{"id":9273,"date":"2025-06-07T20:16:34","date_gmt":"2025-06-07T20:16:34","guid":{"rendered":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/?page_id=9273"},"modified":"2025-08-07T01:02:18","modified_gmt":"2025-08-07T01:02:18","slug":"daily-meditations-third-week-after-pentecost","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-third-week-after-pentecost\/","title":{"rendered":"MEDITACIONES DIARIAS: TERCERA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"9273\" class=\"elementor elementor-9273\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-72f6c05 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"72f6c05\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-53a2dfe elementor-widget elementor-widget-accordion\" data-id=\"53a2dfe\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"accordion.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8761\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"1\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8761\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">VOLUMEN III - PARTE I, pp. 191-243<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8761\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"1\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8761\"><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8762\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"2\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8762\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">TERCER DOMINGO DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8762\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"2\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8762\"><p style=\"text-align: center;\"><em>(*Fiesta de la Madre del Perpetuo Socorro)<\/em><\/p><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0 <em>FIESTA DE LA MADRE DEL PERPETUO SOCORRO<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0La Bienaventurada Virgen Mar\u00eda ha merecido el hermoso y glorioso t\u00edtulo de Perpetuo Socorro, no s\u00f3lo por sus valerosas acciones, sino tambi\u00e9n por sus grandes sufrimientos.  Verdaderamente Mar\u00eda fue aquella valiente mujer que extendi\u00f3 sus manos a las cosas fuertes, hasta ser la auxiliadora, la consoladora, el Perpetuo Socorro del mismo Dios-Hombre.  A ella acudi\u00f3 siempre el divino Ni\u00f1o en busca de simpat\u00eda, socorro y dulce refugio, y nunca lo hizo en vano.  Seguramente la que fue capaz de ayudar, socorrer y consolar al mismo Dios Omnipotente cuando se debilit\u00f3 por nosotros, ser\u00e1 capaz de consolar y socorrer a sus pobres criaturas.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Verdaderamente Mar\u00eda, la gran Madre de Dios, realiz\u00f3 valerosos actos.  Ella fue la mujer valiente que extendi\u00f3 sus manos a las cosas fuertes para ayudar incluso a Aquel que hizo el mundo, para asistir a Aquel que sostiene toda la creaci\u00f3n, para socorrer y consolar a Aquel que era la alegr\u00eda del Cielo y de la tierra, y para salvar a Aquel que era el Salvador del mundo - esta fue la obra de santa Mar\u00eda, y por eso recibi\u00f3 del Se\u00f1or el fruto de sus obras gloriosas, y se convirti\u00f3 para los hombres en lo que hab\u00eda sido para Dios mismo, una Auxiliadora, una Consoladora, una Madre del Perpetuo Socorro.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0La misma Sagrada Imagen habla mejor que las palabras.  En esa horrible representaci\u00f3n de sufrimiento y dolor, el pecho de la Madre es el perpetuo socorro del Ni\u00f1o, pues all\u00ed lo vemos aferrado, estrechando su mano con sus dedos temblorosos, y encontrando consuelo y socorro en sus brazos protectores.  Ella lo estrecha contra su pecho, le besa las l\u00e1grimas, lo arrulla para que duerma en sus brazos, para ahogar, si es posible, con dulces canciones de cuna, los horribles sonidos y visiones de su Pasi\u00f3n, que en visi\u00f3n lo persiguen y asustan.  A ella, y s\u00f3lo a ella, acudi\u00f3 siempre en busca de socorro y dulce refugio, y nunca lo hizo en vano.  As\u00ed, bien podemos decir, puso Dios bajo la custodia de Mar\u00eda a Aquel en Quien estaban todas las enfermedades humanas, el Ni\u00f1o de los Dolores, para que aprendiera por experiencia c\u00f3mo compadecer y socorrer a la pobre humanidad que hay en nosotros.  Y cuando hubo demostrado su idoneidad, su habilidad y su ternura para socorrer y consolar a la Cabeza sufriente, fue dejada a los miembros sufrientes de su Cuerpo m\u00edstico, para que fuera para nosotros lo que siempre hab\u00eda sido para \u00c9l, una dulc\u00edsima Consoladora, una Madre de Perpetuo Socorro.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Considera qu\u00e9 condiciones se requieren en nosotros para que Mar\u00eda sea nuestra Madre del Perpetuo Socorro.  Debemos ser sus hijos para que Ella pueda ser nuestra Madre.  Un enemigo o un extra\u00f1o no se atrever\u00e1n a reclamar ni a esperar lo que s\u00f3lo se concede a los hijos fieles y amorosos: el afecto, el tierno cuidado y el socorro de una madre.  Como hijos verdaderos y fieles de Mar\u00eda, debemos amarla mucho y, sobre todo, compadecerla, recordando los amargos dolores que tuvo que sufrir para convertirse en nuestro Perpetuo Socorro.  Las mismas rocas del Calvario se desgarraron y se derritieron de compasi\u00f3n por Madre e Hijo.  Pero fueron nuestros pecados los que infligieron todas esas heridas y dolores.\u00a0 <em>Por los pecados de mi pueblo lo he golpeado.<\/em> - (Is. liii., 8).  \"Cada uno de nuestros pecados\", dice San Alfonso, \"afligi\u00f3 el alma de Jesucristo m\u00e1s de lo que la Crucifixi\u00f3n y la Muerte afligieron su cuerpo\".  \u00a1Cu\u00e1les, pues, pregunta el Santo, debieron ser los sufrimientos de Jes\u00fas, a\u00fan en brazos de su Madre, cuando vio ante s\u00ed la inmensa serie de todos los cr\u00edmenes de los hombres por los que deb\u00eda satisfacer!  Como por nuestros pecados hemos contribuido a infligir a la Madre del Salvador un dolor que dura toda la vida, debemos ofrecerle simpat\u00eda y piedad para toda la vida.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Deber\u00edamos tener en nuestra Madre celestial la confianza de un ni\u00f1o, como la tuvo el mismo Ni\u00f1o Jes\u00fas.  Tal como se representa en la sagrada Imagen, \u00a1qu\u00e9 confianza de ni\u00f1o tiene Jes\u00fas en su santa Madre!  En todas sus necesidades, y en medio de las penas que continuamente ten\u00eda ante s\u00ed, el Ni\u00f1o Jes\u00fas se dirig\u00eda siempre a su Madre en busca de consuelo y socorro.  Con los brazos de su Madre protegi\u00e9ndole, y descansando en su pecho, el d\u00e9bil e indefenso Ni\u00f1o se hace fuerte y valiente, y volviendo resueltamente la mirada a la horrible visi\u00f3n de los instrumentos de su Crucifixi\u00f3n y Muerte, exclama con el Profeta: <em>Estoy preparado para los azotes<\/em>.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Todos los hijos de Mar\u00eda deben tener la misma confianza infalible e infantil en su poder.  Por d\u00e9biles que seamos por nosotros mismos, nos haremos fuertes y resueltos contra los ataques del infierno; pacientes, generosos y victoriosos en medio de las tentaciones y de los sufrimientos, con tal que no falle nuestra confianza en la Madre del Perpetuo Socorro.  \"Ella comprende bien nuestras miserias y peligros\", dice San Alfonso, \"y esta clement\u00edsima y dulc\u00edsima Se\u00f1ora, nos compadece y socorre con amor de Madre.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Recurramos, pues, perpetuamente a Mar\u00eda para asegurarnos su perpetuo Socorro.  El recurso constante a Mar\u00eda es prenda de salvaci\u00f3n eterna, pero, \u00a1ay! con demasiada frecuencia hemos ca\u00eddo en el pasado por no haber recurrido a Ella.  Aunque seamos pecadores, acudamos a Mar\u00eda a pesar de nuestra indignidad.  \"Oh pecador\", dice San Alfonso, \"quienquiera que seas, no desesperes, sino recurre a esta Se\u00f1ora con la seguridad de ser socorrido\", porque, dice, \"Ella es toda ojos para compadecerse y socorrernos en nuestras necesidades\".<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0He aqu\u00ed, pues, que recurro a ti, Mar\u00eda Sant\u00edsima.  He perdido a mi Padre, pero t\u00fa eres mi Madre, que debes permitirme encontrarlo.  En esta mi tan grande desgracia te llamo en mi ayuda: soc\u00f3rreme.  Y \u00e9sta es la gracia que ahora te pido, y te conjuro a que, en cuanto sepa y pueda, me la obtengas, es decir, que en los asaltos del infierno recurra siempre a ti y te diga: \u00a1Oh Mar\u00eda, ay\u00fadame!  Madre del Perpetuo Socorro, no permitas que pierda a mi Dios.  Am\u00e9n.<\/p><h6>* La fiesta de la Madre del Perpetuo Socorro se celebra el domingo anterior a la fiesta de San Juan Bautista (24 de junio).\u00a0 <em>Nota: El d\u00eda de la fiesta se ha modificado desde la publicaci\u00f3n de esta obra; ahora se celebra el 27 de junio.<\/em><\/h6><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">DECIMOCTAVA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0One day Jesus will be seated on a throne of majesty in the Valley of Josaphat; but now, in the Most Blessed Sacrament, He is seated on a throne of love.\u00a0 Did a king, to show his love for a poor shepherd, go and live in his village, how great would be the ingratitude of this peasant did he not go often to visit him, knowing the king&#8217;s wish to see him, and that for this purpose he had come to reside there!<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ah, Jes\u00fas m\u00edo, por amor a m\u00ed T\u00fa habitas en el Sacramento del Altar.  Si pudiera, entonces, hacerlo, mi deseo ser\u00eda permanecer noche y d\u00eda en Tu presencia.  Si los \u00e1ngeles, oh Se\u00f1or m\u00edo, llenos de asombro por el amor que nos tienes, permanecen siempre en torno a Ti, no es sino razonable que yo, vi\u00e9ndote por mi amor en este altar, procure agradarte, al menos permaneciendo en tu presencia para alabar el amor y la bondad que me tienes: <em>Te cantar\u00e9 alabanzas a la vista de los \u00e1ngeles;<\/em> <em>Adorar\u00e9 hacia tu santo templo, y dar\u00e9 gloria a tu nombre; por tu misericordia y por tu verdad<\/em>. - (Sal. cxxxvii., 1, 2).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Dios, presente en este Sant\u00edsimo Sacramento, oh Pan de los \u00c1ngeles, oh Alimento celestial, yo Te amo, pero T\u00fa no est\u00e1s, ni yo estoy, satisfecho de mi amor.  Te amo, pero te amo demasiado poco.  Hazme, Jes\u00fas m\u00edo, conocer la belleza, la inmensa bondad que amo; haz que mi coraz\u00f3n destierre de s\u00ed todos los afectos terrenos, y d\u00e9 lugar a tu amor divino.  Para llenarme de tu amor y unirte todo a m\u00ed, desciendes cada d\u00eda del cielo a nuestros altares; es, pues, justo que no piense en otra cosa que en amarte, adorarte y agradarte.  Te amo con toda mi alma, Te amo con todos mis afectos.  Si T\u00fa tienes a bien corresponder a este amor, aumenta mi amor, haz que sus llamas sean m\u00e1s ardientes, para que as\u00ed pueda amarte siempre m\u00e1s y desear agradarte cada vez m\u00e1s.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Jes\u00fas, Amor m\u00edo, \u00a1dame amor!<\/p><p style=\"text-align: center;\">VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Como los pobres enfermos, que a causa de sus miserias son abandonados por todos, encuentran refugio en los hospitales p\u00fablicos, as\u00ed tambi\u00e9n los pecadores m\u00e1s miserables, aunque desechados por todos, encuentran protecci\u00f3n en la misericordia de Mar\u00eda, por quien nunca son rechazados; pues Dios la ha puesto en el mundo como recept\u00e1culo y, como dice San Basilio, hospital p\u00fablico para los pecadores.  De ah\u00ed que San Efr\u00e9n la llame tambi\u00e9n \"el asilo de los pecadores\".  Por eso, Reina m\u00eda, si recurro a ti, no puedes rechazarme a causa de mis pecados; es m\u00e1s, cuanto m\u00e1s miserable soy, mayor es el derecho que tengo a tu protecci\u00f3n, ya que Dios te ha creado como refugio de los m\u00e1s miserables.  Por eso recurro a ti, oh Mar\u00eda, y me pongo bajo tu manto.  T\u00fa eres el refugio de los pecadores; t\u00fa eres, pues, mi refugio, la esperanza de mi salvaci\u00f3n.  Si me rechazas, \u00bfa qui\u00e9n recurrir\u00e9?<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Mar\u00eda, mi refugio, \u00a1s\u00e1lvame!<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXXI.  EL QUE AMA A JESUCRISTO NO DESEA OTRA COSA QUE A JESUCRISTO<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Quien quiera pertenecer enteramente a Dios debe estar libre de todo respeto humano.  \u00a1Oh, cu\u00e1ntas almas aleja de Dios este maldito respeto, e incluso las separa de \u00c9l para siempre!  Por ejemplo, si oyen mencionar alguno de sus defectos, \u00a1oh, qu\u00e9 no hacen para justificarse y convencer al mundo de que es una calumnia!  Si realizan alguna buena obra, \u00a1cu\u00e1n industriosos son para hacerla circular por todas partes!  Quieren darla a conocer al mundo entero para que sea universalmente aplaudida.  Los santos se comportan de manera muy diferente; prefieren publicar sus defectos a todo el mundo, para pasar a los ojos de todos por las miserables criaturas que realmente son a sus propios ojos; y, por el contrario, al practicar cualquier acto de virtud, prefieren que s\u00f3lo Dios lo conozca; porque su \u00fanico cuidado es ser aceptables para \u00c9l.  Es por esto que muchos de ellos estaban encantados con la soledad, conscientes, como lo estaban, de las palabras de Jesucristo: <em>Pero cuando des limosna, que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha<\/em>. - (Matt. vi., 3-5).  Y otra vez: <em>Pero t\u00fa, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre en secreto.<\/em>. - (Mt. v., 6).  Pero de todas las cosas, el desprendimiento de s\u00ed mismo es la m\u00e1s necesaria; es decir, el desprendimiento de la voluntad propia.  Una sola vez que logres dominarte a ti mismo, triunfar\u00e1s f\u00e1cilmente en todos los dem\u00e1s combates.  \"<em>Vince teipsum<\/em> - Conqu\u00edstate a ti mismo\", era la m\u00e1xima que San Francisco Javier inculcaba a todos.  Y Jesucristo dijo: <em>Si alguno quiere venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo<\/em>. - (Mt. xvi., 24).  He aqu\u00ed en pocas palabras todo lo que necesitamos practicar para llegar a ser santos: negarnos a nosotros mismos y no seguir nuestra propia voluntad: <em>No vayas en pos de tus concupiscencias, sino ap\u00e1rtate de tu propia voluntad<\/em>. - (Eccl. xviii., 30).  