{"id":9260,"date":"2025-06-07T19:49:01","date_gmt":"2025-06-07T19:49:01","guid":{"rendered":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/?page_id=9260"},"modified":"2025-08-07T15:17:51","modified_gmt":"2025-08-07T15:17:51","slug":"daily-meditations-second-week-after-pentecost","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-second-week-after-pentecost\/","title":{"rendered":"MEDITACIONES DIARIAS: SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"9260\" class=\"elementor elementor-9260\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-72f6c05 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"72f6c05\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-53a2dfe elementor-widget elementor-widget-accordion\" data-id=\"53a2dfe\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"accordion.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8761\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"1\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8761\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">VOLUMEN III - PARTE I, pp. 145-191<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8761\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"1\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8761\"><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8762\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"2\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8762\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">SEGUNDO DOMINGO DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8762\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"2\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8762\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0 <em>EL CORAZ\u00d3N DE JES\u00daS ANHELA NUESTRO AMOR<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Jes\u00fas no nos necesita.  Es igualmente feliz, rico y poderoso, con o sin nuestro amor, y sin embargo nos ama tan intensamente que desea nuestro amor tanto como si el hombre fuera su Dios.  Esto llen\u00f3 tanto de asombro a Job que grit\u00f3: <em>\u00bfQu\u00e9 es el hombre para que lo engrandezcas?  \u00bfO por qu\u00e9 pones en \u00e9l tu coraz\u00f3n?<\/em><\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Jes\u00fas no nos necesita.  Es igualmente feliz, rico y poderoso con o sin nuestro amor; y, sin embargo, como dice Santo Tom\u00e1s, nos ama tan intensamente que desea nuestro amor tanto como si el hombre fuera su Dios, y su felicidad dependiera de la del hombre.  Esto llen\u00f3 tanto de asombro al santo Job, que exclam\u00f3: <em>\u00bfQu\u00e9 es el hombre para que lo engrandezcas?  \u00bfO por qu\u00e9 pones en \u00e9l tu coraz\u00f3n?<\/em> - (Job vii., 17).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00bfQu\u00e9 puede desear o pedir Dios con tanto af\u00e1n el amor de un gusano?  Habr\u00eda sido un gran favor si Dios s\u00f3lo nos hubiera permitido amarle.  Si un vasallo dijera a su rey: \"\u00a1Se\u00f1or, os amo!\", ser\u00eda considerado un impertinente.  Pero, \u00bfqu\u00e9 se dir\u00eda si el rey dijera a su vasallo: \"Deseo que me ames\"?  Los pr\u00edncipes de la tierra no se humillan a esto; pero Jes\u00fas, que es el Rey del Cielo, es Quien con tanta seriedad exige nuestro amor: <em>Ama al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n<\/em>. - (Mt. xxii., 37).  As\u00ed de apremiante pide \u00c9l nuestros corazones: <em>Hijo m\u00edo, dame tu coraz\u00f3n<\/em>. - (Prov. xxiii., 26).  Y si \u00c9l es expulsado de un alma, no se va, sino que se queda fuera de la puerta del coraz\u00f3n, y llama y golpea para que se le permita volver: <em>Me paro en la puerta y llamo<\/em>. - (Apoc. iii., 20).  Jes\u00fas suplica al alma que se abra a \u00c9l, llam\u00e1ndola hermana y esposa: <em>\u00c1breme, hermana m\u00eda, mi amor<\/em>. - (Cant. v., 2).  En resumen, \u00c9l se deleita en ser amado por nosotros, y se consuela bastante cuando decimos, y repetimos a menudo: \"\u00a1Dios m\u00edo!  Dios m\u00edo, te amo\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Querid\u00edsimo Redentor m\u00edo, te dir\u00e9 con San Agust\u00edn: T\u00fa me mandas que te ame, y me amenazas con el infierno si no te amo; pero \u00a1qu\u00e9 infierno m\u00e1s espantoso, qu\u00e9 desgracia m\u00e1s grande puede sucederme que ser privado de tu amor!  Si, pues, quieres aterrorizarme, amen\u00e1zame s\u00f3lo con que viva sin amarte, pues esta sola amenaza me aterrorizar\u00e1 m\u00e1s que mil infiernos.  Si, en medio de las llamas del infierno, los condenados pudieran arder con Tu amor, oh Dios m\u00edo, el mismo infierno se convertir\u00eda en un Para\u00edso; y si, por el contrario, los Bienaventurados en el Cielo no pudieran amarte, el Para\u00edso se convertir\u00eda en un infierno.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Veo, en efecto, mi amad\u00edsimo Se\u00f1or, que yo, a causa de mis pecados, merec\u00eda ser abandonado por Tu gracia, y al mismo tiempo condenado a ser incapaz de amarte; pero a\u00fan as\u00ed comprendo que T\u00fa contin\u00faas orden\u00e1ndome amarte, y tambi\u00e9n siento dentro de m\u00ed un gran deseo de amarte.  Este mi deseo es el don de Tu gracia, y viene de Ti.  Oh, dame tambi\u00e9n la fuerza necesaria para ponerlo en pr\u00e1ctica, y haz que, desde hoy, te diga con insistencia y desde el fondo de mi coraz\u00f3n, y que te repita siempre: Dios m\u00edo, te amo.  \u00a1Te amo!  \u00a1Te amo!<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">DECIMOPRIMERA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\"Cuid\u00e9monos -dice Santa Teresa- de no estar nunca lejos de Jes\u00fas, nuestro amado Pastor, ni de perderle de vista: porque las ovejas que est\u00e1n cerca de su pastor son siempre m\u00e1s acariciadas y mejor alimentadas, y reciben siempre algunos bocados escogidos de lo que \u00e9l mismo come.  Si por casualidad el pastor duerme, la oveja permanece cerca de \u00e9l y, o bien espera a que termine su sue\u00f1o, o bien ella misma lo despierta; y entonces es acariciada con nuevos favores.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Redentor m\u00edo, presente en este Sant\u00edsimo Sacramento, m\u00edrame junto a Ti.  El \u00fanico favor que te pido es el fervor y la perseverancia en tu amor.  Te doy gracias, oh santa fe, porque me ense\u00f1as y me aseguras que en el divino Sacramento del altar, en ese Pan celestial, no existe el pan, sino que mi Se\u00f1or Jesucristo es todo, y que est\u00e1 all\u00ed por amor a m\u00ed.  Se\u00f1or m\u00edo y Todo m\u00edo, creo que T\u00fa est\u00e1s presente en el Sant\u00edsimo Sacramento; y aunque desconocido a los ojos de la carne, por la luz de la santa Fe te discierno en la Hostia consagrada, como Monarca del Cielo y de la tierra, y como Salvador del mundo.  Ah, mi dulc\u00edsimo Jes\u00fas, as\u00ed como T\u00fa eres mi esperanza, mi salvaci\u00f3n, mi fuerza, mi consuelo, as\u00ed tambi\u00e9n quiero que T\u00fa seas todo mi amor, y el \u00fanico objeto de todos mis pensamientos, de mis deseos y de mis afectos.  Me regocijo m\u00e1s en la suprema felicidad que T\u00fa disfrutas, y disfrutar\u00e1s para siempre, que en cualquier cosa buena que pudiera tener en el tiempo o en la eternidad.  Mi suprema satisfacci\u00f3n es que T\u00fa, mi amado Redentor, eres supremamente feliz, y que Tu felicidad es infinita.  Reina, reina, Se\u00f1or m\u00edo, sobre toda mi alma; te la doy toda a Ti; que T\u00fa la poseas siempre.  Que mi voluntad, mis sentidos, mis facultades sean todos siervos de tu amor, y que nunca en este mundo sirvan m\u00e1s que para darte satisfacci\u00f3n y gloria.  As\u00ed fue tu vida, oh primera amante y Madre de mi Jes\u00fas.  Mar\u00eda Sant\u00edsima, ay\u00fadame, alc\u00e1nzame la gracia de vivir en adelante, como t\u00fa viviste siempre, en la felicidad de pertenecer s\u00f3lo a Dios.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Jes\u00fas m\u00edo, que yo sea todo Tuyo, y que T\u00fa seas todo m\u00edo.<\/p><p style=\"text-align: center;\">VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Bienaventurado el hombre. . . que vela cada d\u00eda a mis puertas, y espera a los postes de mis puertas.<\/em>. - (Prov. viii., 34).  Bienaventurado aquel que, como los pobres que se paran ante las puertas de los ricos, tiene cuidado de buscar la limosna de las gracias ante las puertas de la misericordia de Mar\u00eda.  