta tentaci\u00f3n y estaba a punto de ceder, pues no se hab\u00eda encomendado a Mar\u00eda, cuando se le apareci\u00f3 la Sant\u00edsima Virgen y, para que en otra ocasi\u00f3n se acordara de invocar su ayuda, le dio un golpe, dici\u00e9ndole: \"Si te hubieras encomendado a m\u00ed no habr\u00edas corrido tanto peligro\".<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXVII.  \"LA CARIDAD ES BENIGNA\". - EL QUE AMA A JESUCRISTO AMA LA MANSEDUMBRE<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:\u00a0<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Santa Mar\u00eda Magdalena de Pazzi hizo la generosa declaraci\u00f3n de que no se pod\u00eda encontrar en todo el mundo una aflicci\u00f3n tan severa que ella no soportara con gusto cuando pensaba que ven\u00eda de Dios; y, de hecho, durante los cinco a\u00f1os de dura prueba que sufri\u00f3 la Santa, bastaba para devolver la paz a su alma recordar que era por voluntad de Dios que sufr\u00eda as\u00ed.  \u00a1Ah, Dios, que el tesoro infinito se compra barato a cualquier precio!  El Padre Hip\u00f3lito Durazzo sol\u00eda decir: \"Compra a Dios al precio que quieras; \u00c9l nunca puede ser caro\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh mi amant\u00edsimo Redentor, hazme conocer cu\u00e1n grande es el Bien que T\u00fa eres, y cu\u00e1n grande es el amor que me has tenido para obligarme a amarte!  \u00a1Ah, Dios m\u00edo, no permitas que siga viviendo sin tener en cuenta tanta bondad!  Bastante te he ofendido, nunca m\u00e1s te dejar\u00e9; quiero emplear todo el resto de mis d\u00edas en amarte y en agradarte.  Jes\u00fas m\u00edo, Amor m\u00edo, pr\u00e9stame tu ayuda; socorre a un pecador que desea amarte y ser todo Tuyo.  Oh Mar\u00eda, esperanza m\u00eda, tu Hijo te escucha; ru\u00e9gale en mi favor y obt\u00e9n para m\u00ed la gracia de amarle perfectamente.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8764\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"4\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8764\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">MARTES DE LA CUARTA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8764\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"4\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8764\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:<em>\u00a0 PARA SER SANTA, EL ALMA DEBE ENTREGARSE A DIOS SIN RESERVAS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Jer\u00f3nimo dice que Dios es celoso de nuestros corazones.  \u00c9l desea reinar solo en nuestros corazones y no tener compa\u00f1eros all\u00ed.  Hay almas llamadas por Dios a ser santas, pero que se acercan a \u00c9l con reservas, y no le dan todo su amor, sino que conservan alg\u00fan afecto por las cosas terrenas, nunca llegar\u00e1n a ser santas.  Para ganarlo todo hay que darlo todo.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Felipe Neri dec\u00eda que cuanto de nuestro amor fijamos en las criaturas se lo quitamos a Dios; y por eso nuestro Salvador, como escribi\u00f3 San Jer\u00f3nimo, es celoso de nuestros corazones.  Como \u00c9l mismo nos ha amado tan abundantemente, desea reinar solo en nuestros corazones, y no tener all\u00ed compa\u00f1eros que puedan robarle una porci\u00f3n de ese amor que desea tener enteramente para \u00c9l; y por eso le desagrada vernos apegados a cualquier afecto que no sea para \u00c9l.  \u00bfY acaso pide demasiado nuestro Salvador, despu\u00e9s de haber dado Su propia Sangre y Vida, muriendo por nosotros en una Cruz?  \u00bfNo merece que le amemos de todo coraz\u00f3n y sin reservas?<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Juan de la Cruz dec\u00eda que todo apego a las criaturas nos impide pertenecer enteramente a Dios.\u00a0 <em>\u00bfQui\u00e9n me dar\u00e1 alas de paloma, para que huya y descanse? <\/em>dice el Salmista. - (Sal. liv., 7).  Hay almas llamadas por Dios a ser santas, pero que, acerc\u00e1ndose a \u00c9l con reserva y no entreg\u00e1ndole todo su amor, sino conservando alg\u00fan afecto por las cosas terrenas, nunca llegar\u00e1n a ser santas.  Quisieran volar, pero al estar sujetas por alg\u00fan apego, no pueden sino permanecer fijas en la tierra.  Debemos, pues, despojarnos de todo.  Todo hilo, dice el mismo San Juan, sea grande o peque\u00f1o, impide al alma volar hacia Dios.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Santa Gertrudis rog\u00f3 una vez al Se\u00f1or que le ense\u00f1ara lo que \u00c9l quer\u00eda que hiciera.  El Se\u00f1or respondi\u00f3: No deseo de ti m\u00e1s que un coraz\u00f3n devoto.  Y esto fue lo que David pidi\u00f3 a Dios: <em>Crea en m\u00ed, oh Dios, un coraz\u00f3n limpio.<\/em> - (Sal. l., 12).  Oh Dios m\u00edo, dame un coraz\u00f3n puro; un coraz\u00f3n vaciado y despojado de todo afecto terreno.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\"Todo por todos\", escribi\u00f3 Thomas \u00e0 Kempis.  Para ganarlo todo, debemos darlo todo.  Para poseer a Dios debemos dejar todo lo que no es Dios.  Entonces el alma puede decir al Se\u00f1or: \"Jes\u00fas m\u00edo, lo he dejado todo por Ti; ahora entr\u00e9gate enteramente a m\u00ed\".  Para conseguirlo no debemos dejar de suplicar a Dios que nos llene de su santo amor.  El amor es ese fuego poderoso que quema en nuestros corazones todo afecto que no sea para Dios.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh Jes\u00fas m\u00edo, mi Amor, mi Todo!  \u00bfC\u00f3mo puedo verte morir en una Cruz vergonzosa, despreciado por todos, y consumido por la angustia, y luego buscar placeres y glorias terrenales?  Ser\u00e9 enteramente Tuyo.  Olvida las ofensas que te he hecho y rec\u00edbeme.  Ens\u00e9\u00f1ame a saber de qu\u00e9 cosas debo separarme y qu\u00e9 debo hacer para agradarte.  Dame fuerza para seguir tu voluntad y serte fiel.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p style=\"text-align: left;\"><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1VITA, DULCEDO!  \u00a1SALVE, VIDA NUESTRA, DULZURA NUESTRA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXII.  MAR\u00cdA ES NUESTRA VIDA PORQUE NOS OBTIENE LA PERSEVERANCIA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Siguiendo palabras del libro de los Proverbios, que le son aplicadas por la Iglesia, Mar\u00eda dice: <em>Bienaventurado el hombre que me oye, y que vela cada d\u00eda a mis puertas, y espera a los postes de mis puertas.<\/em> - (Prov. viii., 34) - como si dijera: Bienaventurado el que oye mi voz y est\u00e1 constantemente atento para acudir a la puerta de mi misericordia, y busca en m\u00ed luz y ayuda.  Para los clientes que hacen esto, Mar\u00eda cumple su parte, y les obtiene la luz y la fuerza que necesitan para abandonar el pecado y caminar por las sendas de la virtud.  Por eso Inocencio III la llama bellamente \"la luna en la noche, la aurora al despuntar el d\u00eda y el sol al mediod\u00eda\".  Ella es luna para iluminar a los que vagan ciegamente en la noche del pecado, y les hace ver y comprender el miserable estado de condenaci\u00f3n en el que se encuentran; es aurora, es decir, precursora del sol, para aquellos a los que ya ha iluminado, y les hace abandonar el pecado y volver a Dios, verdadero Sol de justicia; finalmente, es sol para los que se encuentran en estado de gracia, y les impide caer de nuevo en el abismo del pecado.