Y \u00e9sta es la mayor gracia, dec\u00eda San Francisco de As\u00eds, que podemos recibir de Dios: el poder, a saber, de conquistarnos a nosotros mismos negando la voluntad propia.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8763\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"3\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8763\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">LUNES DE LA TERCERA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8763\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"3\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8763\"><p style=\"text-align: center;\"><em>(25 de junio)<\/em><\/p><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> \"ESTABA SUJETO A ELLOS\"<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Dios cre\u00f3 a Ad\u00e1n y lo enriqueci\u00f3 con dones, pero el hombre ingrato lo ofendi\u00f3 rebel\u00e1ndose, y as\u00ed tanto \u00e9l como toda su posteridad quedaron privados de la gracia divina y del Para\u00edso.  \u00bfQu\u00e9 hizo el Padre Eterno para salvar al hombre perdido?  Envi\u00f3 a Su propio Hijo para que se hiciera Hombre y muriera por el hombre, a fin de que con Su muerte pagara las deudas del hombre con la justicia divina y as\u00ed le devolviera la gracia divina.  Oh Dios, \u00a1qu\u00e9 motivo de asombro para los \u00e1ngeles, este gran amor de Dios al hombre rebelde!<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Dios cre\u00f3 a Ad\u00e1n y lo enriqueci\u00f3 con dones, pero el hombre ingrato lo ofendi\u00f3 rebel\u00e1ndose, y as\u00ed \u00e9l y toda su posteridad fueron privados de la gracia divina y del Para\u00edso.  As\u00ed, pues, toda la humanidad estaba perdida y sin remedio.  El hombre hab\u00eda ofendido a Dios, y por tanto era incapaz de darle una satisfacci\u00f3n adecuada; era necesario, pues, que la Persona Divina satisficiera por el hombre.  \u00bfQu\u00e9 hizo el Padre Eterno para salvar al hombre perdido?  Envi\u00f3 a Su propio Hijo para que se hiciera Hombre y se vistiera de la misma carne que los hombres pecadores, a fin de que con Su muerte pagara las deudas del hombre con la Justicia divina y obtuviera as\u00ed para el hombre la restauraci\u00f3n a la gracia divina.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Dios m\u00edo, si Tu infinita bondad no hubiera descubierto este remedio, \u00bfqui\u00e9n de nosotros podr\u00eda haberlo pedido o siquiera imaginado?<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Dios, \u00a1qu\u00e9 motivo de asombro no habr\u00e1 sido para los \u00e1ngeles este gran amor que Dios mostr\u00f3 al hombre rebelde!  Qu\u00e9 habr\u00e1n dicho cuando vieron al Verbo Eterno hacerse Hombre, y asumir la misma carne que el hombre pecador, hasta el punto de que este Verbo Encarnado apareci\u00f3 al mundo entero en forma de hombre pecador, como todos los dem\u00e1s.  Oh Jes\u00fas m\u00edo, \u00a1cu\u00e1nto no te debemos, y cu\u00e1nto m\u00e1s que los dem\u00e1s no te debo yo, que te he ofendido tanto m\u00e1s que los dem\u00e1s!  Si T\u00fa no hubieras venido a salvarme, \u00bfqu\u00e9 habr\u00eda sido de m\u00ed para toda la eternidad?  \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda haberme salvado de las penas que merezco?  \u00a1Que T\u00fa seas siempre bendito y alabado por tan grande amor!<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">DECIMONOVENA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Es dulce para todos estar en compa\u00f1\u00eda de un amigo querido; y \u00bfno encontraremos dulce en este valle de l\u00e1grimas permanecer en compa\u00f1\u00eda del mejor Amigo que tenemos, y Quien puede hacernos toda clase de bien: \u00bfQui\u00e9n nos ama con el m\u00e1s tierno afecto, y por lo tanto habita siempre con nosotros?  He aqu\u00ed que en el Sant\u00edsimo Sacramento podemos conversar a gusto con Jes\u00fas, podemos abrirle nuestro coraz\u00f3n, podemos exponerle nuestras necesidades y podemos pedirle sus gracias; en una palabra, en este Sacramento podemos tratar con el Rey del Cielo con toda confianza y sin restricciones.  Jos\u00e9 se sinti\u00f3 muy feliz cuando, como nos dice la Sagrada Escritura, Dios descendi\u00f3 por su gracia a su prisi\u00f3n para consolarlo: <em>Ella baj\u00f3 con \u00e9l a la fosa, y en bandas le dej\u00f3 no<\/em>. \u2014 (Wisd. x., 13).\u00a0 But we are yet more highly favoured; for we have always with us in this land of miseries our God made Man, Who by His real presence, is with us all the days of our life, and comforts and helps us with the greatest affection and compassion.\u00a0 What a consolation it is to a poor prisoner to have an affectionate friend, who keeps him company, consoles him, gives him hope, succours him, and thinks of relieving him in his misery!\u00a0 Behold our Good Friend, Jesus Christ, Who in this Sacrament encourages us, saying: <em>Behold, I am with you all days<\/em>. \u2014 (Matt. xxviii., 20).\u00a0 Behold Me, He says, I am all thine: I am come from Heaven into thy prison expressly to console thee, to help thee, to deliver thee.\u00a0 Welcome Me, and do so always; cling to Me, and thus thou wilt never feel thy miseries; and afterwards thou wilt come with Me to My Kingdom, where I shall make thee perfectly happy.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Dios, oh incomprensible oc\u00e9ano de amor, puesto que es tan grande tu condescendencia para con nosotros, que para habitar cerca de nosotros desciendes a nuestros altares, resuelvo visitarte a menudo; estoy resuelto, cuantas veces pueda, a gozar de tu dulc\u00edsima presencia, que es la bienaventuranza de los santos en el cielo.  \u00a1Oh, si pudiera permanecer siempre en Tu presencia, para adorarte y hacerte actos de amor!  Despierta, te lo suplico, mi alma, cuando por tibieza o asuntos mundanos descuida visitarte.  Enciende en m\u00ed un gran deseo de permanecer siempre cerca de Ti en este Sacramento.  Ah, mi amado Jes\u00fas, \u00a1ojal\u00e1 te hubiera amado siempre!  \u00a1Ojal\u00e1 te hubiera complacido siempre!  Me consuelo pensando que a\u00fan tengo tiempo de hacerlo, no s\u00f3lo en la otra vida, sino tambi\u00e9n en \u00e9sta.  Estoy decidido a hacerlo; estoy decidido a amarte de verdad, mi soberano Bien, mi Amor, mi Tesoro, mi Todo.  Te amar\u00e9 con todas mis fuerzas.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Dios m\u00edo, ay\u00fadame a amarte.<\/p><p style=\"text-align: center;\">VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0The devout Bernardine de Bustis says: &#8220;O sinner, whoever you may be, despair not; but with confidence have recourse to this Lady; you will find her hands filled with mercies and graces.&#8221;\u00a0 And know also, that this most compassionate Queen has a greater desire to do you good than you can have to be succoured by her.\u00a0 I will ever, O my Lady, thank God for having taught me to know thee.\u00a0 Unfortunate indeed should I be did I not know thee, or did I forget thee; ill would it fare with my salvation.\u00a0 But, my Mother, I bless thee, I love thee; and so great is my confidence in thee, that I place my whole soul in thy hands.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Oh Mar\u00eda, bienaventurado el que te conoce y en ti conf\u00eda.<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXXII.  