Y tres veces dichoso aquel que, adem\u00e1s, procura imitar las virtudes que observa en Mar\u00eda, y m\u00e1s especialmente su pureza y su humildad.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Esperanza m\u00eda, \u00a1socorro!<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXIV.  EL QUE AMA A JESUCRISTO NO DESEA OTRA COSA QUE A JESUCRISTO<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh, qu\u00e9 seguridad hay en la vida oculta para quienes desean cordialmente amar a Jesucristo!  Jesucristo nos dio el ejemplo, viviendo oculto y despreciado durante treinta a\u00f1os en un taller.  Y con el mismo fin de escapar a la estima de los hombres, los santos fueron a esconderse en desiertos y cuevas.  Dec\u00eda San Vicente de Pa\u00fal que el amor a aparecer en p\u00fablico, a que se hable de nosotros en t\u00e9rminos elogiosos, a que se alabe nuestra conducta, a que se diga que triunfamos admirablemente y que hacemos maravillas, es un mal que, al mismo tiempo que nos desentiende de Dios, contamina nuestras mejores acciones y resulta el m\u00e1s fatal inconveniente para la vida espiritual.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Quien quiera, pues, progresar en el amor de Jesucristo, debe dar absolutamente un golpe de muerte al amor propio.  Pero, \u00bfc\u00f3mo dar este golpe?  He aqu\u00ed c\u00f3mo nos instruye Santa Mar\u00eda Magdalena de Pazzi: \"Lo que mantiene vivo el apetito del amor propio es el ocupar una posici\u00f3n favorable en la mente de todos; por consiguiente, la muerte del amor propio es mantenerse oculto, para no ser conocido de nadie.  Y hasta que no aprendamos a morir de esta manera, nunca seremos verdaderos siervos de Dios.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Jes\u00fas m\u00edo, conc\u00e9deme el deseo de agradarte, y haz que me olvide de todas las criaturas y tambi\u00e9n de m\u00ed mismo.  De qu\u00e9 me sirve ser amado por todo el mundo, si no soy amado por Ti, el \u00fanico amor de mi alma.  Jes\u00fas m\u00edo, T\u00fa viniste al mundo para ganar nuestros corazones; si yo no puedo darte mi coraz\u00f3n, ten a bien tomarlo y llenarlo de tu amor, y no permitas que me separe m\u00e1s de Ti.  Te he dado la espalda en el pasado; pero ahora que soy consciente del mal que he hecho, me aflijo por ello con todo mi coraz\u00f3n, y ninguna aflicci\u00f3n en el mundo puede afligirme tanto como el recuerdo de las ofensas que tantas veces he cometido contra Ti.  Me consuela pensar que T\u00fa eres la Bondad Infinita; que no desde\u00f1as amar a un pecador que Te ama.  Mi amado Redentor, oh dulc\u00edsimo Amor de mi alma, hasta ahora Te he despreciado, pero ahora al menos Te amo m\u00e1s que a m\u00ed mismo.  Te ofrezco mi persona y todo lo que me pertenece.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8763\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"3\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8763\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">LUNES DE LA SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8763\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"3\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8763\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> EL CORAZ\u00d3N DOLORIDO DE JES\u00daS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Mi alma est\u00e1 triste hasta la muerte<\/em>.  El principal dolor que tanto aflig\u00eda al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas no era la visi\u00f3n de los tormentos y de la infamia que los hombres le preparaban, sino la visi\u00f3n de su ingratitud hacia su inmenso amor.  Y, sin embargo, la visi\u00f3n de todos estos insultos no le impidi\u00f3 dejarnos esta prenda, \u00c9l mismo en el Sant\u00edsimo Sacramento.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Es imposible considerar cu\u00e1n afligido estaba el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas por amor a nosotros y no compadecerse de \u00c9l.  \u00c9l mismo nos dice que su Coraz\u00f3n estaba abrumado de tal dolor, que s\u00f3lo esto habr\u00eda bastado para quitarle la vida y hacerle morir de puro dolor, si la virtud de su Divinidad no hubiera impedido, por milagro, su muerte: <em>Mi alma est\u00e1 triste hasta la muerte<\/em>. \u2014 (Mark xiv., 34).\u00a0 The principal sorrow which afflicted the Heart of Jesus so much, was not the sight of the torments and infamy men were preparing for Him, but the sight of their ingratitude towards His immense love.\u00a0 He distinctly foresaw all the sins we should commit after all His sufferings and such a bitter and ignominious death.\u00a0 He foresaw, especially, the horrible insults men would offer to His adorable Heart, which He has left us in this most Holy Sacrament as a proof of His affection.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Mi adorado y querid\u00edsimo Jes\u00fas, he aqu\u00ed a Tus pies a quien ha causado tanto dolor a Tu amable Coraz\u00f3n.  Oh Dios m\u00edo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda yo afligir a este Coraz\u00f3n, que tanto me ha amado, y que nada ha escatimado para hacerse amar por m\u00ed?  Pero consu\u00e9late, te dir\u00e9, oh Salvador m\u00edo, pues habiendo sido herido mi coraz\u00f3n, por tu gracia, con tu sant\u00edsimo amor, siente ahora tanto pesar por las ofensas que te he hecho, que quisiera morir de pena.  Oh, \u00bfqui\u00e9n me dar\u00e1, Jes\u00fas m\u00edo, ese dolor por mis pecados que T\u00fa sentiste por ellos?  Padre eterno, te ofrezco la pena y el aborrecimiento que tu Hijo sinti\u00f3 por mis pecados; y, por \u00c9l, te suplico que me des una pena tan grande por las ofensas que he cometido contra Ti, que pueda llevar una vida afligida y triste al pensar que una vez despreci\u00e9 tu amistad.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">DUOD\u00c9CIMA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Dios es caridad; y el que permanece en la caridad, permanece en Dios, y Dios en \u00e9l.<\/em>. - (1 Juan iv., 16).  El que ama a Jes\u00fas habita con Jes\u00fas, y Jes\u00fas con \u00e9l.\u00a0 <em>Si alguno me ama... mi Padre le amar\u00e1; y vendremos a \u00e9l, y haremos morada con \u00e9l<\/em>. \u2014 (John xiv., 23).\u00a0 When St. Philip Neri received the Holy Communion as Viaticum, on seeing the Most Blessed Sacrament enter his room, he exclaimed: &#8220;Behold, my Love!\u00a0 Behold all my good!\u00a0 Hasten and give me my Love!&#8221;\u00a0 Let each one of us, then, say here in the presence of Jesus in the Blessed Sacrament: Behold my Love!\u00a0 Behold the object of all my love for my whole life and for all eternity!<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Puesto que, Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo, has dicho en el Evangelio que quien te ama ser\u00e1 amado por Ti, y que T\u00fa vendr\u00e1s y habitar\u00e1s en \u00e9l, y nunca m\u00e1s lo abandonar\u00e1s, te amo por encima de cualquier otro bien.  \u00c1mame, pues, T\u00fa tambi\u00e9n, porque yo estimo m\u00e1s ser amado por Ti que todos los reinos del mundo.  Ven y fija Tu morada en la pobre casa de mi alma de tal manera que no te alejes m\u00e1s de m\u00ed.  No te vayas, si no eres expulsado; pero como ya lo he hecho, puedo volver a hacerlo.   \u00a1Ah, nunca permitas que se perpetre en el mundo un acto tan nuevo de maldad, una ingratitud tan horrible, como que yo, que he sido tan especialmente favorecido por Ti, y que he recibido tantas gracias, vuelva a echarte de mi alma!  Pero esto podr\u00eda suceder.  Yo, pues, Se\u00f1or m\u00edo, deseo la muerte, si as\u00ed te place; para que muriendo unido a ti, viva unido a ti para siempre.  S\u00ed, Jes\u00fas m\u00edo, eso espero.  Te abrazo, te estrecho a mi pobre coraz\u00f3n, conc\u00e9deme amarte siempre y ser siempre amado por ti.  S\u00ed, mi amabil\u00edsimo Redentor, siempre te amar\u00e9, y t\u00fa siempre me amar\u00e1s.  Conf\u00edo en que nuestro amor ser\u00e1 siempre mutuo, oh Dios de mi alma, y esto por toda la eternidad.  Am\u00e9n.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.\u00a0 My Jesus, I desire always to love Thee, and always to be beloved by Thee.<\/p><p style=\"text-align: center;\">VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Los que trabajan por m\u00ed no pecar\u00e1n<\/em>. - (Eccl. xxiv., 30).  Aquel, dice Mar\u00eda, que se esfuerza por honrarme perseverar\u00e1 hasta el fin.