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Los escritores eruditos aplican las siguientes palabras del Eclesi\u00e1stico a Mar\u00eda: <em>Sus bandas son una uni\u00f3n saludable<\/em>. - (Ecclus. vi., 31).  \"\u00bfPor qu\u00e9 vendas?\", pregunta San Lorenzo Justiniano, \"a no ser que ella ate a sus siervos y as\u00ed evite que se extrav\u00eden por los caminos del vicio\".  Y verdaderamente \u00e9sta es la raz\u00f3n por la que Mar\u00eda ata a sus siervos.  Tambi\u00e9n San Buenaventura, en su comentario a las palabras del Eclesi\u00e1stico usadas frecuentemente en el Oficio de Mar\u00eda, <em>Mi morada est\u00e1 en la plena asamblea de los santos<\/em> - (Ecclus. xxiv., 16), dice que Mar\u00eda no s\u00f3lo tiene su morada en la plena asamblea de los Santos, sino que tambi\u00e9n los preserva de caer, mantiene una vigilancia constante sobre su virtud para que no falte, y refrena a los esp\u00edritus malignos de da\u00f1arlos.  Mar\u00eda no s\u00f3lo tiene su morada en la plena asamblea de los santos, sino que tambi\u00e9n los conserva en ella preservando sus m\u00e9ritos para que no los pierdan, impidiendo que los demonios los da\u00f1en y reteniendo el brazo de su Hijo para que no golpee a los pecadores.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0En el Libro de los Proverbios se nos dice que todos los clientes de Mar\u00eda est\u00e1n vestidos con ropas dobles.\u00a0 <em>Porque todas sus dom\u00e9sticas est\u00e1n vestidas con ropas dobles<\/em>. - (Prov. xxxi., 21).  Cornelius \u00e0 Lapide explica en qu\u00e9 consiste esta doble vestidura.  Dice que \"consiste en que ella adorna a sus siervos fieles con las virtudes de su Hijo y con las suyas propias\"; y as\u00ed revestidos perseveran en la virtud.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh, si todos los hombres amaran a esta benign\u00edsima y amoros\u00edsima Se\u00f1ora, si recurrieran a ella siempre y sin demora en sus tentaciones, \u00bfqui\u00e9n caer\u00eda?  \u00bfQui\u00e9n se perder\u00eda?  Cae y se pierde quien no recurre a Mar\u00eda.  San Lorenzo Justiniano aplica a Mar\u00eda las palabras del Eclesi\u00e1stico: <em>He caminado entre las olas del mar<\/em> - (Ecclus. xxiv., 8), y le hace decir: \"Camino con mis siervos en medio de las tempestades a las que est\u00e1n constantemente expuestos, para asistirlos y preservarlos de caer en el pecado\".<\/p><hr \/><p style=\"text-align: left;\"><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXVIII.  \"LA CARIDAD ES BENIGNA\". - EL QUE AMA A JESUCRISTO AMA LA MANSEDUMBRE<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0El esp\u00edritu de mansedumbre es propio de Dios: <em>Mi esp\u00edritu es dulce como la miel<\/em>. - (Eccl. xxiv., 27).  De ah\u00ed que un alma que ama a Dios ama tambi\u00e9n a todos los que Dios ama, es decir, a sus pr\u00f3jimos; de modo que busca afanosamente toda ocasi\u00f3n de ayudar a todos, de consolar a todos y de hacer felices a todos en la medida de sus posibilidades.  San Francisco de Sales, que fue el maestro y modelo de la santa mansedumbre, dice: \"La humilde mansedumbre es la virtud que Dios tanto nos ha recomendado; por eso debemos procurar practicarla siempre y en todas las cosas.\"  De ah\u00ed que el Santo nos d\u00e9 esta regla: <em>Lo que veas que se puede hacer con amor, hazlo; y lo que veas que no se puede hacer sin ofender, d\u00e9jalo sin hacer.<\/em>.  Quiere decir, cuando puede omitirse sin ofender a Dios; porque una ofensa a Dios debe siempre, y tan pronto como sea posible, ser prevenida por aquel que est\u00e1 obligado a prevenirla.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Esta mansedumbre debe observarse especialmente con los pobres, que, a causa de su pobreza, suelen ser tratados con dureza por los hombres.  Asimismo, debe practicarse especialmente con los enfermos que padecen dolencias y, en su mayor parte, reciben poca ayuda de los dem\u00e1s.  La mansedumbre debe observarse m\u00e1s especialmente en nuestro comportamiento hacia nuestros enemigos: <em>Vence el mal con el bien<\/em>. - (Rom. xii., 21).  El odio debe ser vencido por el amor, y la persecuci\u00f3n por la mansedumbre; as\u00ed actuaron los Santos, y as\u00ed conciliaron los afectos de sus enemigos m\u00e1s exasperados.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8765\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"5\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8765\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">MI\u00c9RCOLES DE LA CUARTA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8765\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"5\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8765\"><p><b><strong>Meditaci\u00f3n matutina:<em>\u00a0 \"BIENAVENTURADOS LOS POBRES DE ESP\u00cdRITU\"<\/em><\/strong><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Las m\u00e1ximas del mundo son totalmente opuestas a las del Evangelio.  As\u00ed, los mundanos ponen su confianza en las riquezas, mientras que los santos de Dios consideran la pobreza como su mayor tesoro.  No es cierto que los ricos est\u00e9n perdidos, pero el mismo Redentor lo ha declarado: <em>Es m\u00e1s f\u00e1cil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos<\/em>. - (Mat. xix., 24).\u00a0<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Al joven que pregunt\u00f3 qu\u00e9 deb\u00eda hacer para alcanzar la perfecci\u00f3n, Jes\u00fas le dijo: <em>Si quieres ser perfecto, ve a vender lo que tienes y d\u00e1selo a los pobres.<\/em> - (Mt. xix., 21).  El Salvador le dijo que deb\u00eda renunciar a todas sus posesiones sin una sola excepci\u00f3n.  Porque cuando, como dice San Buenaventura, el esp\u00edritu est\u00e1 cargado con el peso de cualquier posesi\u00f3n temporal, el alma no puede elevarse a la uni\u00f3n con Dios.  \"Cargado con el peso de las cosas temporales, el esp\u00edritu no puede ascender a Dios\".  \"El amor de los objetos terrenales\", seg\u00fan San Agust\u00edn, \"es la brea de las alas espirituales\", que impide el vuelo del alma hacia Dios.  Y de nuevo el santo Doctor dice: \"Por la gran ala de la pobreza el cristiano vuela r\u00e1pidamente al Cielo.\"  De ah\u00ed que San Lorenzo Justiniano exclamara: \"Oh bendita pobreza voluntaria, sin poseer nada, sin temer nada, siempre alegre, siempre abundante, porque convierte en ventaja todo inconveniente.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Fue para nuestra edificaci\u00f3n e instrucci\u00f3n que Jesucristo quiso vivir en continua pobreza en la tierra.  De ah\u00ed que Santa Mar\u00eda Magdalena de Pazzi llamara a la pobreza la esposa de Jes\u00fas.  \"La pobreza\", dice San Bernardo, \"no se encontraba en el Cielo - abundaba en la tierra; pero el hombre no conoc\u00eda su valor: por eso el Hijo de Dios, anhel\u00e1ndola, baj\u00f3 del Cielo para elegirla para S\u00ed, y hacerla preciosa para nosotros.\"\u00a0 <em>Ser rico<\/em>dice San Pablo, <em>se hizo pobre por vosotros, para que con su pobreza fueseis ricos<\/em>. - (2 Cor. viii., 9).  