EL QUE AMA A JESUCRISTO BUSCA DESPRENDERSE DE TODA CRIATURA<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Debemos amar a Dios de la manera que le agrada, y no de la que nos agrada a nosotros mismos.  Dios quiere que nos despojemos de todo, para unirnos a \u00c9l y ser colmados de su divino amor.  Santa Teresa escribe lo siguiente: \"La oraci\u00f3n de uni\u00f3n me parece que no es otra cosa que morir completamente, por decirlo as\u00ed, a todas las cosas de este mundo, para gozar s\u00f3lo de Dios.  Una cosa es cierta, que cuanto m\u00e1s completamente nos vaciemos de las criaturas desprendi\u00e9ndonos de ellas por amor de Dios, tanto m\u00e1s abundantemente nos llenar\u00e1 \u00c9l de S\u00ed mismo, y tanto m\u00e1s estrechamente nos uniremos a \u00c9l.\"  Muchas personas espirituales quisieran llegar a la uni\u00f3n con Dios; pero entonces no aceptan las contradicciones que Dios les env\u00eda: se inquietan por tener que sufrir por la mala salud, por la pobreza, por las afrentas; pero, por falta de resignaci\u00f3n, nunca llegar\u00e1n a una perfecta uni\u00f3n con Dios.  Oigamos lo que dice Santa Catalina de G\u00e9nova: \"Para llegar a la uni\u00f3n con Dios, las contrariedades que Dios nos env\u00eda son absolutamente necesarias: Su prop\u00f3sito es consumir en nosotros, por medio de ellas, todos los movimientos irregulares, tanto interiores como exteriores.  Y de ah\u00ed que todos los desprecios, achaques, pobreza, tentaciones y dem\u00e1s pruebas, sean indispensables, para darnos ocasi\u00f3n de luchar; para que as\u00ed, por el camino de la victoria, acabemos por extinguir todos los movimientos desordenados, de modo que ya no seamos sensibles a ellos; adem\u00e1s, hasta que no empecemos a encontrar dulces las contradicciones por amor de Dios, en vez de amargas, nunca llegaremos a la uni\u00f3n divina.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Jes\u00fas, mi Amor, mi Esperanza, mi Valor y mi Consuelo, \u00a1dame fuerzas para serte fiel!  Dame luz y hazme saber de qu\u00e9 debo desprenderme; dame tambi\u00e9n la firme voluntad de obedecerte en todo.  Oh Amor de mi alma, me ofrezco y me entrego enteramente, para satisfacer el deseo que T\u00fa tienes de unirte a m\u00ed, para que yo pueda estar enteramente unido a Ti, mi Dios y mi Todo.  Ven, pues, Jes\u00fas m\u00edo; ven y toma posesi\u00f3n de todo mi ser, y ocupa todos mis pensamientos y todos mis afectos.  Renuncio a todos mis deseos, a todas mis comodidades y a todas las cosas creadas; s\u00f3lo T\u00fa me bastas.  Conc\u00e9deme la gracia de no pensar m\u00e1s que en Ti, de no desear m\u00e1s que a Ti, de no buscar m\u00e1s que a Ti, mi Amado y mi \u00fanico Bien.  Oh Mar\u00eda, Madre de Dios, alc\u00e1nzame la santa perseverancia.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8764\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"4\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8764\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">MARTES DE LA TERCERA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8764\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"4\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8764\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> I.  C\u00d3MO CONVERSAR CONTINUA Y FAMILIARMENTE CON DIOS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0El Santo Job se maravill\u00f3 al considerar c\u00f3mo nuestro Dios se dedicaba tanto a beneficiar al hombre, y al mostrar que la principal preocupaci\u00f3n de Su Coraz\u00f3n era amar al hombre y hacerse amar por el hombre.\u00a0 <em>\u00bfQu\u00e9 es el hombre para que lo engrandezcas?  \u00bfO por qu\u00e9 pones en \u00e9l tu coraz\u00f3n?<\/em> - (Job vii., 17).  Seguramente, entonces, ser\u00eda un gran error pensar que una gran confianza y familiaridad en el trato con Dios es una falta de reverencia hacia Su Majestad Infinita.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0El santo Job qued\u00f3 maravillado al considerar a nuestro Dios tan dedicado a beneficiar al hombre, y mostrando que la principal preocupaci\u00f3n de Su Coraz\u00f3n era amar al hombre y hacerse amar por el hombre.  Hablando al Se\u00f1or, Job exclama, <em>\u00bfQu\u00e9 es el hombre para que lo engrandezcas?  \u00bfO por qu\u00e9 pones en \u00e9l tu coraz\u00f3n?<\/em> - (Job vii., 17).  Seguramente, entonces, ser\u00eda un gran error pensar que la gran confianza y familiaridad en el trato con Dios es una falta de reverencia hacia Su Majestad Infinita.  Ciertamente, oh alma devota, debes reverenciarle con toda humildad, y humillarte ante \u00c9l; especialmente cuando recuerdas la ingratitud y los ultrajes de que, en tiempos pasados, has sido culpable.  Sin embargo, esto no debe impedir que le trates con el amor m\u00e1s tierno y con toda la confianza en tu poder.  \u00c9l es Majestad Infinita; pero al mismo tiempo es Bondad Infinita, Amor Infinito.  En Dios posees al Se\u00f1or m\u00e1s excelso y supremo; pero tienes tambi\u00e9n a Aquel que te ama con el mayor amor posible.  \u00c9l no desprecia, sino que se complace en que uses con \u00c9l esa confianza, esa libertad y ternura, que los hijos usan con sus madres.  Escucha c\u00f3mo nos invita a venir a sus pies, y las caricias que promete concedernos: Ser\u00e9is llevados a los pechos, y sobre las rodillas os acariciar\u00e1n: como a quien acaricia la madre, as\u00ed os consolar\u00e9 yo. - (Is. lxvi., 12).  Como una madre se complace en poner a su hijito sobre sus rodillas, y as\u00ed alimentarlo o acariciarlo, con igual ternura se complace nuestro bondadoso Dios en tratar a las almas que ama, que se han entregado enteramente a \u00c9l, y han puesto todas sus esperanzas en su bondad.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">VIG\u00c9SIMA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0El Profeta Zacar\u00edas dice: <em>En aquel d\u00eda habr\u00e1 una fuente abierta a la casa de David y a los habitantes de Jerusal\u00e9n, para el lavamiento del pecador<\/em>. - (Zac. xiii., 1).  Jes\u00fas en el Sant\u00edsimo Sacramento es la Fuente predicha por el Profeta como abierta a todos, y a la que podemos acudir siempre que nos plazca, para lavar nuestras almas de todas las manchas de pecado que se contraen diariamente.  Cuando alguien cae en alguna falta, \u00a1qu\u00e9 remedio m\u00e1s hermoso que recurrir inmediatamente al Sant\u00edsimo Sacramento!<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0S\u00ed, Jes\u00fas m\u00edo, me propongo hacerlo siempre, porque s\u00e9 que las aguas de esta Fuente Tuya no s\u00f3lo me limpian, sino que tambi\u00e9n me dan luz, me fortalecen para no caer, me permiten soportar alegremente las contradicciones y me inflaman con Tu amor.  S\u00e9 que con este fin esperas las visitas y recompensas con tantas gracias a los que te aman.  Jes\u00fas m\u00edo, no tardes, sino l\u00e1vame ahora de todos los defectos que he cometido este d\u00eda, y por los cuales me aflijo porque te han desagradado; fortal\u00e9ceme contra la reca\u00edda d\u00e1ndome un gran deseo de amarte mucho.  Oh, si pudiera vivir siempre cerca de Ti, como lo hizo tu fiel sierva Mar\u00eda D\u00edaz.  Viv\u00eda en tiempo de Santa Teresa, y ten\u00eda permiso del Obispo de \u00c1vila para habitar en la tribuna de una iglesia, donde permanec\u00eda casi siempre en presencia del Sant\u00edsimo Sacramento, al que llamaba su Pr\u00f3jimo, y del que s\u00f3lo se separaba para confesarse y comulgar.  