\u00a0 <em>Los que me expliquen tendr\u00e1n vida eterna<\/em> - (Eccl. xxiv., 31); y los que se esfuercen en hacerme conocer y amar por los dem\u00e1s, ser\u00e1n del n\u00famero de los Elegidos.  Promete, pues, que siempre que puedas, sea en p\u00fablico o en privado, hablar\u00e1s de las glorias de Mar\u00eda y de la devoci\u00f3n a Ella.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Haz que pueda alabarte, Virgen sant\u00edsima.<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>\"La caridad no busca lo suyo\".<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXV.  EL QUE AMA A JESUCRISTO BUSCA DESPRENDERSE DE TODA CRIATURA<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Quien quiera amar a Jesucristo con todo su coraz\u00f3n, debe desterrar de su coraz\u00f3n todo lo que no es Dios, sino s\u00f3lo amor propio.  Este es el sentido de esas palabras, <em>no busca lo suyo<\/em>no buscarnos a nosotros mismos, sino s\u00f3lo lo que agrada a Dios.  Y esto es lo que Dios exige de todos nosotros cuando dice: <em>Amar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n<\/em>. - (Mat. xxii., 37).  Dos cosas son necesarias para amar a Dios con todo nuestro coraz\u00f3n: (1) Limpiarlo de tierra; (2) Llenarlo de amor santo.  De esto se deduce que un coraz\u00f3n en el que perdura cualquier afecto terrenal nunca puede pertenecer enteramente a Dios.  Dec\u00eda San Felipe Neri, \"que cuanto amor concedemos a la criatura, tanto le quitamos al Creador\".  En segundo lugar, \u00bfc\u00f3mo debe purgarse la tierra del coraz\u00f3n?  Verdaderamente por la mortificaci\u00f3n y el desprendimiento de las criaturas.  Algunas almas se quejan de que buscan a Dios y no le encuentran; que escuchen lo que dice Santa Teresa: \"Despoja tu coraz\u00f3n de las criaturas, y entonces busca a Dios, y le encontrar\u00e1s.\"<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8764\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"4\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8764\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">MARTES DE LA SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8764\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"4\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8764\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> EL CORAZ\u00d3N COMPASIVO DE JES\u00daS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Jes\u00fas m\u00edo, T\u00fa perdonas a los pecadores penitentes, y no reh\u00fasas darles en este mundo todo en la Sagrada Comuni\u00f3n, y en el otro todo en la gloria eterna.  \u00bfD\u00f3nde, pues, se encuentra un coraz\u00f3n tan amable y tan compasivo como el Tuyo, oh mi amad\u00edsimo Salvador?<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00bfD\u00f3nde encontraremos un coraz\u00f3n m\u00e1s compasivo y tierno que el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, o que se apiade m\u00e1s de nuestras miserias?<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Esta piedad le indujo a descender del Cielo a esta tierra; le hizo decir que \u00c9l era aquel Buen Pastor que vino a dar su vida para salvar a sus ovejas.  Para obtener el perd\u00f3n de nuestros pecados, no se escatim\u00f3, sino que se sacrific\u00f3 en la Cruz, para satisfacer con sus sufrimientos el castigo que se nos deb\u00eda.  Esta piedad y compasi\u00f3n le hace decir incluso ahora: <em>\u00bfPor qu\u00e9 morir\u00e9is, casa de Israel?  Volved y vivid<\/em>. - (Ezech. xviii., 31).  Oh hombres, dice \u00c9l, mis pobres hijos, \u00bfpor qu\u00e9 os conden\u00e1is huyendo de M\u00ed?  \u00bfNo veis que separ\u00e1ndoos de M\u00ed os apresur\u00e1is a la muerte eterna?  No quiero veros perdidos; no desesper\u00e9is; mientras quer\u00e1is volver, volved y recobrar\u00e9is la vida: <em>Volved y vivid<\/em>.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Coraz\u00f3n compasivo de mi Jes\u00fas, ten piedad de m\u00ed.  Dulc\u00edsimo Jes\u00fas, ten piedad de m\u00ed.  Ahora te digo y te suplico que me des la gracia de decirte siempre: \"Dulc\u00edsimo Jes\u00fas, ten piedad de m\u00ed\".  Aun antes de ofenderte, Redentor m\u00edo, no merec\u00eda ciertamente ninguno de los favores que me has concedido.  T\u00fa me has creado, T\u00fa me has dado tanta luz y conocimiento; y todo sin ning\u00fan m\u00e9rito m\u00edo.  Pero despu\u00e9s de haberte ofendido, no s\u00f3lo no merec\u00eda tu favor, sino que merec\u00eda ser abandonado por Ti y arrojado al infierno.  Tu compasi\u00f3n te ha hecho esperarme y preservar mi vida incluso cuando Te hab\u00eda ofendido.  Tu compasi\u00f3n me ha iluminado y me ha ofrecido el perd\u00f3n; me ha dado dolor por mis pecados, y el deseo de amarte; y ahora espero de Tu misericordia permanecer siempre en Tu gracia.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">DECIMOTERCERA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Mis ojos y mi coraz\u00f3n estar\u00e1n siempre all\u00ed<\/em>. - (3 Reyes ix., 3).  He aqu\u00ed que Jes\u00fas ha verificado esta hermosa promesa en el Sacramento del Altar, en el que \u00c9l habita con nosotros noche y d\u00eda.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Se\u00f1or m\u00edo, \u00bfno hubiera bastado que permanecieras en este Sacramento s\u00f3lo durante el d\u00eda, cuando hubieras podido tener adoradores de tu presencia que Te hicieran compa\u00f1\u00eda; pero por qu\u00e9 permanecer tambi\u00e9n toda la noche, cuando todas las iglesias est\u00e1n cerradas, y cuando los hombres se retiran a sus casas, dej\u00e1ndote completamente solo?  \u00a1Ah, s\u00ed! Ya te comprendo: el amor te ha hecho nuestro Prisionero; el excesivo amor que nos profesas te ha atado de tal modo a la tierra, que ni de noche ni de d\u00eda puedes dejarnos.  Ah, amabil\u00edsimo Salvador, s\u00f3lo este refinamiento del amor deber\u00eda obligar a todos los hombres a permanecer siempre cerca de Ti en el sagrado Tabern\u00e1culo, y a permanecer contigo hasta que se vean obligados a dejarte; y cuando lo hagan, todos deber\u00edan dejar al pie del altar sus corazones y afectos inflamados de amor hacia un Dios Encarnado que permanece solo y encerrado en un Tabern\u00e1culo, todo ojos para verlos y atenderlos en sus necesidades, y todo coraz\u00f3n para amarlos, y que espera el d\u00eda venidero para volver a ser visitado por sus amadas almas.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0S\u00ed, Jes\u00fas m\u00edo, te complacer\u00e9; te consagro toda mi voluntad y todos mis afectos.  Oh Majestad infinita de Dios, Te has dejado en este divino Sacramento, no s\u00f3lo para estar presente con nosotros y cerca de nosotros, sino principalmente para comunicarte a Tus amadas almas.  Pero, Se\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n se atrever\u00e1 a acercarse a Ti para alimentarse de tu carne?  \u00bfY qui\u00e9n, por el contrario, puede mantenerse a distancia de Ti?  Por eso te escondes en la Hostia consagrada, para entrar en nosotros y poseer nuestros corazones.  Ardes en deseos de ser recibido por nosotros y te alegras de estar unido a nosotros.  Ven, pues, Jes\u00fas m\u00edo, ven; deseo recibirte dentro de m\u00ed, para que seas el Dios de mi coraz\u00f3n y de mi voluntad.  Todo lo que hay en m\u00ed lo entrego, mi querido Redentor, a tu amor; satisfacciones, placeres, voluntad propia, todo te lo entrego a Ti.  Oh Amor, oh Dios de amor, reina, triunfa sobre todo mi ser; destruye y sacrifica todo lo que hay en m\u00ed que sea m\u00edo y no Tuyo.  No permitas, oh Amor m\u00edo, que mi alma, que, habi\u00e9ndote recibido en la Sagrada Comuni\u00f3n, est\u00e1 llena de la Majestad de Dios, vuelva a apegarse a las criaturas.  Te amo, Dios m\u00edo, Te amo y Te amar\u00e9 s\u00f3lo y para siempre.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Atr\u00e1eme con las cadenas de tu amor.<\/p><p style=\"text-align: center;\">VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Bernardo nos exhorta diciendo: \"Busquemos la gracia, y busqu\u00e9mosla a trav\u00e9s de Mar\u00eda\".  \"Ella\", dice San Pedro Dami\u00e1n, \"es la tesorera de las gracias divinas\".  Ella puede enriquecernos y desea hacerlo.  Por eso nos invita y nos llama, diciendo: <em>El que sea peque\u00f1o, que venga a m\u00ed<\/em>. - (Prov. ix., 4).  Amabil\u00edsima Se\u00f1ora, excelsa Se\u00f1ora, gracios\u00edsima Se\u00f1ora, mira a un pobre pecador que se encomienda a ti y que pone en ti toda su confianza.