Nuestro Redentor era el Se\u00f1or de todas las riquezas del cielo y de la tierra, pero quiso ser miserablemente pobre en esta vida para enriquecernos y excitarnos con su ejemplo al amor de la pobreza que, apartando nuestros afectos de los bienes temporales, nos procura las riquezas eternas.  Quiso ser pobre durante toda su vida.  Pobre en su nacimiento: no naci\u00f3 en un palacio, sino en un fr\u00edo establo, con un pesebre como cuna y paja como lecho.  Pobre en Su vida y pobre en todas las cosas, habit\u00f3 en una miserable caba\u00f1a que conten\u00eda una sola habitaci\u00f3n que serv\u00eda para todos los prop\u00f3sitos de la vida.  Pobre en sus vestidos y en su comida.  San Juan Cris\u00f3stomo dice que el Redentor y sus disc\u00edpulos no com\u00edan m\u00e1s que pan de cebada; y esto puede inferirse del Evangelio (Juan vi., 9).  Pobre, en fin, en Su muerte: sin dejar nada tras de S\u00ed excepto Sus miserables vestiduras; y \u00e9stas, incluso antes de Su muerte, fueron repartidas entre los soldados.  As\u00ed, para su mortaja y sepulcro dependi\u00f3 de la generosidad de los caritativos.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Jes\u00fas m\u00edo, en Ti encuentro todas las cosas; fuera de Ti nada deseo.  Ah, atr\u00e1eme enteramente a Ti; enciende en mi coraz\u00f3n s\u00f3lo Tu santo amor, por el cual deseo ser enteramente consumido.  L\u00edbrame, Se\u00f1or, de todos los afectos que me separan de Ti.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1VITA, DULCEDO!  \u00a1SALVE, VIDA NUESTRA, DULZURA NUESTRA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXIII.  MAR\u00cdA ES NUESTRA VIDA PORQUE NOS OBTIENE LA PERSEVERANCIA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Nosotros, dice Santo Tom\u00e1s de Villanueva, cuando somos tentados por el demonio no tenemos m\u00e1s que imitar a los pollitos que, en cuanto perciben que se acerca un ave de rapi\u00f1a, corren a protegerse bajo las alas de su madre.  Esto es exactamente lo que debemos hacer cada vez que nos asalte la tentaci\u00f3n: no quedarnos a razonar con ella, sino volar inmediatamente y ponernos bajo el manto de Mar\u00eda.  Citar\u00e9, sin embargo, las propias palabras del Santo dirigidas a Mar\u00eda: \"Como los pollos, cuando ven volar una cometa, corren y se refugian bajo las alas de la gallina, as\u00ed nosotros nos preservamos bajo la sombra de tus alas\".  \"Y t\u00fa -contin\u00faa-, que eres nuestra Se\u00f1ora y Madre, has de defendernos; pues, despu\u00e9s de Dios, no tenemos otro refugio que T\u00fa, que eres nuestra \u00fanica esperanza y nuestra protectora; hacia Ti dirigimos todos nuestros ojos con confianza.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Concluyamos, pues, con las palabras de San Bernardo: \"Oh hombre, quienquiera que seas, comprende que en este mundo eres zarandeado por un mar tempestuoso y tempestuoso, en lugar de caminar sobre tierra firme; recuerda que si quieres evitar ahogarte no debes apartar nunca los ojos del brillo de esta estrella, sino mantenerlos fijos en ella e invocar a Mar\u00eda.  En los peligros, en las estrecheces, en las dudas, piensa en Mar\u00eda, invoca a Mar\u00eda\".  S\u00ed, en los peligros de pecar, cuando te molesten las tentaciones, cuando dudes de c\u00f3mo debes actuar, recuerda que Mar\u00eda puede ayudarte e inv\u00f3cala, y ella te socorrer\u00e1 al instante.  \"Que su nombre no se aparte de tus labios, que est\u00e9 siempre en tu coraz\u00f3n\".  Vuestros corazones nunca deben perder la confianza en su santo nombre ni vuestros labios dejar de invocarlo.  \"Sigui\u00e9ndola no te extraviar\u00e1s\".  Oh, no; si seguimos a Mar\u00eda nunca nos desviaremos de los caminos de la salvaci\u00f3n.  \"Implor\u00e1ndola, no desesperar\u00e1s\".  Cada vez que invoquemos su ayuda nos inspirar\u00e1 una confianza perfecta.  \"Si ella te sostiene, no puedes caer; si ella te protege, no tienes nada que temer, pues no puedes perderte; con ella por gu\u00eda no te cansar\u00e1s, pues tu salvaci\u00f3n se realizar\u00e1 con facilidad.  Si ella te es propicia llegar\u00e1s a puerto\".  Si Mar\u00eda asume nuestra defensa, estamos seguros de alcanzar el Reino de los Cielos.\u00a0 <em>Hazlo y vivir\u00e1s<\/em>. - (Lucas x., 28).<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXIX.  \"LA CARIDAD ES BENIGNA\". - EL QUE AMA A JESUCRISTO AMA LA MANSEDUMBRE<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Y m\u00e1s a\u00fan, el superior debe ser amable incluso en la correcci\u00f3n de las faltas.  Una cosa es corregir con <em>firmeza<\/em>y otro con <em>aspereza<\/em>.  A veces es necesario corregir con firmeza, cuando la falta es grave, y especialmente si se repite despu\u00e9s de que el sujeto ya ha sido amonestado por ella; pero estemos siempre en guardia contra la correcci\u00f3n dura y airada; el que corrige con ira hace m\u00e1s mal que bien.  Este es el celo amargo reprobado por Santiago.  Algunos se jactan de mantener a su familia en orden por medio de la severidad, y dicen que es el \u00fanico m\u00e9todo exitoso de tratamiento; pero Santiago no habla as\u00ed: <em>Pero si tienes celo amargo. . . no te glor\u00edes<\/em>. - (Santiago iii., 14).  Si en alguna rara ocasi\u00f3n es necesario decir una palabra dura para que el ofensor se d\u00e9 cuenta de su falta, al final debemos dejarle invariablemente con un semblante amable y una palabra de bondad.  Las heridas deben ser curadas al estilo del buen samaritano del Evangelio, con vino y aceite.  \"Pero as\u00ed como el aceite\", dijo San Francisco de Sales, \"siempre nada en la superficie de todos los otros l\u00edquidos, as\u00ed la mansedumbre debe prevalecer sobre todas nuestras acciones\".  Y cuando ocurre que la persona bajo correcci\u00f3n est\u00e1 agitada, entonces la reprensi\u00f3n debe ser diferida hasta que su ira se haya calmado, o de lo contrario s\u00f3lo aumentaremos su indignaci\u00f3n.  El can\u00f3nigo regular San Juan dijo: \"Cuando la casa est\u00e1 ardiendo, no hay que echar le\u00f1a a las llamas\".<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8766\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"6\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8766\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">JUEVES DE LA CUARTA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8766\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"6\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8766\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> <strong>\"BIENAVENTURADOS LOS POBRES DE ESP\u00cdRITU\"<\/strong><\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Bienaventurados los pobres de esp\u00edritu, porque de ellos es el reino de los cielos.\u00a0 <\/em>\u00a1Oh feliz comercio!  Renunciamos a los bienes de esta tierra, que no son m\u00e1s que fango, y recibimos a cambio las gracias de Dios y recompensas eternas m\u00e1s preciosas que el oro m\u00e1s puro.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0De las Sagradas Escrituras aprendemos que la recompensa de la pobreza es muy segura y grande sin medida.  