Cuando el Venerable Hermano Francisco del Ni\u00f1o Jes\u00fas, de la Orden de los Carmelitas Descalzos, pas\u00f3 ante una iglesia en la que se guardaba el Sant\u00edsimo Sacramento, no pudo abstenerse de entrar para hacer una visita a Nuestro Se\u00f1or, diciendo que: \"no era propio de un amigo pasar ante la puerta de un amigo sin entrar al menos para saludarle e intercambiar una palabra\".  Pero una palabra no le satisfac\u00eda; permanec\u00eda siempre que la obediencia se lo permit\u00eda en presencia de su amado Se\u00f1or.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0My only and infinite Good, I see that Thou hast instituted this Sacrament, and that Thou remainest on this altar to be loved by me; and that for this end Thou hast given me a heart capable of loving Thee much.\u00a0 Why is it, then, that I am so ungrateful as not to love Thee, or that I love Thee so little?\u00a0 Now it is not just that such goodness as Thou art should be so little loved.\u00a0 The love, at least, which Thou bearest me deserves other and greater love on my part.\u00a0 Thou art an infinite God and I am a miserable worm.\u00a0 It would be little did I die for Thee, or wear myself out for Thee, Who didst die for me, and dost still sacrifice Thyself for me every day on the altar.\u00a0 Thou deservest to be much loved; I will love Thee much; help me, my Jesus, help me to love Thee, help me to do that which pleases Thee so much, and which Thou so earnestly sleekest of me.<\/p><p><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ejac.  \u00a1Mi Amado a m\u00ed, y yo a mi Amado! - (Cant. ii., 16).<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\">VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh mi dulc\u00edsima, compasiva y amabil\u00edsima Reina, \u00a1cu\u00e1n grande es la confianza que me inspira San Bernardo cuando recurro a ti!  Dice que no examinas los m\u00e9ritos de los que recurren a tu compasi\u00f3n, sino que te ofreces a ayudar a todos los que te ruegan: \"Mar\u00eda no discute los m\u00e9ritos, sino que se muestra dispuesta a escuchar y acoger a todos.\"  Por eso te ruego que tengas la bondad de escucharme.  Pues bien, escucha lo que tengo que pedirte: Soy un pobre pecador, merecedor de mil infiernos.  Deseo cambiar mi vida; deseo amar a mi Dios, a quien tanto he ofendido.  Me consagro a ti como esclavo tuyo; a ti me entrego, miserable como soy; salva, pues, a una pobre criatura que ya no es suya, sino tuya.  Mi Se\u00f1ora, \u00bfme entend\u00e9is?  S\u00ed, conf\u00edo en que me has comprendido, y bondadoso coraz\u00f3n mi oraci\u00f3n.<\/p><p><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Eyac<\/em>.  Oh Mar\u00eda, soy tuyo, \u00a1s\u00e1lvame!<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>\"La caridad no se irrita\".<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXXIII.  EL QUE AMA A JESUCRISTO NUNCA SE ENFADA CON SU PR\u00d3JIMO<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0La virtud de no enojarse por las contrariedades que nos suceden es hija de la mansedumbre.  Ya hemos hablado extensamente de los actos que pertenecen a la mansedumbre; pero como \u00e9sta es una virtud que requiere ser practicada constantemente por todos los que viven entre sus semejantes, haremos aqu\u00ed algunas observaciones sobre el mismo tema m\u00e1s en particular y m\u00e1s adaptadas a la pr\u00e1ctica.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0La humildad y la mansedumbre eran las virtudes favoritas de Jesucristo, de modo que ped\u00eda a sus disc\u00edpulos que aprendieran de \u00c9l a ser mansos y humildes: <em>Aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n<\/em>. - (Mat. xi., 29).  Nuestro Redentor fue llamado el Cordero - <em>He aqu\u00ed el Cordero de Dios<\/em> \u2013 as well in consideration of His having to be offered in sacrifice on the Cross for our sins, as in consideration of the meekness exhibited by Him during His entire life, but more especially at the time of His Passion.\u00a0 When in the house of Caiphas He received a blow from that servant, who at the same time upbraided Him with presumption in those words: Answerest thou the high-priest so?\u00a0 Jesus only answered: <em>If I have spoken evil, give testimony of the evil; but if well, why strikest thou me?<\/em> \u2014 (John xviii., 23).\u00a0 He observed the same invariable meekness of conduct till death.\u00a0 While on the Cross, and made the object of universal scorn and blasphemy, He only besought the Eternal Father to forgive His enemies: <em>Padre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen<\/em>. \u2014 (Luke xxiii., 34).<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8765\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"5\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8765\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">MI\u00c9RCOLES DE LA TERCERA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8765\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"5\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8765\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> II.  C\u00d3MO CONVERSAR CONTINUA Y FAMILIARMENTE CON DIOS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Si deseas agradar al Coraz\u00f3n amoroso de Jes\u00fas, conversa con \u00c9l desde hoy con la mayor confianza y ternura posibles.  Alma amada, dice Dios, <em>Te he escrito en mis manos: tus muros est\u00e1n siempre ante m\u00ed<\/em>. - (Is. xlix., 16).  \u00bfQu\u00e9 temes?  Te he escrito en Mis manos para no olvidarme nunca de hacerte un servicio.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Para fortalecer m\u00e1s tu confianza en Dios, recuerda a menudo el amor con que te ha tratado, y los bondadosos medios de que se ha valido para sacarte de los des\u00f3rdenes de tu vida y de tus apegos a la tierra, a fin de atraerte a su santo amor; y teme, por tanto, no tener muy poca confianza en el trato con tu Dios, ahora que tienes la resuelta voluntad de amarle y agradarle con todas tus fuerzas.  Las misericordias que te ha concedido son prendas segur\u00edsimas del amor que te tiene.  A Dios le disgusta la falta de confianza por parte de las almas que le aman de coraz\u00f3n y a las que \u00c9l ama.  Si, pues, deseas agradar a su amoroso Coraz\u00f3n, conversa con \u00c9l desde hoy con la mayor confianza y ternura posibles.<br \/><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Te he esculpido en mis manos: tus muros est\u00e1n siempre ante mis ojos<\/em>. - (Is. xlix., 16).  Alma amada, dice el Se\u00f1or, \u00bfpor qu\u00e9 temes desconfiar?  Te tengo escrito en mis manos, para no olvidarme nunca de hacerte un servicio.  \u00bfTienes miedo de tus enemigos?  Sabed que el cuidado de vuestra defensa est\u00e1 siempre delante de M\u00ed, para no perderlo de vista.  David se regocij\u00f3, diciendo a Dios <em>Nos has coronado como con un escudo de tu buena voluntad<\/em>. - (Sal. v., 13).  \u00bfQui\u00e9n, Se\u00f1or, podr\u00e1 da\u00f1arnos jam\u00e1s, si T\u00fa con tu bondad y amor nos defiendes y nos rodeas?  Sobre todo, anima tu confianza al pensar en el don que Dios nos ha dado: el Don de Jesucristo: <em>Tanto am\u00f3 Dios al mundo que dio a su Hijo unig\u00e9nito<\/em>. - (Juan iii., 16).  \u00bfC\u00f3mo podemos temer, exclama el Ap\u00f3stol, que Dios nos niegue alg\u00fan bien, despu\u00e9s de haberse dignado darnos a su propio Hijo?\u00a0 <em>Lo entreg\u00f3 por todos nosotros; \u00bfc\u00f3mo no nos ha dado tambi\u00e9n con \u00e9l todas las cosas?<\/em> - (Rom. viii., 32).<br \/><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Mis delicias son estar con mis hijos<\/em>. - (Prov. viii., 31).  \u00bfTe ama Dios?  \u00c1male.  Sus delicias son estar contigo; deja que te deleites en estar con \u00c9l; que pases toda tu vida con \u00c9l, en el deleite de cuya compa\u00f1\u00eda esperas pasar una eternidad dichosa.  Acost\u00fambrate a hablar con \u00c9l a solas, familiarmente, con confianza y amor, como con el Amigo m\u00e1s querido que tienes, y Quien m\u00e1s te ama.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">VIGESIMOPRIMERA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Dondequiera que est\u00e9 el cuerpo, all\u00ed se reunir\u00e1n tambi\u00e9n las \u00e1guilas.<\/em>. - (Mat. xxiv., 28).  Los santos entienden generalmente por este cuerpo el de Jesucristo; y por las \u00e1guilas, las almas que, desprendidas de las criaturas, se elevan por encima de las cosas de la tierra y vuelan hacia el cielo, por el que suspiran siempre en pensamiento y afecto, y donde moran constantemente.  Estas \u00e1guilas encuentran tambi\u00e9n su Para\u00edso en la tierra donde encuentran a Jes\u00fas Sacramentado; tanto es as\u00ed, que parece que nunca se cansan de revolotear a su alrededor.  Si las \u00e1guilas, dice San Jer\u00f3nimo, al oler un cad\u00e1ver van lejos a buscarlo, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s nosotros debemos correr y volar hacia Jes\u00fas Sacramentado, como hacia el alimento m\u00e1s delicioso de nuestro coraz\u00f3n!  Por eso los Santos en este valle de l\u00e1grimas siempre, como arados resecos, han corrido a esta Fuente del Para\u00edso.  El Padre Baltasar \u00c1lvarez, de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, en cualquier ocupaci\u00f3n que desempe\u00f1aba, sol\u00eda dirigir con frecuencia sus ojos hacia el lugar donde sab\u00eda que Nuestro Se\u00f1or estaba presente en el Sant\u00edsimo Sacramento; a menudo lo visitaba, e incluso pasaba noches enteras en su presencia.  Sol\u00eda llorar cuando ve\u00eda los palacios de los grandes de este mundo llenos de gente, que rend\u00edan corte a un hombre del que esperaban alg\u00fan miserable bien terrenal, y las iglesias tan abandonadas en las que mora el supremo Soberano del mundo, y permanece con nosotros en un trono de amor, rico en inmensos y eternos tesoros.  Dec\u00eda tambi\u00e9n que los Religiosos eran verdaderamente afortunados, porque en las mismas casas en que residen pueden, cuando les place, de noche o de d\u00eda, visitar a este gran Se\u00f1or en el Sant\u00edsimo Sacramento, y esto no pueden hacerlo los seglares.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Since, then, my most loving Lord, notwithstanding that Thou seest me as a leper, and so ungrateful to Thy love, Thou invitest me to approach Thee, I will not be discouraged at the sight of my miseries: I come and approach Thee; but do Thou wholly change me.\u00a0 Drive from me every love which is not for Thee, every desire which displeases Thee, every thought which does not tend towards Thee.\u00a0 My Jesus, my Love, my Treasure, my All, I am determined to please Thee alone.\u00a0 I will give pleasure only to Thee.\u00a0 Thou alone deservest all my love; Thee only will I love with my whole heart.\u00a0 Detach me from everything, my Lord, and bind me to Thyself alone; but bind me so firmly that I may never more be able to separate myself from Thee, either in this life of in the next.<\/p><p><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ejac.\u00a0 <\/em>Mi dulc\u00edsimo Jes\u00fas, \u00a1nunca permitas que me separe de Ti!<\/p><p style=\"text-align: center;\">VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Denis el Cartujo llam\u00f3 a la Sant\u00edsima Virgen \"la abogada de todos los malvados que recurren a ella\".  Puesto que, pues, oh gran Madre de Dios, tu oficio es defender la causa de los criminales m\u00e1s culpables que recurren a ti, m\u00edrame ahora a tus pies; a ti recurro, y me dirijo a ti con las palabras de Santo Tom\u00e1s de Villanueva: \"Ahora, pues, oh bondadosa abogada, cumple tu encargo\".  Ahora entra r\u00e1pidamente en tu oficio, asume mi causa.  Es verdad que he sido culpable ante mi Se\u00f1or, habi\u00e9ndole ofendido, despu\u00e9s de los muchos beneficios y gracias que me ha conferido; pero el mal est\u00e1 hecho.  T\u00fa puedes salvarme.  S\u00f3lo tienes que decir a tu Dios que me defiendes, y entonces ser\u00e9 perdonado y me salvar\u00e9.<\/p><p><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Eyac<\/em>.  Mi querida Madre, tienes que salvarme.<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>\"La caridad no se irrita\".<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXXIV.  EL QUE AMA A JESUCRISTO NUNCA SE ENFADA CON SU PR\u00d3JIMO<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Bienaventurados los muertos que mueren en el Se\u00f1or<\/em>. - (Apoc. xiv., 13).  Debemos, en efecto, morir en el Se\u00f1or para ser bienaventurados, y para gozar de esa bienaventuranza aqu\u00ed en la vida presente: queremos decir, de aquella bienaventuranza que puede tenerse antes de entrar en el Cielo, la cual, aunque ciertamente muy inferior a la del Cielo, supera con mucho todos los placeres del sentido en este mundo: <em>Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde vuestros corazones<\/em> - (Fil. Iv., 7); as\u00ed escrib\u00eda el Ap\u00f3stol a sus disc\u00edpulos.  Pero para ganar esta paz, incluso en medio de afrentas y calumnias, <em>debemos estar muertos en el Se\u00f1or:<\/em> un muerto, por m\u00e1s que sea maltratado y pisoteado por otros, no lo resiente.  Del mismo modo, el que es manso, como un cuerpo muerto, que ya no ve ni siente, debe soportar todos los ultrajes que se cometan contra \u00e9l.  Quien ama de coraz\u00f3n a Jesucristo, f\u00e1cilmente llega a esto; porque, como se conforma en todo a la voluntad de Dios, acepta con igual serenidad y paz de \u00e1nimo los sucesos pr\u00f3speros y los adversos, los consuelos y las aflicciones, las injurias y las cortes\u00edas.  Tal fue la conducta del ap\u00f3stol; y dice, por tanto: <em>Yo sobreabundo de alegr\u00eda en todas nuestras tribulaciones<\/em>. - (2 Cor. vii., 4).  \u00a1Oh, feliz el hombre que alcanza este punto de virtud!  Goza de una paz continua, que es un tesoro precioso m\u00e1s all\u00e1 de todos los dem\u00e1s bienes de este mundo.  San Francisco de Sales dijo: \"\u00bfDe qu\u00e9 vale el universo entero en comparaci\u00f3n con la paz del coraz\u00f3n?\".  Y en verdad, \u00bfde qu\u00e9 le sirven todas las riquezas y todos los honores del mundo a un hombre que vive inquieto y cuyo coraz\u00f3n no est\u00e1 en paz?