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Volamos a tu patrocinio, \u00a1oh Santa Madre de Dios!<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXVI.  EL QUE AMA A JESUCRISTO BUSCA DESPRENDERSE DE TODA CRIATURA<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Agust\u00edn nos informa de que Tiberio C\u00e9sar deseaba que el Senado romano inscribiera a Jesucristo entre el resto de sus dioses; pero el Senado se neg\u00f3 a hacerlo alegando que era un Dios demasiado orgulloso y que ser\u00eda adorado solo, sin compa\u00f1\u00eda alguna.  Es verdad; Dios ser\u00e1 el \u00fanico objeto de nuestra adoraci\u00f3n y amor; no por orgullo, sino porque es lo que le corresponde, y tambi\u00e9n por el amor que nos tiene.  Porque como \u00c9l mismo nos ama sobremanera, desea a cambio todo nuestro amor; y por eso tiene celos de que nadie m\u00e1s comparta los afectos de nuestros corazones, de los que desea ser el \u00fanico poseedor: \"Jes\u00fas es un amante celoso\", dice San Jer\u00f3nimo; y no quiere, por tanto, que fijemos nuestro afecto en otra cosa que no sea \u00c9l mismo.  Y siempre que ve que alg\u00fan objeto creado toma parte de nuestros corazones, lo mira, por as\u00ed decirlo, con celos, como dice el Ap\u00f3stol Santiago, porque no soportar\u00e1 un rival, sino que permanecer\u00e1 como \u00fanico objeto de todo nuestro amor: <em>\u00bfCre\u00e9is que la Escritura dice en vano: Envidiar codicia el Esp\u00edritu que mora en vosotros<\/em>. - (Santiago iv., 5).  El Se\u00f1or, en los sagrados C\u00e1nticos, alaba a su esposa, diciendo: <em>Mi hermana, mi esposa, es un jard\u00edn cerrado<\/em>. - (Cant. iv., 12).  La llama <em>un jard\u00edn cerrado<\/em> porque el alma que es Su esposa mantiene su coraz\u00f3n cerrado contra todo amor terrenal, a fin de preservarlo todo s\u00f3lo para Jesucristo.  \u00bfY acaso no merece Jesucristo todo nuestro amor?  Ah, demasiado, demasiado lo ha merecido, tanto por su propia bondad como por su amor hacia nosotros.  Bien lo sab\u00edan los Santos, y por eso dec\u00eda San Francisco de Sales: \"Si tuviera conciencia de una sola fibra en mi coraz\u00f3n que no perteneciera a Dios, la arrancar\u00eda inmediatamente\".<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8765\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"5\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8765\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">MI\u00c9RCOLES DE LA SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8765\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"5\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8765\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> EL CORAZ\u00d3N AGRADECIDO DE JES\u00daS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Jes\u00fas ha ofrecido por nosotros todos Sus m\u00e9ritos, todos Sus sufrimientos, todas Sus ignominias, toda Su Sangre y Su misma vida; de modo que estamos bajo no una sino infinitas obligaciones de amarle.  Desgraciadamente somos agradecidos con los mismos animales.  \u00bfC\u00f3mo es posible que seamos tan ingratos con Dios?<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0El Coraz\u00f3n de Jes\u00fas es tan agradecido, que nuestro Se\u00f1or no puede contemplar las obras m\u00e1s insignificantes hechas por su amor -nuestra m\u00e1s peque\u00f1a palabra dicha para su gloria, un solo buen pensamiento dirigido a agradarle- sin dar a cada una su propia recompensa.  Es, adem\u00e1s, tan agradecido que siempre devuelve el ciento por uno: <em>Recibir\u00e1s el ciento por uno.<\/em> - (Mat. xix., 29).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Los hombres, cuando son agradecidos y recompensan cualquier beneficio que se les hace, lo recompensan una sola vez; se despojan, por as\u00ed decirlo, de toda obligaci\u00f3n, y luego no piensan m\u00e1s en ello.  Jesucristo no act\u00faa as\u00ed con nosotros, pues no s\u00f3lo recompensa cien veces en esta vida cada acci\u00f3n que realizamos para agradarle, sino que en la otra vida la recompensa infinitas veces a lo largo de la eternidad.  \u00bfY qui\u00e9n ser\u00e1 tan negligente que no haga cuanto pueda para agradar a este Coraz\u00f3n tan agradecido?<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Dime, oh Jes\u00fas, qu\u00e9 quieres que haga, pues estoy dispuesto a hacerlo todo con tu ayuda.  Creo que T\u00fa me has creado.  T\u00fa has dado Tu Sangre y Tu vida por amor a m\u00ed.  Creo tambi\u00e9n que por m\u00ed T\u00fa permaneces en el Sant\u00edsimo Sacramento; Te doy gracias por ello, oh Amor m\u00edo.  Oh, no me permitas ser ingrato en el futuro por tantos beneficios y pruebas de Tu amor.  Oh, \u00e1tame, \u00faneme a Tu Coraz\u00f3n, y no me permitas, durante los a\u00f1os que me quedan, ofenderte ni entristecerte m\u00e1s.  Te he desagradado demasiado, oh Jes\u00fas m\u00edo, ya es hora de que Te ame ahora.  \u00a1Oh, que volvieran aquellos muchos a\u00f1os que he perdido!  Pero ya no volver\u00e1n, y la vida que me queda puede ser corta; pero sea corta o larga, Dios m\u00edo, deseo gastarla toda en amarte a Ti, mi soberano Bien, que mereces un amor eterno e infinito.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Mar\u00eda, Madre m\u00eda, que nunca m\u00e1s sea ingrato con tu Hijo.  Ruega a Jes\u00fas por m\u00ed.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">DECIMOCUARTA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Amabil\u00edsimo Jes\u00fas, Te oigo decir desde este Tabern\u00e1culo, en el que T\u00fa est\u00e1s presente, <em>Este es mi reposo por los siglos de los siglos; aqu\u00ed habitar\u00e9 porque lo he elegido.<\/em> - (Sal. cxxxi., 14).  Por tanto, puesto que has elegido Tu morada en nuestros altares en medio de nosotros, permaneciendo all\u00ed en el Sant\u00edsimo Sacramento, y puesto que Tu amor por nosotros te hace encontrar all\u00ed Tu reposo, es justo que nuestros corazones tambi\u00e9n habiten siempre contigo en afecto, y encuentren todo placer y reposo en Ti.  Bienaventurados sois, oh almas amantes, que no pod\u00e9is encontrar en el mundo reposo m\u00e1s dulce que el de permanecer junto a vuestro Jes\u00fas en el Sant\u00edsimo Sacramento.  Y bienaventurado ser\u00e9 yo, Se\u00f1or m\u00edo, si desde ahora no encuentro mayor delicia que la de permanecer siempre en tu presencia, o la de pensar siempre en Ti, que en el Sant\u00edsimo Sacramento piensas siempre en m\u00ed y en mi bien.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ah, my Lord, and why have I lost so many years in which I have not loved Thee?\u00a0 O miserable years, I curse you; and I bless thee, O infinite patience of my God, for having for so many years borne with me, though so ungrateful to Thy love.\u00a0 And still, notwithstanding this ingratitude, Thou waitest for me; and why, my God, why?\u00a0 It is, that one day, overcome by Thy mercies and by Thy love, I may yield wholly to Thee.\u00a0 Lord, I will no longer resist, I will no longer be ungrateful.\u00a0 It is but just that I should consecrate to Thee the time, be it long or short, which I have still to live.\u00a0 I hope for Thy help, O my Jesus, to become entirely Thine.\u00a0 Thou didst favour me so much when I fled from Thee and despised Thy love; how much more may I hope that Thou wilt favour me, now that I seek and desire to love Thee?\u00a0 Give me, then, the grace to love Thee, O God worthy of infinite love.\u00a0 I love thee with my whole heart; I love Thee above all things: I love Thee more than myself, more than my life.\u00a0 I am sorry for having offended Thee, O infinite Goodness.\u00a0 Pardon me, and with Thy pardon grant me the grace to love Thee much in this life until death, and in the next life for all eternity.\u00a0 O Almighty God, show the world the greatness of Thy power, in the prodigy of a soul ungrateful as mine has been, becoming one of Thy greatest lovers.\u00a0 Do this by Thy merits, my Jesus.\u00a0 It is my ardent desire, and I resolve thus to love Thee during my whole life.\u00a0 Do Thou, Who inspirest me with this desire, give me also the strength to accomplish it.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Jes\u00fas m\u00edo, te doy gracias por haberme esperado hasta ahora.