Es muy cierta, porque Jesucristo ha dicho: <em>Bienaventurados los pobres de esp\u00edritu, porque de ellos es el reino de los cielos<\/em>. - (Mt. v., 3).  A las otras Bienaventuranzas, el Cielo se les promete s\u00f3lo como una recompensa futura.\u00a0 <em>Bienaventurados los mansos, porque ellos poseer\u00e1n la tierra<\/em>. - (Mateo v., 4).\u00a0\u00a0<em>Bienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios<\/em>. - (Mateo v., 8).  Pero a los <em>pobre de esp\u00edritu<\/em> El reino de Dios se promete como recompensa presente: <em>porque de ellos es el reino de los cielos<\/em>.  Porque, a los que son verdaderamente pobres de esp\u00edritu, el Se\u00f1or les da ayudas muy grandes, incluso en esta vida.  De ah\u00ed que Cornelius \u00e0 Lapide diga que, puesto que, por decreto de Dios, el reino de los cielos pertenece a los pobres, \u00e9stos tienen pleno derecho a \u00e9l.  La recompensa de la pobreza es muy segura, y grande m\u00e1s all\u00e1 de toda concepci\u00f3n.  \"Cuanto menos tengamos aqu\u00ed\", dice Santa Teresa, \"tanto m\u00e1s gozaremos en el reino de Dios, en el cual la mansi\u00f3n de cada uno es proporcionada al amor con que habremos imitado la vida de Jesucristo.\"  \"\u00a1Oh feliz comercio!\", exclama San Pedro Dami\u00e1n, \"en el que se regala barro y se recibe oro.\"  \u00a1Oh feliz comercio!  Renunciamos a los bienes de la tierra, que no son m\u00e1s que fango, y recibimos a cambio las gracias de Dios y recompensas eternas m\u00e1s preciosas que el oro m\u00e1s puro.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Jes\u00fas m\u00edo, si hasta ahora mi coraz\u00f3n ha estado apegado a los bienes de este mundo, T\u00fa ser\u00e1s en adelante mi \u00fanico Tesoro.  Oh Dios de mi alma, T\u00fa eres un Bien infinitamente mayor que cualquier otro bien, y mereces un amor infinito.  Te estimo y te amo, por tanto, sobre todas las cosas, e incluso m\u00e1s que a m\u00ed mismo.  T\u00fa eres el \u00fanico objeto de mi afecto.  No deseo nada en este mundo.  Si tuviera mi deseo, ser\u00eda poseer todos los tesoros y reinos de este mundo con el fin de renunciar a todos ellos y privarme de ellos por amor a Ti.  Ven, oh Amor m\u00edo, ven y consume en m\u00ed todo afecto que no sea por Ti.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1VITA, DULCEDO!  \u00a1SALVE, VIDA NUESTRA, DULZURA NUESTRA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXIV.  MAR\u00cdA ES NUESTRA DULZURA; HACE DULCE LA MUERTE A SUS CLIENTES<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>El que es amigo ama en todo tiempo; y al hermano se le prueba en la angustia<\/em> - (Prov. xvii., 17), dice el Libro de los Proverbios.  Nunca podemos conocer a nuestros amigos en tiempo de prosperidad; s\u00f3lo en tiempo de adversidad los vemos en sus verdaderos colores.  Las gentes del mundo nunca abandonan a un amigo mientras se encuentra en la prosperidad; pero si le sobrevienen desgracias, y m\u00e1s a\u00fan si est\u00e1 a punto de morir, le abandonan inmediatamente.  Mar\u00eda no act\u00faa as\u00ed con sus clientes.  En sus aflicciones, y m\u00e1s particularmente en los dolores de la muerte, los mayores que se pueden soportar en este mundo, esta buena Se\u00f1ora y Madre no s\u00f3lo no abandona a sus fieles servidores, sino que, as\u00ed como durante nuestro destierro es nuestra vida, tambi\u00e9n en nuestra \u00faltima hora es nuestra dulzura, al procurarnos una muerte tranquila y feliz.  Porque desde el d\u00eda en que Mar\u00eda tuvo el privilegio y el dolor de estar presente en la muerte de Jes\u00fas, su Hijo, que era la Cabeza de todos los predestinados, se convirti\u00f3 tambi\u00e9n en su privilegio asistir a sus muertes.  Y por esta raz\u00f3n la santa Iglesia nos ense\u00f1a a rogar a esta Sant\u00edsima Virgen que nos asista, especialmente en el momento de la muerte: <em>Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.<\/em><br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh, qu\u00e9 grandes son los sufrimientos de los moribundos!  Sufren por remordimientos de conciencia a causa de los pecados pasados, por el temor del juicio que se acerca y por la incertidumbre de su salvaci\u00f3n eterna.  Entonces es cuando el infierno se arma y no escatima esfuerzos para ganar el alma que est\u00e1 a punto de entrar en la eternidad; porque sabe que s\u00f3lo le queda poco tiempo para ganarla, y que, si entonces la pierde, la pierde para siempre.\u00a0 <em>El diablo ha descendido a vosotros, con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo<\/em>. - (Apoc. xii., 12).  Y por esta raz\u00f3n el enemigo de nuestra salvaci\u00f3n, cuyo cargo era tentar al alma durante la vida, no elige en la muerte estar solo, sino que llama a otros en su ayuda, seg\u00fan el profeta Isa\u00edas: <em>Sus casas se llenar\u00e1n de serpientes<\/em>. - (Is. xiii., 21).  Y as\u00ed es, porque cuando una persona est\u00e1 a punto de morir, todo el lugar en el que se encuentra se llena de demonios que se unen para hacerle perder su alma.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Se cuenta de San Andr\u00e9s Avellino que diez mil demonios vinieron a tentarlo a su muerte.  El conflicto que tuvo en su agon\u00eda con los poderes del infierno fue tan terrible que todos los buenos religiosos que lo asistieron temblaron.  Vieron el rostro del Santo tan hinchado por la agitaci\u00f3n que se ennegreci\u00f3 por completo, todos sus miembros temblaban y se contorsionaban; sus ojos derramaban un torrente de l\u00e1grimas; su cabeza temblaba violentamente; todo daba testimonio del terrible asalto que estaba soportando por parte de sus enemigos infernales.  Todos lloraron de compasi\u00f3n y redoblaron sus oraciones, a la vez que temblaban de miedo al ver morir as\u00ed a un Santo.  Sin embargo, se consolaron al ver que a menudo, como buscando ayuda, el Santo volv\u00eda los ojos hacia una devota imagen de Mar\u00eda, pues recordaban que en vida hab\u00eda dicho a menudo que en la muerte Mar\u00eda ser\u00eda su refugio.  Por fin, Dios quiso poner fin a la contienda concedi\u00e9ndole una gloriosa victoria, pues las contorsiones de su cuerpo cesaron, su rostro recobr\u00f3 su tama\u00f1o y color originales, y el Santo, con los ojos tranquilamente fijos en la imagen, hizo una devota inclinaci\u00f3n a Mar\u00eda (que se cree que entonces se le apareci\u00f3) como d\u00e1ndole las gracias, y con una sonrisa celestial en el semblante exhal\u00f3 tranquilamente su bendita alma en los brazos de Mar\u00eda.  En el mismo momento, una monja capuchina, que estaba agonizando, dirigi\u00e9ndose a las monjas que la rodeaban, dijo: \"Rezad un Ave Mar\u00eda, porque acaba de expirar una Santa\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Ah, qu\u00e9 pronto huyen los esp\u00edritus rebeldes de la presencia de esta Reina!  Si en la hora de la muerte s\u00f3lo contamos con la protecci\u00f3n de Mar\u00eda, \u00bfqu\u00e9 hemos de temer de todos nuestros enemigos infernales?  David, temiendo los horrores de la muerte, se animaba confiando en la muerte del Redentor venidero y en la intercesi\u00f3n de la Virgen Madre.