<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8766\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"6\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8766\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">JUEVES DE LA TERCERA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8766\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"6\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8766\"><p style=\"text-align: center;\"><em>Fiesta del Coraz\u00f3n Eucar\u00edstico de Jes\u00fas<\/em><\/p><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> EL CORAZ\u00d3N AMOROSO DE JES\u00daS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh, si pudi\u00e9ramos comprender el amor que arde en el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas por nosotros!  Jes\u00fas nos ha amado m\u00e1s que a su honor, m\u00e1s que a su reposo, m\u00e1s que a su vida.  S\u00ed, el amor le ha inducido incluso a convertirse en el alimento mismo de nuestras almas para unir y hacer de su Coraz\u00f3n y del nuestro uno solo.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh, si pudi\u00e9ramos comprender el amor que arde en el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas por nosotros!  Nos ha amado tanto, que si todos los hombres, todos los \u00c1ngeles y todos los Santos unieran todas sus energ\u00edas, jam\u00e1s podr\u00edan llegar a la mil\u00e9sima parte del amor que Jes\u00fas nos tiene.  Nos ama infinitamente m\u00e1s que nosotros mismos.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Nos ha amado hasta el exceso: <em>Hablaron de su muerte<\/em> (exceso) <em>que deb\u00eda cumplir en Jerusal\u00e9n<\/em>. - (Lucas ix., 31).  \u00bfY qu\u00e9 mayor exceso de amor puede haber que el que Dios muera por sus criaturas?  \u00c9l nos ha amado en grado sumo: <em>Habiendo amado a los suyos . . . los am\u00f3 hasta el fin<\/em> - (Juan xiii., 1), ya que, despu\u00e9s de habernos amado desde la eternidad, -pues nunca hubo un momento desde la eternidad en que Dios no pensara en nosotros y no nos amara a cada uno de nosotros: <em>Te he amado con amor eterno<\/em> - (Jer. xxxi., 3) - por amor a nosotros se hizo Hombre, y eligi\u00f3 una vida de sufrimientos y la muerte de Cruz por nosotros.  Por eso nos ha amado m\u00e1s que a su honor, m\u00e1s que a su reposo y m\u00e1s que a su vida; porque lo ha sacrificado todo para mostrarnos el amor que nos tiene.  \u00bfY no es \u00e9ste un exceso de amor suficiente para dejar estupefactos de asombro a los \u00c1ngeles del Para\u00edso por toda la eternidad?<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Este amor le indujo tambi\u00e9n a permanecer con nosotros en el Sant\u00edsimo Sacramento como en un trono de amor; pues permanece all\u00ed bajo la apariencia de un peque\u00f1o trozo de pan, encerrado en el sagrario, donde parece permanecer en una perfecta aniquilaci\u00f3n de su majestad, sin movimiento y sin uso de sus sentidos; de modo que parece que no desempe\u00f1a all\u00ed otro oficio que el de amar a los hombres.  El amor nos hace desear la presencia constante del objeto de nuestro amor.  Es este amor y este deseo lo que hace que Jesucristo resida con nosotros en el Sant\u00edsimo Sacramento.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh adorable Coraz\u00f3n de mi Jes\u00fas, Coraz\u00f3n inflamado de amor a los hombres, Coraz\u00f3n creado a prop\u00f3sito para amarlos, \u00bfc\u00f3mo es posible que seas despreciado, y Tu amor tan mal correspondido por la mayor\u00eda de los hombres?  Oh, miserable que soy, yo tambi\u00e9n he sido de esos ingratos que no Te han amado.  Perd\u00f3name, Jes\u00fas m\u00edo, este gran pecado de no haberte amado a Ti, que eres tan amable y me has amado tanto que no puedes hacer nada m\u00e1s para obligarme a amarte.  Siento que merezco ser condenado a no poder amarte, por haber renunciado a tu amor, como hasta ahora lo he hecho.  Pero no, mi amad\u00edsimo Salvador, dame cualquier castigo, pero no me inflijas \u00e9ste.  Conc\u00e9deme la gracia de amarte, y entonces dame cualquier castigo que te plazca.  Pero \u00bfc\u00f3mo puedo temer tal castigo, mientras siento que T\u00fa contin\u00faas d\u00e1ndome el dulce y agradable precepto de amarte a Ti, mi Se\u00f1or y mi Dios?<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">VIGESIMOSEGUNDA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0La Esposa de los C\u00e1nticos Sagrados andaba buscando a su Amado; y, al no encontrarlo, preguntaba a todos los que encontraba: <em>\u00bfHas visto al que ama mi alma?<\/em> - (Cant. iii., 3).  Jes\u00fas no estaba entonces en la tierra; pero ahora, si un alma que lo ama lo busca, siempre puede encontrarlo en el Sant\u00edsimo Sacramento.  El Beato Juan de \u00c1vila sol\u00eda decir que entre todos los santuarios no pod\u00eda encontrar ni desear uno m\u00e1s delicioso que una iglesia en la que estuviera reservado el Sant\u00edsimo Sacramento.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh amor infinito de mi Dios, digno de amor infinito!  \u00bfY c\u00f3mo pudiste, Jes\u00fas m\u00edo, para hincharte entre los hombres y unirte a sus corazones, humillarte hasta ocultarte bajo la especie del pan?  \u00a1Oh Verbo encarnado, eres supremo en tu humildad porque eres supremo en tu amor!  \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda hacer otra cosa que amarte con todo mi ser, sabiendo cu\u00e1nto has hecho para cautivar mi amor?  Te amo mucho, y por eso doy preferencia a tu complacencia por encima de todo inter\u00e9s y de toda satisfacci\u00f3n propia.  Mi placer es darte placer a Ti, mi Jes\u00fas, mi Dios, mi Amor, mi Todo.  Haz que tenga hambre de estar continuamente en tu presencia en el Sant\u00edsimo Sacramento, de recibirte en mi coraz\u00f3n y de hacerte compa\u00f1\u00eda.  Ser\u00eda un ingrato si no aceptara tan dulce y graciosa invitaci\u00f3n.  \u00a1Ah, Se\u00f1or, aniquila en m\u00ed todo afecto por las cosas creadas!  T\u00fa quieres que s\u00f3lo T\u00fa, mi Creador, seas el objeto de todos mis suspiros, de todo mi amor.  Te amo, bondad amabil\u00edsima de mi dios.  No te pido m\u00e1s que a Ti mismo.  No deseo mi propio placer; Tu placer es todo mi deseo, y suficiente para m\u00ed.  Acepta, Jes\u00fas m\u00edo, este buen deseo de un pecador que desea amarte.  Ay\u00fadame con tu gracia.  Haz que yo, miserable esclavo del infierno, sea desde hoy feliz esclavo de tu amor.<\/p><p><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ejac.\u00a0 <\/em>Te amo, Jes\u00fas, tesoro m\u00edo, por encima de cualquier otro tesoro.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0<\/em>VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Mi dulc\u00edsima Se\u00f1ora y Madre, soy un rebelde a tu gran Hijo; pero vengo arrepentido a tu misericordia, para que me obtengas el perd\u00f3n.  No digas que no puedes hacerlo, pues San Bernardo te llama \"ministro de propiciaci\u00f3n\".  Tambi\u00e9n a ti te corresponde socorrer a los que est\u00e1n en peligro, pues san Efr\u00e9n te llama \"ayudador de los que est\u00e1n en peligro\".  Se\u00f1ora m\u00eda, \u00bfqui\u00e9n est\u00e1 en mayor peligro que yo?  He perdido a Dios; es cierto que he sido condenado al infierno.  No s\u00e9 si Dios me ha perdonado.  Puedo perderlo de nuevo.  Pero t\u00fa puedes conseguirme todo; y de ti espero todo bien, el perd\u00f3n, la perseverancia y el cielo.  Espero ser uno de los que, en el reino de los bienaventurados, m\u00e1s alabar\u00e1n tus misericordias, oh Mar\u00eda, por haberme salvado por tu intercesi\u00f3n.