<\/p><p style=\"text-align: center;\">VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0St. Germanus, addressing the Most Blessed Virgin Mary, says: &#8220;No one is saved but through thee; no one is delivered from evils but through thee; there is no one on whom any gift is bestowed but through thee.&#8221;\u00a0 Therefore, my Lady and my hope, if thou dost not help me I am lost, and shall be unable to bless thee in Heaven.\u00a0 But Lady, I hear all the Saints say that thou never abandonest those who have recourse to thee.\u00a0 He only is lost who has not recourse to thee.\u00a0 I, then, miserable creature that I am, have recourse to thee, and in thee place all my hopes.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Mar\u00eda es toda mi confianza, es todo el fundamento de mi esperanza.<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXVII.  EL QUE AMA A JESUCRISTO BUSCA DESPRENDERSE DE TODA CRIATURA<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Quien quiera poseer enteramente a Dios debe entregarse enteramente a Dios: <em>Mi amado para m\u00ed, y yo para \u00e9l<\/em> - (Cant. ii., 16), dice el Sagrado Esposo.  Mi amado se ha entregado enteramente a m\u00ed, y yo me entrego enteramente a \u00c9l.  El amor que Jesucristo nos tiene le hace desear todo nuestro amor; y sin todo no se sacia.  A este prop\u00f3sito encontramos a Santa Teresa escribiendo as\u00ed a la priora de uno de sus conventos: \"Esforzaos en formar las almas al total desprendimiento de todo lo creado, porque han de ser formadas para esposas de un Rey tan celoso que quiere que se olviden hasta de s\u00ed mismas.\"  Santa Mar\u00eda Magdalena de Pazzi quit\u00f3 un librito de devoci\u00f3n a una de sus novicias, simplemente porque observ\u00f3 que estaba demasiado apegada a \u00e9l.  Muchas almas se absuelven del deber de orar, de visitar el Sant\u00edsimo Sacramento, de frecuentar la Sagrada Comuni\u00f3n; pero, sin embargo, progresan poco o nada en la perfecci\u00f3n, y todo porque conservan en el coraz\u00f3n alguna afici\u00f3n a algo; y si persisten en vivir as\u00ed, no s\u00f3lo ser\u00e1n siempre miserables, sino que corren el riesgo de perderlo todo.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8766\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"6\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8766\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">JUEVES DE LA SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8766\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"6\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8766\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> EL CORAZ\u00d3N DESPRECIADO DE JES\u00daS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0No hay mayor dolor para un coraz\u00f3n que ama que ver despreciado su amor; y tanto m\u00e1s cuando por una parte el amor ha sido grande, y por otra ha sido grande la ingratitud.  Jesucristo ha ofrecido por nosotros sus sufrimientos, su Sangre, su vida misma, y nosotros le hemos devuelto malos tratos, desprecios e injurias.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0No hay mayor dolor para un coraz\u00f3n que ama que ver despreciado su amor; y tanto m\u00e1s cuando las pruebas dadas de este amor han sido grandes, y, por otra parte la ingratitud grande.  Si todo ser humano renunciara a todos sus bienes, y se fuera a vivir al desierto, a alimentarse de hierbas, a dormir sobre la tierra desnuda, a macerarse con penitencias, y al fin se entregara al martirio por amor de Cristo, \u00bfqu\u00e9 recompensa podr\u00eda dar por los sufrimientos, la Sangre, la vida que este gran Hijo de Dios ha dado por \u00e9l?  Si nosotros nos sacrific\u00e1ramos a cada instante hasta la muerte, ciertamente no recompensar\u00edamos en el menor grado el amor que Jesucristo nos ha demostrado entreg\u00e1ndose a nosotros en el Sant\u00edsimo Sacramento.  S\u00f3lo concibe que Dios se oculte bajo la especie del pan para convertirse en el Alimento de una de sus criaturas.  Pero, Dios m\u00edo, \u00bfqu\u00e9 recompensa y gratitud rinden los hombres a Jesucristo?  Qu\u00e9 sino malos tratos, desprecio de Sus leyes y Sus m\u00e1ximas, - injurias tales que no cometer\u00edan contra su enemigo, o su esclavo, o el mayor villano de la tierra.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, abismo de misericordia y de amor, \u00bfc\u00f3mo es que, a la vista de la bondad que me has mostrado, y de mi ingratitud, no muero de dolor?  T\u00fa, oh Salvador m\u00edo, despu\u00e9s de haberme dado mi ser, me has dado toda tu Sangre y tu vida, ofreci\u00e9ndote por m\u00ed a la ignominia y a la muerte; y, no contento con esto, has inventado el modo de sacrificarte cada d\u00eda por m\u00ed en la Sagrada Eucarist\u00eda, no rehusando exponerte a las injurias que preve\u00edas en este Sacramento de amor.  Oh Dios m\u00edo, \u00a1c\u00f3mo puedo verme tan ingrato a Ti sin morir de confusi\u00f3n!  Oh Se\u00f1or, pon fin, Te ruego, a mi ingratitud, hiriendo mi coraz\u00f3n con Tu amor, y haci\u00e9ndome enteramente Tuyo.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">DECIMOQUINTA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>He venido a arrojar fuego sobre la tierra; \u00bfy qu\u00e9 quiero sino que se encienda?<\/em> - (Lucas xii., 49).  El Padre Francisco Olimpio, el Teatino, sol\u00eda decir que no hab\u00eda nada en la tierra que encendiera tan ardientes llamas de amor divino en los corazones de los hombres como el Sant\u00edsimo Sacramento del Altar.  De ah\u00ed que el Se\u00f1or se mostrase a Santa Catalina de Siena, en el Sant\u00edsimo Sacramento, como un horno de amor, del que sal\u00edan torrentes de llamas divinas, que se extend\u00edan por toda la tierra; tanto, que la Santa, con perfecto asombro, se preguntaba c\u00f3mo era posible que los hombres pudieran vivir sin arder de amor por tal amor de parte de Dios hacia ellos.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Jes\u00fas m\u00edo, haz que arda en deseos de Ti; haz que todos mis pensamientos, suspiros, deseos y b\u00fasquedas sean s\u00f3lo para Ti.  \u00a1Oh, feliz ser\u00eda si este Tu fuego celestial me poseyera completamente, y a medida que avanzo en a\u00f1os, consumiera gradualmente todos los afectos terrenales en m\u00ed!<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh, Verbo Divino!  \u00a1Oh, Jes\u00fas m\u00edo!  Te veo todo sacrificado, todo aniquilado, y por decirlo as\u00ed, destruido en el Altar, por mi amor.  Es, pues, justo que, ya que T\u00fa te sacrificas como V\u00edctima por amor a m\u00ed, yo al menos me consagre enteramente a Ti.  S\u00ed, mi Dios y mi soberano Se\u00f1or, ahora te sacrifico toda mi alma, todo mi ser, toda mi voluntad y toda mi vida.  Uno este pobre sacrificio m\u00edo, oh Padre Eterno, al infinito Sacrificio de S\u00ed mismo que Jes\u00fas, tu Hijo y mi Salvador, te ofreci\u00f3 una vez en la Cruz, y que ahora te ofrece tantas veces cada d\u00eda en nuestros Altares.  Ac\u00e9ptala, pues, por los m\u00e9ritos de Jesucristo; y conc\u00e9deme la gracia de renovarla cada d\u00eda de mi vida, y de morir sacrificando todo mi ser a Tu honor.  Deseo la gracia concedida a tantos M\u00e1rtires, de morir por Tu amor.  Pero si soy indigno de una gracia tan grande, conc\u00e9deme, al menos, Se\u00f1or m\u00edo, que pueda sacrificarte mi vida, junto con toda mi voluntad, aceptando la muerte que T\u00fa me env\u00edes.  Se\u00f1or, deseo esta gracia; deseo morir con la intenci\u00f3n de honrarte y agradarte con ello; y desde este momento sacrifico mi vida a Ti; y te ofrezco mi muerte, cuando o donde quiera que tenga lugar.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Jes\u00fas m\u00edo, \u00a1deseo morir para complacerte!<\/p><p style=\"text-align: center;\">VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Permitidme tambi\u00e9n, mi dulc\u00edsima Reina, que os llame, con vuestro San Bernardo, \"todo el fundamento de mi esperanza\", y que diga con San Juan Damasceno: \"En Vos he puesto toda mi esperanza\".  T\u00fa me has de obtener el perd\u00f3n de mis pecados; t\u00fa, la perseverancia hasta la muerte; t\u00fa, la liberaci\u00f3n del Purgatorio.  Todos los que se salvan obtienen la salvaci\u00f3n por ti: t\u00fa, pues, oh Mar\u00eda, has de salvarme: \"Se salvar\u00e1 quien t\u00fa quieras\", dice san Buenaventura.  Quiere, pues, mi salvaci\u00f3n, y ser\u00e9 salvado.  Pero t\u00fa salvas a todos los que te invocan; he aqu\u00ed, pues, que yo te invoco y digo:<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Oh salvaci\u00f3n de los que te invocan, \u00a1s\u00e1lvame!