\u00a0 <em>Porque aunque<\/em>dice, <em>He de caminar en medio de sombra de muerte, . . . tu vara y tu cayado me han consolado.<\/em>. - (Sal. xxii., 4).  El Cardenal Hugo, explicando estas palabras del Profeta real, dice que el bast\u00f3n significa la Cruz, y la vara es la intercesi\u00f3n de Mar\u00eda; porque ella es la vara predicha por el Profeta Isa\u00edas: <em>Y saldr\u00e1 una vara de la ra\u00edz de Isa\u00ed, y una flor se levantar\u00e1 de su ra\u00edz<\/em>. - (Is. xi., 1).  \"Esta Divina Madre\", dice San Pedro Dami\u00e1n, \"es esa poderosa vara con la que se vence la violencia de los enemigos infernales\".  Y por eso nos anima San Antonino, diciendo: \"Si Mar\u00eda est\u00e1 por nosotros, \u00bfqui\u00e9n estar\u00e1 contra nosotros?\".<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXX.  \"LA CARIDAD ES BENIGNA\". - EL QUE AMA A JESUCRISTO AMA LA MANSEDUMBRE<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh, cu\u00e1nto m\u00e1s se gana con la mansedumbre que con la dureza!  San Francisco de Sales dijo que no hay nada m\u00e1s amargo que la almendra amarga, pero que si se hace confitura se vuelve dulce y agradable: as\u00ed las correcciones, aunque por su naturaleza son muy desagradables, se hacen agradables por el amor y la mansedumbre, y por eso van acompa\u00f1adas de resultados m\u00e1s beneficiosos.  San Vicente de Pa\u00fal dec\u00eda de s\u00ed mismo que en el gobierno de su propia Congregaci\u00f3n nunca hab\u00eda corregido a nadie con severidad, excepto en tres ocasiones, cuando supon\u00eda que hab\u00eda raz\u00f3n para hacerlo; pero que lo lamentaba siempre despu\u00e9s porque encontraba que sal\u00eda mal; mientras que \u00e9l siempre hab\u00eda tenido un \u00e9xito admirable con la correcci\u00f3n suave.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Francisco de Sales obten\u00eda de los dem\u00e1s todo lo que deseaba mediante su comportamiento manso; y por este medio consegu\u00eda ganar para Dios a los pecadores m\u00e1s empedernidos.  Lo mismo sucedi\u00f3 con San Vicente de Pa\u00fal, que ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos esta m\u00e1xima: \"La afabilidad, el amor y la humildad tienen una maravillosa eficacia para ganar los corazones de los hombres, y para prevalecer sobre ellos a la hora de emprender las cosas m\u00e1s repugnantes a la naturaleza.\"  Una vez confi\u00f3 a un gran pecador al cuidado de uno de sus padres para que lo llevara a sentimientos de verdadero arrepentimiento; pero el padre, a pesar de todos sus esfuerzos, encontr\u00f3 su labor infructuosa, por lo que suplic\u00f3 al Santo que le hablara una palabra.  El Santo habl\u00f3 con \u00e9l y lo convirti\u00f3.  El pecador declar\u00f3 despu\u00e9s que la singular dulzura del padre Vicente hab\u00eda obrado en su coraz\u00f3n.  Por eso el Santo no soportaba que sus misioneros tratasen con severidad a los pecadores, y les dec\u00eda que el esp\u00edritu infernal se aprovechaba del rigor de algunos para obrar la mayor ruina de las almas.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0La amabilidad debe observarse hacia todos en todas las ocasiones y en todo momento.  San Bernardo comenta que ciertas personas son amables mientras las cosas les caen bien; pero apenas experimentan alguna oposici\u00f3n o contradicci\u00f3n, instant\u00e1neamente arden, como el mismo monte Vesubio.  A \u00e9stos se les puede llamar carbones encendidos, pero ocultos bajo las cenizas.  Quien quiera llegar a ser santo debe, durante esta vida, parecerse al lirio entre espinas, que, por mucho que sea pinchado por ellas, nunca deja de ser lirio; es decir, siempre es igualmente dulce y sereno.  El alma que ama a Dios mantiene una imperturbable paz de coraz\u00f3n; y lo demuestra en su mismo semblante, siendo siempre due\u00f1a de s\u00ed misma, lo mismo en la prosperidad que en la adversidad, seg\u00fan los versos del Cardenal Petrucci:<\/p><p style=\"text-align: center;\">\"De las cosas externas ve la variada apariencia,<br \/>Mientras en lo m\u00e1s profundo de su alma<br \/>La imagen de Dios yace imperturbable\".<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0La adversidad saca a la luz el verdadero car\u00e1cter de una persona.  San Francisco de Sales amaba tiernamente a la Orden de la Visitaci\u00f3n, que tanto trabajo le hab\u00eda costado.  La vio varias veces en inminente peligro de disoluci\u00f3n, debido a las persecuciones que sufr\u00eda; pero el Santo nunca perdi\u00f3 su paz ni por un momento, y estaba listo, si tal era la voluntad de Dios, para verla completamente destruida; y entonces fue cuando dijo: \"Desde hace alg\u00fan tiempo, las oposiciones dif\u00edciles y las contrariedades secretas que me han sobrevenido me proporcionan una paz tan dulce que nada puede igualarla; y me dan tal augurio de la uni\u00f3n inmediata de mi alma con Dios que, en verdad, forman el \u00fanico deseo de mi coraz\u00f3n.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Jes\u00fas m\u00edo, yo tambi\u00e9n me abandono a Ti.  Te amo con todo mi coraz\u00f3n; Te amo m\u00e1s que a m\u00ed mismo.  Te he ofendido en tiempos pasados; pero ahora me arrepiento amargamente de ello, y de buena gana morir\u00eda de pena.  Ll\u00e9vame enteramente hacia Ti.  Renuncio a todo consuelo sensible; s\u00f3lo Te deseo a Ti, y nada m\u00e1s.  Haz que te ame y haz de m\u00ed lo que quieras.  Oh Mar\u00eda, esperanza m\u00eda, \u00e1tame a Jes\u00fas, y conc\u00e9deme vivir y morir en uni\u00f3n con \u00c9l, para llegar un d\u00eda al reino feliz, donde ya no tendr\u00e9 miedo de separarme jam\u00e1s de su amor.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8767\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"7\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8767\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">VIERNES DE LA CUARTA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8767\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"7\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8767\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:<em>\u00a0 \"EN TODO SOIS ENRIQUECIDOS EN \u00c9L\"<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Las llagas de Jes\u00fas son ahora las benditas fuentes de las que podemos extraer todas las gracias si le rezamos con fe.  Sacar\u00e9is aguas con alegr\u00eda de las fuentes del Salvador, y dir\u00e9is en aquel d\u00eda: <em>Alabad al Se\u00f1or e invocad su nombre<\/em>. - (Is. xii., 3, 4).  En resumen, como dice San Pablo: <em>En todas las cosas sois enriquecidos en \u00e9l . . . de modo que nada os falta en ninguna gracia<\/em>. - (1 Cor. i., 5, 7).<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Teniendo, pues, un gran Sumo Sacerdote que subi\u00f3 a los cielos, Jes\u00fas el Hijo de Dios, retengamos firme nuestra confesi\u00f3n.  Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno tentado en todo seg\u00fan nuestra semejanza, pero sin pecado<\/em>. - (Heb. iv., 14).  Puesto que, dice el Ap\u00f3stol, tenemos a este Salvador que nos ha abierto el Para\u00edso que en otro tiempo nos cerr\u00f3 el pecado, tengamos siempre confianza en sus m\u00e9ritos; porque habiendo querido por su bondad sufrir en s\u00ed mismo todas nuestras miserias, bien sabe compadecernos: <em>Acudamos, pues, confiadamente al trono de la gracia para alcanzar misericordia y hallar gracia en el momento oportuno.<\/em>. - (Heb. iv., 16).  Acudamos, pues, con confianza al trono de la divina misericordia, al que tenemos acceso por medio de Jesucristo, para que encontremos all\u00ed todas las gracias que necesitamos.  Y c\u00f3mo dudar, a\u00f1ade San Pablo, sino que Dios, habi\u00e9ndonos dado a su Hijo, nos ha dado juntamente con \u00e9l todos sus bienes: <em>Lo entreg\u00f3 por todos nosotros; \u00bfc\u00f3mo no nos ha dado con \u00e9l todas las cosas?<\/em> - (Rom. viii., 32).  El cardenal Hugo comenta al respecto: \"Dar\u00e1 lo menor, es decir, la vida eterna, Quien ha dado lo mayor, es decir, Su propio Hijo\".  Ese Se\u00f1or no nos negar\u00e1 lo menor, que es la vida eterna, Quien ha llegado a darnos lo mayor, que es su propio Hijo mismo.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh mi principal y \u00fanico Bien, \u00bfqu\u00e9 te dar\u00e9, miserable como soy, a cambio de un regalo tan grande como el que me has dado de Tu Hijo?  A Ti, con David, dir\u00e9: <em>El Se\u00f1or pagar\u00e1 por m\u00ed<\/em>. - (Sal. cxxxvii., 8).  Se\u00f1or, no tengo con qu\u00e9 recompensarte.  Ese mismo Hijo Tuyo es el \u00fanico que puede darte las gracias dignamente; que te las d\u00e9 en mi lugar.  Padre misericordios\u00edsimo, por las llagas de Jes\u00fas, te ruego que me salves.  Te amo, oh Bondad infinita, y porque Te amo me arrepiento de haberte ofendido.  Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, deseo ser todo Tuyo; ac\u00e9ptame por el amor de Jesucristo.  Ah, mi dulce Creador, \u00bfes posible que T\u00fa, despu\u00e9s de haberme dado a Tu Hijo, me niegues los bienes que Te pertenecen: Tu gracia, Tu amor, Tu Para\u00edso?<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1VITA, DULCEDO!  \u00a1SALVE, VIDA NUESTRA, DULZURA NUESTRA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXV.  MAR\u00cdA ES NUESTRA DULZURA; HACE DULCE LA MUERTE A SUS CLIENTES<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Cuando el Padre Manuel Padial, de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, estaba a punto de morir, se le apareci\u00f3 Mar\u00eda, y para consolarlo le dijo: \"Mira que al fin ha llegado la hora en que los \u00c1ngeles te felicitan, y exclaman: '\u00a1Oh felices trabajos, oh mortificaciones bien recompensadas!\".  Y en el mismo instante se vio un ej\u00e9rcito de demonios que hu\u00edan y gritaban desesperados: No podemos hacer nada, porque lo defiende la que no tiene mancha\".  Del mismo modo el Padre Gaspar Haywood fue asaltado por los demonios a su muerte y muy tentado contra la Fe; se encomend\u00f3 inmediatamente a la Sant\u00edsima Virgen, y se le oy\u00f3 exclamar: \"Te doy gracias, Mar\u00eda, porque has venido en mi ayuda.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Buenaventura nos dice que Mar\u00eda env\u00eda sin demora al Pr\u00edncipe de la corte celestial, San Miguel, con todos los \u00c1ngeles, para defender a sus siervos moribundos contra las tentaciones de los demonios, y para recibir las almas de todos los que, de manera especial y perseverante, se han encomendado a Ella.  El Santo, dirigi\u00e9ndose a la Sant\u00edsima Virgen, dice: \"Miguel, jefe y Pr\u00edncipe del ej\u00e9rcito celestial, con todos los esp\u00edritus ministradores, obedece tus \u00f3rdenes, oh Virgen, y defiende y recibe las almas de los fieles que d\u00eda y noche se han encomendado particularmente a ti, oh Se\u00f1ora.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0El profeta Isa\u00edas nos dice que cuando un hombre est\u00e1 a punto de dejar el mundo, el infierno se abre y env\u00eda sus demonios m\u00e1s terribles, tanto para tentar al alma antes de que abandone el cuerpo como para acusarla cuando sea presentada ante el tribunal de Jesucristo para ser juzgada.  El Profeta dice: <em>El infierno de abajo se alborot\u00f3 para recibirte a tu llegada; agit\u00f3 a los gigantes por ti.<\/em>. - (Is. xiv., 9).  Pero Ricardo de San Lorenzo observa que, cuando el alma es defendida por Mar\u00eda, los demonios ni siquiera se atreven a acusarla, sabiendo que el Juez nunca conden\u00f3 ni condenar\u00e1 a un alma protegida por su augusta Madre.  Pregunta: \"\u00bfQui\u00e9n se atrever\u00eda a acusar a quien es patrocinada por la Madre de Aquel que ha de juzgar?\".  Mar\u00eda no s\u00f3lo asiste a sus amados siervos en la muerte y los anima, sino que ella misma los acompa\u00f1a al tribunal de Dios.<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXXI.  \"LA CARIDAD NO ENVIDIA\". - EL QUE AMA A JES\u00daS NO ENVIDIA A LOS GRANDES DEL MUNDO, SINO S\u00d3LO A LOS QUE SON MAYORES AMANTES DE JESUCRISTO<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Gregorio explica esta siguiente caracter\u00edstica de la Caridad diciendo que, como la Caridad desprecia toda grandeza terrena, nada en el mundo puede provocar su envidia.  \"Ella no envidia, porque como nada desea en este mundo, no puede envidiar la prosperidad terrena\".  Debemos distinguir dos clases de envidia, una mala y otra santa.  La mala es la que envidia y repugna los bienes terrenales que poseen los dem\u00e1s en esta tierra.  Pero la envidia santa, lejos de desear ser semejante, m\u00e1s bien compadece a los grandes del mundo que viven en medio de honores y placeres terrenales.  Ella s\u00f3lo busca y desea a Dios, y no tiene otro fin que el de amarle cuanto puede; y por eso tiene una envidia piadosa de los que le aman m\u00e1s que ella, pues, si fuera posible, superar\u00eda en amor a los mismos serafines.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8768\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"8\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8768\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">S\u00c1BADO DE LA CUARTA SEMANA DESPU\u00c9S DE PASCUA<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8768\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"8\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8768\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> \u00a1AVE MARIA, GRATIA PLENA!  \u00a1SALVE MAR\u00cdA, LLENA ERES DE GRACIA!<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Esta salutaci\u00f3n ang\u00e9lica agrada sobremanera a la Virgen siempre bendita, pues cada vez que la escucha, parece como si se renovara en ella la alegr\u00eda que experiment\u00f3 cuando San Gabriel le anunci\u00f3 que era la Madre elegida de Dios.  Por eso debemos saludarla a menudo: <em>Ave Maria, gratia plena - \u00a1Ave Mar\u00eda, llena eres de gracia!<\/em><\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Esta salutaci\u00f3n ang\u00e9lica es muy agradable a la siempre bendita Virgen; porque, siempre que la oye, parecer\u00eda como si se renovara en ella la alegr\u00eda que experiment\u00f3 cuando San Gabriel le anunci\u00f3 que era la Madre elegida de Dios; y con este objeto debemos saludarla a menudo con el \"Ave Mar\u00eda\".  \"Saludadla frecuentemente\", dice Tom\u00e1s de Kempis, \"con el saludo ang\u00e9lico; porque ella, en efecto, oye este sonido con agrado.