<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXVIII.  EL QUE AMA A JESUCRISTO BUSCA DESPRENDERSE DE TODA CRIATURA<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Cuando el coraz\u00f3n se desprende de las criaturas, el amor divino entra inmediatamente y lo llena.  M\u00e1s a\u00fan, Santa Teresa dijo: \"Tan pronto como se quitan las malas ocasiones, el coraz\u00f3n se vuelve inmediatamente a amar a Dios\".  S\u00ed, porque el coraz\u00f3n humano no puede existir sin amar; o debe amar al Creador o a las criaturas: si no ama a las criaturas, ciertamente amar\u00e1 a Dios.  En resumen, hay que dejarlo todo para ganarlo todo.  \"Todo por todo\", dice Tom\u00e1s de Kempis.  Mientras Santa Teresa abrig\u00f3 cierto afecto, aunque puro, hacia uno de sus parientes, no perteneci\u00f3 enteramente a Dios; pero cuando despu\u00e9s se arm\u00f3 de valor, y cort\u00f3 resueltamente el apego, entonces mereci\u00f3 o\u00edr estas palabras de Jes\u00fas: \"Ahora, Teresa, t\u00fa eres toda m\u00eda, y yo soy todo tuyo\".  Un coraz\u00f3n es demasiado peque\u00f1o para amar a este Dios, tan amoroso y tan hermoso, y que merece un amor infinito; \u00bfy pensaremos entonces en dividir este peque\u00f1o coraz\u00f3n nuestro entre las criaturas y Dios?  El Venerable Lewis da Ponte sinti\u00f3 verg\u00fcenza de hablar as\u00ed a Dios: \"\u00a1Oh Se\u00f1or, te amo sobre todas las cosas, sobre las riquezas, sobre los honores, los amigos, las relaciones!\", pues le parec\u00eda tanto como decir: \"\u00a1Oh Se\u00f1or, te amo m\u00e1s que al polvo, al humo y a los gusanos de la tierra!\".<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8767\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"7\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8767\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">VIERNES DE LA SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8767\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"7\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8767\"><p style=\"text-align: center;\"><em>Fiesta del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/em><\/p><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> EL CORAZ\u00d3N FIEL DE JES\u00daS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0La fidelidad del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas nos da confianza para esperar todas las cosas aunque no merezcamos nada.\u00a0 <em>Dios es fiel,<\/em> dice San Pablo.  \u00a1Oh, qu\u00e9 fiel es el hermoso Coraz\u00f3n de Jes\u00fas para con los que llama a su amor!<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh, qu\u00e9 fiel es el hermoso Coraz\u00f3n de Jes\u00fas hacia los que llama a su amor: <em>Fiel es el que os ha llamado, que tambi\u00e9n cumplir\u00e1<\/em>. - (1 Tes. v., 24).  La fidelidad de Dios nos da confianza para esperarlo todo, aunque no merezcamos nada.  Si hemos echado a Dios de nuestro coraz\u00f3n, abr\u00e1mosle la puerta, y \u00c9l entrar\u00e1 inmediatamente, seg\u00fan la promesa que ha hecho: <em>Si alguien me abre la puerta, entrar\u00e9 en \u00e9l y cenar\u00e9 con \u00e9l.<\/em>. - (Apoc. iii., 20).  Si deseamos gracias, pid\u00e1moslas a Dios, en el Nombre de Jesucristo, y \u00c9l nos ha prometido que las obtendremos: <em>Si ped\u00eds algo al Padre en mi nombre, \u00c9l os lo dar\u00e1.<\/em>. - (Juan xvi., 23).  Si somos tentados, confiemos en sus m\u00e9ritos, y \u00c9l no permitir\u00e1 que nuestros enemigos luchen con nosotros m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fuerzas: <em>Fiel es Dios, que no os dejar\u00e1 ser tentados m\u00e1s de lo que pod\u00e9is<\/em>. - (1 Cor. x., 13).  \u00a1Oh, cu\u00e1nto mejor es tratar con Dios que con los hombres!  Cu\u00e1ntas veces los hombres prometen y luego no cumplen, bien porque mienten al prometer, bien porque, despu\u00e9s de haber prometido, cambian de opini\u00f3n: \"<em>Dios no es como el hombre<\/em>\", dice el Esp\u00edritu Santo, \"<em>que mienta; o como el hijo del hombre, que se transforme<\/em>.\" - (Numb. xxiii., 19).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Conozco mi ingratitud, oh Jes\u00fas m\u00edo, y la aborrezco.  S\u00e9 que T\u00fa eres la Bondad infinita, que mereces un amor infinito, especialmente de m\u00ed, a quien tanto has amado, aun despu\u00e9s de todas las ofensas que te he hecho.  Infeliz de m\u00ed si me condenara; las gracias que me has concedido y las pruebas del singular afecto que me has demostrado, ser\u00edan, oh Dios, el infierno de los infiernos para m\u00ed.  Ah, no, Amor m\u00edo, ten piedad de m\u00ed; no permitas que vuelva a abandonarte, y entonces, conden\u00e1ndome, como merecer\u00eda, siga pagando en el infierno con injurias y odio el amor que me has profesado.  Oh amoroso y fiel Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, inflama, te lo suplico, mi miserable coraz\u00f3n, para que arda de amor por Ti, como el Tuyo arde por m\u00ed.  Jes\u00fas m\u00edo, me parece que ahora Te amo, pero Te amo muy poco.  Haz que te ame mucho y que te sea fiel hasta la muerte.  Te pido esta gracia, junto con la de rogarte siempre por ella.  Haz que muera antes que volver a traicionarte.  Oh Mar\u00eda, Madre m\u00eda, ay\u00fadame a ser fiel a tu Hijo.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">DECIMOSEXTA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Si los hombres no recurrieran siempre al Sant\u00edsimo Sacramento para buscar en \u00e9l el remedio de sus males, ciertamente no ser\u00edan tan miserables como son.  El profeta Jerem\u00edas, lament\u00e1ndose, exclam\u00f3: <em>\u00bfNo hay b\u00e1lsamo en Galaad, o no hay m\u00e9dico all\u00ed?<\/em> - (Jer. viii., 22).  Galaad, una monta\u00f1a de Arabia, rica en especias arom\u00e1ticas, seg\u00fan el Venerable Bede, es una figura de Jesucristo, Quien, en este Sacramento, tiene preparados todos los remedios para nuestros males.  \u00bfPor qu\u00e9, entonces, parece preguntar nuestro Redentor, os quej\u00e1is de vuestras desgracias, oh hijos de Ad\u00e1n, cuando ten\u00e9is el m\u00e9dico y el remedio para todas ellas en este Sacramento?\u00a0 <em>Ven a m\u00ed, y yo te refrescar\u00e9<\/em>. - (Mt. xi., 28).  Me dirigir\u00e9, pues, a Ti, Se\u00f1or, con las palabras de las hermanas de L\u00e1zaro: <em>He aqu\u00ed, aquel a quien amas est\u00e1 enfermo<\/em>. - (Juan xi., 3).  Se\u00f1or, yo soy esa miserable criatura que T\u00fa amas; mi alma est\u00e1 toda herida por los pecados que he cometido; mi divino M\u00e9dico, vengo a Ti para que me cures; si T\u00fa quieres, puedes curarme; <em>Sana mi alma, porque he pecado contra ti<\/em>. - (Sal. xl., 5).  Atr\u00e1eme enteramente a Ti, mi dulc\u00edsimo Jes\u00fas, por la atracci\u00f3n de tu amor que todo lo vence.  Prefiero estar ligado a Ti que convertirme en el se\u00f1or de toda la tierra.  No deseo otra cosa en el mundo que amarte.  Es poco lo que tengo para darte; pero si pudiera apoderarme de todos los reinos del mundo, lo har\u00eda para renunciar a todos ellos por tu amor.  Por Ti, pues, renuncio a lo que puedo; renuncio a todos los parientes, a todas las comodidades, a todos los placeres, e incluso a los consuelos espirituales; por Ti renuncio a mi libertad y a mi voluntad.  En Ti deseo depositar todo mi amor.  Te amo, Bondad infinita; Te amo m\u00e1s que a m\u00ed mismo, y espero amarte por toda la eternidad.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Jes\u00fas m\u00edo, me entrego a Ti, \u00a1ac\u00e9ptame!<\/p><p style=\"text-align: center;\">VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Se\u00f1ora m\u00eda, dijiste a Santa Br\u00edgida: \"Por mucho que peque un hombre, si vuelve a m\u00ed con verdadero prop\u00f3sito de enmienda, al instante estoy dispuesta a acogerlo; tampoco me fijo en la grandeza de sus pecados, sino en la sola intenci\u00f3n con que viene.  No desde\u00f1o ungir y curar sus heridas; porque me llaman, y verdaderamente lo soy, la Madre de la Misericordia\".  Puesto que, pues, tienes tanto el poder como la voluntad de curarme, he aqu\u00ed que recurro a ti, oh m\u00e9dico celestial; cura las muchas heridas de mi alma; con una sola palabra dirigida por ti a tu Hijo ser\u00e9 restablecido.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  \u00a1Oh Mar\u00eda, ten piedad de m\u00ed!<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXIX.  