\"  La misma Divina Madre dijo a Santa Matilde que nadie pod\u00eda saludarla de manera m\u00e1s agradable para ella que con el \"Ave Mar\u00eda\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Quien saluda a Mar\u00eda, tambi\u00e9n ser\u00e1 saludado por ella.  San Bernardo oy\u00f3 una vez que la Sant\u00edsima Virgen le saludaba, diciendo:<em> \u00a1Ave, Bernarde!<\/em> - \u00a1Salve, Bernardo!  El saludo de Mar\u00eda, dice San Buenaventura, ser\u00e1 siempre alguna gracia correspondiente a las necesidades de quien la saluda: \"Ella nos saluda de buena gana con la gracia si nosotros la saludamos de buena gana con un 'Ave Mar\u00eda', ella no puede rechazar la gracia que le pedimos\".  La misma Mar\u00eda prometi\u00f3 a Santa Gertrudis tantas gracias al morir como \"Avemar\u00edas\" hubiera debido decir.  El Beato Alano dice que \"as\u00ed como todo el Cielo se regocija cuando se reza el \"Ave Mar\u00eda\", as\u00ed tambi\u00e9n los demonios tiemblan y emprenden la huida.\"  Esto lo afirma Tom\u00e1s \u00e0 Kempis por experiencia propia; pues dice que una vez se le apareci\u00f3 el demonio, y al instante huy\u00f3 al o\u00edr el \"Ave Mar\u00eda.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Podemos rezar cada ma\u00f1ana y cada noche, al levantarnos y al acostarnos, tres \"Avemar\u00edas\" postrados, o al menos arrodillados; y a\u00f1adir a cada \"Avemar\u00eda\" esta breve oraci\u00f3n:<em> Oh Mar\u00eda, por tu pura e inmaculada concepci\u00f3n, haz que mi cuerpo sea puro y mi alma santa.\u00a0<\/em> Debemos entonces, como hac\u00eda siempre San Estanislao, pedir la bendici\u00f3n de Mar\u00eda como Madre nuestra; ponernos bajo el manto de su protecci\u00f3n, suplic\u00e1ndole que nos guarde durante el d\u00eda o la noche venideros del pecado.  Para ello es aconsejable tener un hermoso cuadro o imagen de la Sant\u00edsima Virgen.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Podemos decir que el <em>Angelus<\/em> con las tres Avemar\u00edas habituales por la ma\u00f1ana, al mediod\u00eda y por la noche.  El Papa Juan XXII fue el primero en conceder una indulgencia para esta devoci\u00f3n; fue en la siguiente ocasi\u00f3n, como relata el padre Crasset.  Un criminal fue condenado a ser quemado vivo en la Vigilia de la Anunciaci\u00f3n de la Madre de Dios; \u00e9l la salud\u00f3 con un \"Ave Mar\u00eda\", y en medio de las llamas \u00e9l, e incluso sus ropas, permanecieron ilesos.  En 1724 Benedicto XIII concedi\u00f3 indulgencia de cien d\u00edas a todos los que la rezan, e indulgencia plenaria una vez al mes a los que, durante ese tiempo, la han rezado diariamente como se ha dicho, con la condici\u00f3n de que se confiesen y comulguen, y recen por las intenciones acostumbradas.  Antiguamente, al sonido de la campana, todos se arrodillaban para rezar el <em>Angelus<\/em>Pero hoy en d\u00eda hay quienes se averg\u00fcenzan de hacerlo.  San Carlos Borromeo no se avergonzaba de bajar de su carruaje o de su caballo para decir el <em>Angelus<\/em> en la calle, e incluso a veces en el barro.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh Virgen inmaculada y santa!  \u00a1Oh criatura humild\u00edsima y excelsa ante Dios!  Eras tan humilde a tus propios ojos, pero tan grande a los ojos de tu Se\u00f1or, que te exalt\u00f3 hasta el punto de elegirte para Madre suya y hacerte Reina del cielo y de la tierra.  Doy, pues, gracias a Dios, que tanto te exalt\u00f3, y me alegro de verte tan estrechamente unida a \u00c9l, que no puede concederse mayor don a una criatura pura.  Ante ti, que eres tan humilde, aunque dotada de dones tan preciosos, me averg\u00fcenzo de aparecer, yo que soy tan orgullosa en medio de tantos pecados.  Pero, miserable como soy, tambi\u00e9n yo te saludar\u00e9, <em>\u00a1Salve, Mar\u00eda, llena eres de gracia!<\/em>\u00a0 T\u00fa ya est\u00e1s lleno de gracia; imparte una porci\u00f3n de ella a m\u00ed.\u00a0 <em>El Se\u00f1or est\u00e1 contigo<\/em>.  Aquel Se\u00f1or que siempre estuvo contigo desde el primer momento de tu creaci\u00f3n, ahora se ha unido m\u00e1s estrechamente a ti al convertirse en tu Hijo.\u00a0 <em>Bendita t\u00fa eres entre todas las mujeres<\/em>.  Oh Se\u00f1ora, bendita entre todas las mujeres, obt\u00e9n tambi\u00e9n para nosotros la bendici\u00f3n divina.\u00a0 <em>Y bendito es el fruto de tu vientre<\/em>.  \u00a1Oh, planta bendita que has dado al mundo un fruto tan noble y santo!<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0\u00a0<i>\u00a1VITA, DULCEDO!  \u00a1SALVE, VIDA NUESTRA, DULZURA NUESTRA!<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXVI.  MAR\u00cdA ES NUESTRA DULZURA; HACE DULCE LA MUERTE A SUS CLIENTES<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Como dice San Jer\u00f3nimo, escribiendo a la virgen Eustoquia: \"\u00a1Qu\u00e9 d\u00eda de alegr\u00eda ser\u00e1 para ti cuando Mar\u00eda, la Madre de nuestro Se\u00f1or, acompa\u00f1ada de coros y v\u00edrgenes, vaya a tu encuentro!\".  La Sant\u00edsima Virgen se lo asegur\u00f3 a Santa Br\u00edgida; pues, hablando de sus devotos clientes a punto de morir, dijo: \"Entonces yo, su querida Se\u00f1ora y Madre, volar\u00e9 hacia ellos, para que tengan consuelo y refrigerio\".  San Vicente Ferrer dice que la Sant\u00edsima Virgen no s\u00f3lo los consuela y refresca, sino que recibe las almas de los moribundos.  Esta Reina amorosa las toma bajo su manto y as\u00ed las presenta al Juez, su Hijo, y con toda seguridad obtiene su salvaci\u00f3n.  Esto le sucedi\u00f3 realmente a Carlos, el hijo de Santa Br\u00edgida, que muri\u00f3 en el ej\u00e9rcito lejos de su madre.  Ella temi\u00f3 mucho por su salvaci\u00f3n a causa de los peligros a que est\u00e1n expuestos los j\u00f3venes en la carrera militar; pero la Sant\u00edsima Virgen le revel\u00f3 que se salv\u00f3 a causa de su amor por ella y que, en consecuencia, ella misma le hab\u00eda asistido en la muerte y le hab\u00eda sugerido los actos que deb\u00edan realizarse en aquel terrible momento.  Al mismo tiempo, la Santa vio a Jes\u00fas en su trono y al demonio lanzando dos acusaciones contra la Sant\u00edsima Virgen: la primera, que Mar\u00eda le hab\u00eda impedido tentar a Carlos en el momento de la muerte; y la segunda, que esta Sant\u00edsima Virgen hab\u00eda presentado ella misma su alma al Juez, y as\u00ed lo hab\u00eda salvado sin darle siquiera la oportunidad de exponer los motivos por los que la reclamaba.  Ella vio entonces al Juez alejar al demonio, y el alma de Carlos llevada al Cielo.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0El Eclesi\u00e1stico dice que <em>sus bandas son una uni\u00f3n saludable<\/em> - (Ecclus. vi., 31), y que <em>al final encontrar\u00e1s descanso en ella<\/em>. - (Ecclus. vi., 29).  \u00a1Oh, en verdad eres afortunado si al morir est\u00e1s atado con las dulces cadenas del amor de la Madre de Dios!  Estas cadenas son cadenas de salvaci\u00f3n; son cadenas que asegurar\u00e1n vuestra salvaci\u00f3n eterna, y os har\u00e1n gozar en la muerte de esa paz bendita que ser\u00e1 el principio de vuestra paz y descanso eternos.  El Padre Binetti, en su libro sobre la <em>Perfecci\u00f3n de Nuestro Bendito Se\u00f1or<\/em>cuenta que, habiendo asistido al lecho de muerte de un gran amante de Mar\u00eda, le oy\u00f3, antes de expirar, pronunciar estas palabras: \"Oh Padre m\u00edo, ojal\u00e1 supierais la dicha que ahora disfruto por haber servido a la sant\u00edsima Madre de Dios; no puedo deciros el gozo que ahora experimento\".  El Padre Su\u00e1rez (como consecuencia de su devoci\u00f3n a Mar\u00eda, que era tal que sol\u00eda decir que cambiar\u00eda de buena gana todo su saber por el m\u00e9rito de una sola \"Ave Mar\u00eda\") muri\u00f3 con tanta paz y alegr\u00eda que en el momento dijo: \"No hubiera podido pensar que la muerte fuera tan dulce\"; queriendo decir que nunca hubiera podido imaginar que fuera posible, si no lo hubiera experimentado entonces, que pudiera encontrar tanta dulzura en la muerte.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Experimentar\u00e9is, sin duda, la misma alegr\u00eda y contento en la muerte, si record\u00e1is que hab\u00e9is amado a esta buena Madre, que no puede ser otra cosa que fiel a sus hijos, los cuales han sido fieles en servirla y honrarla con sus Visitas, Rosarios y Ayunos, y m\u00e1s a\u00fan agradeci\u00e9ndole y alab\u00e1ndola con frecuencia, y encomend\u00e1ndose a menudo a su poderosa protecci\u00f3n.  Este consuelo tampoco te ser\u00e1 negado aunque hayas sido pecador durante alg\u00fan tiempo, con tal de que, desde hoy, te esmeres en vivir bien y en servir a esta clement\u00edsima y benign\u00edsima Se\u00f1ora.  En tus penas y en las tentaciones de desesperaci\u00f3n que te enviar\u00e1 el demonio, Ella te consolar\u00e1, e incluso vendr\u00e1 ella misma a asistirte en tus \u00faltimos momentos.  San Pedro Dami\u00e1n cuenta que un d\u00eda su hermano Mart\u00edn hab\u00eda ofendido gravemente a Dios.  Mart\u00edn se present\u00f3 ante un altar de Mar\u00eda para consagrarse a ella como su esclavo; y para ello, y en se\u00f1al de servidumbre, se puso el cintur\u00f3n al cuello, y as\u00ed se dirigi\u00f3 a ella: \"Mi soberana Se\u00f1ora, espejo de esa pureza que yo, miserable pecador que soy, he violado, ultrajando as\u00ed a mi Dios y a ti, no conozco mejor remedio para mi crimen que ofrecerme a ti como tu esclavo.  M\u00edrame, pues: a ti me consagro hoy, para ser tu siervo; ac\u00e9ptame, aunque rebelde, y no me rechaces.\"  Luego dej\u00f3 una suma de dinero en el escal\u00f3n del altar y prometi\u00f3 pagar una suma igual cada a\u00f1o como tributo que deb\u00eda como esclavo de Mar\u00eda.  Al cabo de cierto tiempo, Mart\u00edn cay\u00f3 peligrosamente enfermo; pero una ma\u00f1ana, antes de expirar, se le oy\u00f3 exclamar: \"\u00a1Levantaos, levantaos, rendid homenaje a mi Reina!\", y luego a\u00f1adi\u00f3: \"\u00bfY de d\u00f3nde viene este favor, oh Reina del Cielo, para que te dignes visitar a tu pobre siervo?  Bend\u00edceme, oh Se\u00f1ora, y no permitas que me pierda despu\u00e9s de haberme honrado con tu presencia\".  En este momento entr\u00f3 su hermano Pedro y a \u00e9l le relat\u00f3 la visita de Mar\u00eda, y a\u00f1adi\u00f3 que ella le hab\u00eda bendecido, pero al mismo tiempo se quej\u00f3 de que los presentes hubieran permanecido sentados en presencia de esta gran Reina: y poco despu\u00e9s expir\u00f3 dulcemente en nuestro Se\u00f1or.<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXXII.  \"LA CARIDAD NO ENVIDIA\". - EL QUE AMA A JES\u00daS NO ENVIDIA A LOS GRANDES DEL MUNDO, SINO S\u00d3LO A LOS QUE SON MAYORES AMANTES DE JESUCRISTO<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Y aqu\u00ed debemos observar que no s\u00f3lo debemos realizar buenas obras, sino que debemos realizarlas bien.  Para que nuestras obras sean buenas y perfectas, deben hacerse con el \u00fanico fin de agradar a Dios.  Esta fue la admirable alabanza que se tribut\u00f3 a Jesucristo: <em>Todo lo ha hecho bien.<\/em> - (Marcos vii., 37).  Muchas acciones pueden ser en s\u00ed mismas dignas de alabanza, pero por haber sido realizadas con alg\u00fan fin que no sea la gloria de Dios, tienen poco o ning\u00fan valor a Sus ojos.  Santa Mar\u00eda Magdalena de Pazzi dijo: \"Dios recompensa nuestras acciones por el peso de la pura intenci\u00f3n\".  Tanto como decir que seg\u00fan sea pura nuestra intenci\u00f3n, as\u00ed acepta y recompensa el Se\u00f1or nuestras acciones.  Pero, oh Dios, \u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil es encontrar una acci\u00f3n hecha \u00fanicamente por Ti!  Recuerdo a un santo anciano, religioso, que hab\u00eda trabajado mucho al servicio de Dios, y muri\u00f3 con fama de santidad, c\u00f3mo un d\u00eda, al echar una mirada retrospectiva a su vida pasada, me dijo en tono de tristeza y temor: \"\u00a1Ay de m\u00ed!  Cuando considero todas las acciones de mi vida pasada, no encuentro una sola hecha enteramente para Dios\".  \u00a1Oh, este maldito amor propio que nos hace perder la mayor parte del fruto de nuestras buenas acciones!  \u00a1Cu\u00e1ntos en sus m\u00e1s santos empleos, como predicar, o\u00edr confesiones, dar misiones, trabajan y se esfuerzan mucho, y ganan poco o nada, porque no miran s\u00f3lo a Dios, sino al honor mundano, o al inter\u00e9s propio, o a la vanidad de aparentar, o al menos a su propia inclinaci\u00f3n!<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-10441bf e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"10441bf\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-962e85f elementor-widget__width-inherit elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"962e85f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations\/\">\u21d1 \u00a0<\/a><em><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations\/\">CONTENIDO<\/a><br \/><\/em><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-third-week-after-easter\/\">\u21d0 <em>THIRD WEEK AFTER EASTER<\/em><\/a><br \/><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-fifth-week-after-easter\/\">\u21d2 <em>FIFTH WEEK AFTER EASTER<\/em><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VOLUME II &#8211; PART II, pp. 175-220 FOURTH SUNDAY AFTER EASTER Morning Meditation:\u00a0 \u201cBE SLOW TO ANGER\u201d\u00a0 (Epistle of Sunday.\u00a0 James i., 17, 21) \u00a0 \u00a0 \u00a0St. Jerome says that anger is the door by which all vices enter the &hellip; <a class=\"continue_reading\" href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-fourth-week-after-easter\/\">Seguir leyendo <span class=\"meta-nav\"><i class=\"fa fa-caret-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><\/a><\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":4884,"parent":0,"menu_order":79,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-7956","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7956","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7956"}],"version-history":[{"count":98,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7956\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11090,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7956\/revisions\/11090"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7956"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}