EL QUE AMA A JESUCRISTO BUSCA DESPRENDERSE DE TODA CRIATURA<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Una vez que el amor de Dios toma plena posesi\u00f3n de un alma, ella por su propia voluntad (suponiendo siempre, por supuesto, la asistencia de la gracia divina) se esfuerza por despojarse de todo lo que podr\u00eda ser un obst\u00e1culo para su pertenencia totalmente a Dios.  San Francisco de Sales comenta que cuando una casa se incendia todos los muebles son arrojados por la ventana; queriendo decir con esto, que cuando una persona se entrega enteramente a Dios, no necesita la persuasi\u00f3n de predicadores o confesores, sino que por su propia voluntad busca deshacerse de todo afecto terrenal.  El Padre Segneri el Joven llam\u00f3 al amor divino un ladr\u00f3n, que felizmente nos despoja de todo, para que podamos entrar en posesi\u00f3n s\u00f3lo de Dios.  Cierto hombre, de respetable posici\u00f3n en la vida, habiendo renunciado a todo para hacerse pobre por amor de Jesucristo, fue interrogado por un amigo sobre c\u00f3mo hab\u00eda ca\u00eddo en tal estado de pobreza; sac\u00f3 de su bolsillo un peque\u00f1o volumen de los Evangelios, y dijo: \"He aqu\u00ed, esto es lo que me ha despojado de todo\".  Dice el Esp\u00edritu Santo: <em>Si un hombre diera toda la hacienda de su casa por amor, la despreciar\u00eda como nada.<\/em> - (Cant. viii., 7).  Y cuando un alma fija todo su amor en Dios, desprecia todo, riquezas, placeres, dignidades, territorios, reinos, y todo su anhelo es s\u00f3lo tras Dios; dice una y otra vez: \"Dios m\u00edo, s\u00f3lo Te deseo a Ti, y nada m\u00e1s\".  San Francisco de Sales escribe: \"El puro amor de Dios consume todo lo que no es Dios, para convertirlo todo en s\u00ed mismo; porque todo lo que hacemos por amor de Dios es amor.\"<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8768\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"8\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8768\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">S\u00c1BADO DE LA SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8768\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"8\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8768\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina: <em>\u00a0MAR\u00cdA ES NUESTRA MADRE DEL PERPETUO SOCORRO<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0San Pablo escribi\u00f3 de nuestro Se\u00f1or Jesucristo: <em>Porque en cuanto \u00e9l mismo padeci\u00f3 y fue tentado, es poderoso para socorrer tambi\u00e9n a los que son tentados<\/em>. - (Heb. ii., 18).  As\u00ed tambi\u00e9n la Madre de Jes\u00fas tuvo que ser probada con muchos y terribles sufrimientos para que, como dice San Alfonso, fuese en todo semejante a su Hijo, y pudiese socorrer y consolar a los miserables.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0La Sant\u00edsima Madre de Dios bien merece el glorioso y hermoso t\u00edtulo de Perpetuo Socorro.  Ella ha merecido este t\u00edtulo debido a sus grandes sufrimientos por nuestro bien.  \"En todo semejante a su Divino Hijo es su Madre Mar\u00eda; y como es Madre de Misericordia, se alegra cuando socorre y consuela a los miserables\". - (San Alfonso).  Pero antes de poder alegrarse como Consoladora y Sucesora Perpetua de los hombres, tuvo, como su Divino Hijo, que ser probada, tentada y sufrir.  San Pablo escribi\u00f3 de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo: <em>Porque en cuanto \u00e9l mismo padeci\u00f3 y fue tentado, es poderoso para socorrer tambi\u00e9n a los que son tentados<\/em>.  Para ganar para S\u00ed el glorioso Nombre de Jes\u00fas, y para socorrer y salvar a la humanidad, nuestro Divino Se\u00f1or se someti\u00f3 a grandes sufrimientos, hasta el derramamiento de la \u00faltima gota de Su preciosa Sangre.  As\u00ed tambi\u00e9n la Divina Madre tuvo que ser probada con muchos y terribles sufrimientos para participar con su Hijo en la obra de la Redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano, y ganar para s\u00ed el glorioso nombre y t\u00edtulo del Perpetuo Socorro del mundo.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0La Madre Divina sufri\u00f3 en su Hijo.  Es en los sufrimientos del hijo donde toda madre verdadera y amorosa sufre m\u00e1s intensamente.  Mar\u00eda conoc\u00eda bien las Escrituras, y desde su m\u00e1s tierna infancia en el Templo las meditaba en su coraz\u00f3n, especialmente todo lo que se refer\u00eda a la venida del Redentor, a su vida y a su muerte.  Sab\u00eda mejor que el Profeta y el Sacerdote lo que el Mes\u00edas tendr\u00eda que hacer y sufrir para entrar en su gloria, y as\u00ed, desde el momento en que el Arc\u00e1ngel la salud\u00f3: <em>\u00a1Salve, llena eres de gracia!<\/em> y fue cubierta por la sombra del Esp\u00edritu Santo y el Verbo se hizo carne en su seno, tambi\u00e9n los dolores la cubrieron y la llenaron de los m\u00e1s tristes presentimientos.  El \u00c1ngel de sus alegr\u00edas se convirti\u00f3 pronto en el mensajero del dolor para llevar la terrible visi\u00f3n de la Cruz y los Clavos ante los ojos del Ni\u00f1o y de la Madre, desde el pesebre de Bel\u00e9n hasta la colina del Calvario.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Madre m\u00eda afligida, lloraste amargamente a tu Hijo que muri\u00f3 por mi salvaci\u00f3n; pero \u00bfde qu\u00e9 me servir\u00e1n tus l\u00e1grimas si estoy perdido?  Cons\u00edgueme, pues, por tus m\u00e9ritos, verdadera contrici\u00f3n de mis pecados y una verdadera enmienda de vida.  Si Jes\u00fas y t\u00fa, siendo tan inocentes, hab\u00e9is sufrido tanto por amor a m\u00ed, obtened que al menos yo sufra algo por vuestro amor.  \"Oh Se\u00f1ora\", dir\u00e9 con San Buenaventura, \"si te he ofendido, en justicia hiere mi coraz\u00f3n: si te he servido pido como recompensa las heridas\".  Es vergonzoso ver a mi Se\u00f1or herido, y a ti herida, y a m\u00ed sin herida.  Ah, no ceses, oh Abogada de los pecadores, de asistir a mi alma en medio del combate.  Invoco a tu Hijo y a ti para que me socorran en la vida y en la muerte.  Oh Jes\u00fas y Mar\u00eda, a vosotros encomiendo mi alma\".<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Qu\u00e9 clara y elocuente es la imagen de la Madre del Perpetuo Socorro, que nos habla de los sufrimientos de la Madre por su Hijo.  All\u00ed vemos un solo sufriente por as\u00ed decirlo, tan unidos e identificados est\u00e1n ambos en los dolores.  Las horribles visiones que afligen Sus ojos afligen su alma, y cada estremecimiento de dolor en los miembros del Divino Cordero en sus brazos hace temblar y agonizar su coraz\u00f3n.  El amoroso San Alfonso dice: \"Desde el principio de Su vida Jes\u00fas tuvo siempre ante los ojos la triste visi\u00f3n de todos los tormentos que tendr\u00eda que soportar antes de dejar esta tierra, como predijo por boca del Profeta: <em>Mi dolor est\u00e1 continuamente ante m\u00ed<\/em>. - (Sal. xxxvii., 18).  As\u00ed, pues, Redentor m\u00edo, durante toda tu vida, no te encontrar\u00e9 en ninguna parte sino en la Cruz.  Incluso mientras dorm\u00eda, dice Belarmino, la visi\u00f3n de la Cruz estaba presente en el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.  \"Cristo ten\u00eda siempre la Cruz ante los ojos.  Cuando dorm\u00eda, su Coraz\u00f3n velaba; ni nunca estuvo libre de la visi\u00f3n de la Cruz\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed tambi\u00e9n la Divina Madre tuvo que soportar su perpetua agon\u00eda para que en todo, Ella, la Corredentora del mundo, fuera semejante a su Divino Hijo, el Redentor.  Mar\u00eda revel\u00f3 a Santa Br\u00edgida que, cuando amamantaba a su Hijo, pensaba en el vinagre y la hiel; cuando lo envolv\u00eda, pensaba en las cuerdas con que hab\u00eda de ser atado; cuando lo llevaba en brazos, en la Cruz en que hab\u00eda de ser clavado; cuando dorm\u00eda, en su Muerte.  Tan a menudo como le pon\u00eda sus vestiduras, reflexionaba en c\u00f3mo un d\u00eda ser\u00edan arrancadas de su cuerpo sangrante; y cuando contemplaba sus pies y sus manos, pensaba en los clavos que un d\u00eda los traspasar\u00edan, y entonces, como dijo Mar\u00eda a Santa Br\u00edgida, \"mis ojos se llenaban de l\u00e1grimas y mi coraz\u00f3n se torturaba de dolor.\"  As\u00ed tuvo verdaderamente Mar\u00eda que sufrir y ser tentada, como su Divino Hijo, para poder socorrer tambi\u00e9n a los que son tentados, y merecer el glorioso t\u00edtulo de Perpetuo Socorro del mundo.  Mar\u00eda es ahora todopoderosa en el Cielo, act\u00faa siempre como nuestra Abogada e intercede por nosotros, dice el Beato Amadeo, con sus poderos\u00edsimas oraciones, porque ve bien nuestras miserias y nuestros peligros, y, como nuestra clement\u00edsima y dulce Se\u00f1ora, nos compadece y socorre con amor de Madre.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Madre del Perpetuo Socorro, conc\u00e9deme invocar siempre tu nombre poderos\u00edsimo, pues tu nombre es ayuda en la vida, salvaci\u00f3n en la muerte.  Doy gracias al Se\u00f1or por haberte dado para mi bien este nombre tan dulce, tan amable y tan poderoso.  Pero no me basta con pronunciar tu nombre.  Deseo hacerlo por amor.  Deseo que el amor me recuerde llamarte siempre <em>Madre del Perpetuo Socorro<\/em>.<\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">DECIMOS\u00c9PTIMA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Las almas amantes no pueden encontrar mayor deleite que estar en compa\u00f1\u00eda de aquellos a quienes aman.  Si, pues, amamos mucho a Jesucristo, he aqu\u00ed que ahora estamos en su presencia.  Jes\u00fas en el Sant\u00edsimo Sacramento nos ve y nos oye: \u00bfno le diremos, pues, nada?  Consol\u00e9monos en su compa\u00f1\u00eda; alegr\u00e9monos de su gloria y del amor que tantas almas enamoradas le profesan en el Sant\u00edsimo Sacramento.  Deseemos que todos amen a Jes\u00fas Sacramentado y le consagren su coraz\u00f3n; al menos consagr\u00e9mosle todos nuestros afectos.  \u00c9l debe ser todo nuestro amor y todo nuestro deseo.  El Padre Salesio, de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, se consolaba hablando s\u00f3lo del Sant\u00edsimo Sacramento; nunca pod\u00eda visitarlo bastante.  Cuando se le llamaba al locutorio, o al volver a su habitaci\u00f3n, o al ir por la casa, aprovechaba siempre estas ocasiones para repetir sus visitas a su amado Se\u00f1or; tanto, que se observaba que apenas pasaba una hora del d\u00eda sin que le visitase.  Finalmente obtuvo el favor de morir a manos de herejes mientras defend\u00eda la verdad de la Presencia Real en el Sant\u00edsimo Sacramento.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh, si tuviera la dicha de morir por una causa tan noble como la defensa de este Sacramento, en el que, oh amabil\u00edsimo Jes\u00fas, nos has ense\u00f1ado la ternura del amor que nos profesas!  Pero ya que, mi Se\u00f1or, haces tantos milagros en este Sacramento, haz tambi\u00e9n \u00e9ste; atrae todo mi ser hacia Ti.  T\u00fa deseas que yo sea todo tuyo, y mereces que lo sea.  Dame la fuerza para amarte con todo el afecto de mi alma.  Da los bienes de este mundo a quien T\u00fa quieras.  Yo renuncio a todos ellos.  S\u00f3lo deseo y anhelo tu amor; s\u00f3lo esto busco ahora y buscar\u00e9 siempre.  Te amo, Jes\u00fas m\u00edo; conc\u00e9deme la gracia de amarte siempre, y conc\u00e9deme s\u00f3lo esto.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Jes\u00fas m\u00edo, \u00bfcu\u00e1ndo te amar\u00e9 de verdad?<\/p><p style=\"text-align: center;\">VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Mi dulc\u00edsima Reina, qu\u00e9 agradable me resulta ese hermoso nombre con el que se dirigen a ti tus devotos clientes: \"<em>Mater amabilis<\/em>\"Madre amabil\u00edsima\".  S\u00ed, Se\u00f1ora m\u00eda, eres verdadera y ciertamente amable.  Tu belleza ha cautivado al mismo Se\u00f1or: <em>Y el rey desear\u00e1 mucho tu hermosura<\/em>. - (Sal. xliv., 12).  San Bernardo dice que tu mismo nombre es tan amable para tus amantes que, cuando lo pronuncian o lo oyen, se inflaman con un nuevo deseo de amarte: \"\u00a1Oh dulce, oh piadosa, oh amabil\u00edsima Mar\u00eda!  No se te puede nombrar sin inflamar, ni se puede o\u00edr tu nombre sin encender los afectos de los que te aman\".  Es, pues, razonable, Madre m\u00eda amabil\u00edsima, que yo te ame.  Pero no me contento con amarte; deseo en primer lugar en la tierra, y despu\u00e9s en el cielo, ser, despu\u00e9s de Dios, tu mayor amante.  Si mi deseo es presuntuoso, la culpa es tuya, por tu amabilidad y por el amor especial que me has demostrado.  Si fueras menos amable, mi deseo de amarte ser\u00eda menor.  Acepta, pues, oh Se\u00f1ora, este mi deseo, y en se\u00f1al de que lo has aceptado, obt\u00e9n para m\u00ed de Dios este amor que te pido, ya que \u00c9l est\u00e1 tan complacido con el amor que te profesa.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Mi amabil\u00edsima Madre, \u00a1te quiero mucho!<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXX.  EL QUE AMA A JESUCRISTO BUSCA DESPRENDERSE DE TODA CRIATURA<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Para llegar a la uni\u00f3n perfecta con Dios, es absolutamente necesario un desprendimiento total de las criaturas.  Y para llegar a lo particular, debemos despojarnos de todo afecto desmedido hacia las relaciones.  Jesucristo dijo:<em> Si alguno viene a m\u00ed y no aborrece a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun tambi\u00e9n su propia vida, no puede ser mi disc\u00edpulo.<\/em>. - (Lucas xiv., 26).  \u00bfY por qu\u00e9 este odio a los parientes?  Porque, en general, en lo que se refiere a los intereses del alma, no podemos tener mayores enemigos que nuestra propia parentela: <em>Y los enemigos de un hombre ser\u00e1n los de su propia casa<\/em>. - (Mateo x., 36).  San Carlos Borromeo declaraba que nunca iba a hacer una visita a su propia familia sin volver refrescado en fervor.  Y cuando le preguntaron al padre Antonio Mendoza por qu\u00e9 se negaba a entrar en casa de sus padres, respondi\u00f3: \"Porque s\u00e9, por experiencia, que en ninguna parte se disipa tanto la devoci\u00f3n de un religioso como en casa de sus padres.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Cuando, adem\u00e1s, se trata de la elecci\u00f3n de un estado de vida, es cierto que no estamos obligados a obedecer a nuestros padres, seg\u00fan la doctrina de Santo Tom\u00e1s de Aquino.  Si un joven es llamado a la vida religiosa y encuentra la oposici\u00f3n de sus padres, est\u00e1 obligado a obedecer a Dios, y no a sus padres, quienes, como dice el mismo Santo Tom\u00e1s, con miras a sus propios intereses y fines privados, se interponen en el camino de nuestro bienestar espiritual.  \"Los amigos de carne y hueso se oponen muchas veces a nuestro provecho espiritual\".  Y se contentan, dice San Bernardo, con que sus hijos vayan a la perdici\u00f3n eterna antes que se vayan de casa.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-be8e2c9 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"be8e2c9\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0810300 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"0810300\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations\/\">\u21d1 \u00a0<\/a><em><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations\/\">CONTENIDO<\/a><br \/><\/em><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-first-week-after-pentecost\/\">\u21d0 <em>PRIMERA SEMANA DESPU\u00c9S DE <\/em><em>PENTECOST\u00c9S<\/em><\/a><br \/><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-third-week-after-pentecost\/\">\u21d2 <em>TERCERA SEMANA DESPU\u00c9S DE <\/em><em>PENTECOST\u00c9S<\/em><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VOLUME III &#8211; PART I, pp. 145-191 SECOND SUNDAY AFTER PENTECOST Morning Meditation:\u00a0 THE HEART OF JESUS LONGING FOR OUR LOVE \u00a0 \u00a0 \u00a0Jesus has no need of us.\u00a0 He is equally happy, rich and powerful, with or without our &hellip; <a class=\"continue_reading\" href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-second-week-after-pentecost\/\">Seguir leyendo <span class=\"meta-nav\"><i class=\"fa fa-caret-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><\/a><\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":4884,"parent":0,"menu_order":88,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-9260","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/9260","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9260"}],"version-history":[{"count":83,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/9260\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10747,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/9260\/revisions\/10747"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}