<\/p><p><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0Eyac<\/em>.  Cantar\u00e9 las misericordias de Mar\u00eda por toda la eternidad.  Las cantar\u00e9 por los siglos de los siglos.  Am\u00e9n, am\u00e9n.<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>\"La caridad no se irrita\".<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXXV.  EL QUE AMA A JESUCRISTO NUNCA SE ENOJA CON SU PR\u00d3JIMO<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00bfDe d\u00f3nde vienen las guerras? <\/em>. . . <em>\u00bfNo provienen de tus concupiscencias?<\/em> - (Santiago iv., 1, 2).  Cuando nos enfadamos por alguna contradicci\u00f3n, pensamos que encontraremos alivio y tranquilidad dando rienda suelta a nuestra ira con acciones, o al menos con palabras: pero nos equivocamos, no es as\u00ed; pues despu\u00e9s de haberlo hecho, descubriremos que estamos mucho m\u00e1s perturbados que antes.  Quien desee perseverar en una paz ininterrumpida debe guardarse de ceder jam\u00e1s al mal humor.  Y siempre que alguien se sienta atacado por este mal humor, debe hacer todo lo posible por desterrarlo inmediatamente; y no debe irse a descansar con \u00e9l en el coraz\u00f3n, sino que debe distraerse de \u00e9l leyendo alg\u00fan libro, cantando alg\u00fan c\u00e1ntico devoto o conversando sobre alg\u00fan tema agradable con un amigo.  El Esp\u00edritu Santo dice: <em>La ira reposa en el pecho de un necio<\/em>. - (Ecles. vii., 10).  La c\u00f3lera permanece mucho tiempo en el coraz\u00f3n de los necios, que tienen poco amor a Jesucristo; pero si a hurtadillas entra alguna vez en el coraz\u00f3n de los verdaderos amantes de Jesucristo, es r\u00e1pidamente desalojada, y no permanece.  Un alma que ama cordialmente al Redentor nunca se siente de mal humor, porque, como s\u00f3lo desea lo que Dios desea, tiene todo lo que desea, y por consiguiente est\u00e1 siempre tranquila y bien equilibrada.  La voluntad divina la tranquiliza en todas las desgracias que ocurren; y as\u00ed es capaz en todo momento de observar mansedumbre hacia todos.  Pero no podemos adquirir esta mansedumbre sin un gran amor a Jesucristo.  En efecto, sabemos por experiencia que no somos m\u00e1s mansos y gentiles con los dem\u00e1s, sino cuando sentimos una ternura acrecentada hacia Jesucristo.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8767\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"7\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8767\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">VIERNES DE LA TERCERA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8767\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"7\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8767\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> III.  C\u00d3MO CONVERSAR CONTINUA Y FAMILIARMENTE CON DIOS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>\u00a1Oh, gustad y ved que el Se\u00f1or es dulce!<\/em>\u00a0 Nuestro Dios mora en las alturas de los cielos, y sin embargo no desde\u00f1a ocuparse d\u00eda y noche de sus fieles siervos en sus caba\u00f1as o en sus celdas.  All\u00ed les concede sus divinos consuelos, que superan todas las delicias que el mundo puede dar.  Nunca, pues, olvides la dulce presencia de Dios.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 \u00a0Debido a su inmensidad, nuestro Dios est\u00e1 en todas partes; pero hay dos lugares por encima de todos donde tiene su morada peculiar.  Uno es el Cielo, donde est\u00e1 presente por la gloria que comunica a los bienaventurados; el otro est\u00e1 en la tierra, dentro del alma humilde que le ama: <em>Who dwelleth with a contrite and humble spirit<\/em>. - (Is. lvii., 15).  \u00c9l, pues, nuestro Dios, habita en las alturas del Cielo; y, sin embargo, no desde\u00f1a ocuparse d\u00eda y noche de sus siervos en sus caba\u00f1as o en sus celdas.  Y all\u00ed les concede sus divinos consuelos, cada uno de los cuales supera todos los deleites que el mundo puede dar, y que s\u00f3lo no desea quien no tiene experiencia de ellos: <em>Oh, prueba y ve que el Se\u00f1or es dulce<\/em>. - (Sal. xxxiii., 9).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Los amigos en este mundo tienen horas en las que conversan juntos, y otras en las que est\u00e1n separados; pero entre Dios y t\u00fa, si lo deseas, nunca habr\u00e1 una hora de separaci\u00f3n: <em>Descansar\u00e1s, y tu sue\u00f1o ser\u00e1 dulce . . . el Se\u00f1or estar\u00e1 a tu lado<\/em>. - (Prov. iii., 24).  Puedes dormir, y Dios se pondr\u00e1 a tu lado, y velar\u00e1 contigo continuamente: <em>Descansar\u00e9 con \u00e9l, y ser\u00e1 un consuelo en mis preocupaciones y penas.<\/em>. - (Sab. viii., 9-16).  Cuando descansas, el Se\u00f1or no se aparta de tu almohada; contin\u00faa pensando siempre en ti, para que cuando despiertes por la noche pueda hablarte por sus inspiraciones, y recibir de ti alg\u00fan acto de amor, de oblaci\u00f3n, de acci\u00f3n de gracias; para mantener incluso en esas horas su amable y dulce conversaci\u00f3n contigo.  A veces tambi\u00e9n te hablar\u00e1 mientras duermes, y te har\u00e1 o\u00edr su voz, para que al despertar pongas en pr\u00e1ctica lo que te ha dicho: <em>Le hablar\u00e9 en sue\u00f1os<\/em>. - (N\u00fam. xii., 6).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00c9l est\u00e1 all\u00ed tambi\u00e9n por la ma\u00f1ana, para o\u00edr de ti alguna palabra de afecto, de confianza; para ser el depositario de tus primeros pensamientos, y de todas las acciones que prometes realizar ese d\u00eda para agradarle; de todas las penas, tambi\u00e9n, que ofreces soportar voluntariamente por su gloria y amor.  Pero as\u00ed como \u00c9l no deja de presentarse a ti en el momento de tu despertar, no dejes t\u00fa, por tu parte, de dirigirle inmediatamente una mirada de amor, y de alegrarte cuando tu Dios te anuncia la buena nueva de que no est\u00e1 lejos de ti, como lo estuvo en otro tiempo a causa de tus pecados; sino que te ama, y quiere ser amado por ti: y en ese mismo momento te da el precepto gracioso, <em>Amar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n<\/em>. - (Deut. vi., 5).<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">VIGESIMOTERCERA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Muchos cristianos se someten a grandes fatigas y se exponen a muchos peligros para visitar los lugares de Tierra Santa donde naci\u00f3, padeci\u00f3 y muri\u00f3 nuestro amant\u00edsimo Salvador.  Nosotros no necesitamos emprender un viaje tan largo, ni exponernos a tantos peligros; el mismo Se\u00f1or est\u00e1 cerca de nosotros, y habita en la iglesia, a pocos pasos de nuestras casas.  Si a los peregrinos, dice San Paulino, les parece gran cosa llevarse un poco de polvo del Pesebre, o del Santo Sepulcro en que fue sepultado Jes\u00fas, \u00a1con qu\u00e9 ardor no hemos de visitar el Sant\u00edsimo Sacramento, donde est\u00e1 el mismo Jes\u00fas en persona, y adonde podemos ir sin tropezar con tantas fatigas y tantos peligros!  Un religioso, a quien Dios hab\u00eda dado gran amor al Sant\u00edsimo Sacramento, entre otras cosas escrib\u00eda lo siguiente en una carta: \"Veo que todo lo bueno que tengo me viene del Sant\u00edsimo Sacramento.  He entregado y consagrado todo mi ser a Jes\u00fas en este Sacramento.  Veo innumerables gracias que no se conceden porque no se acude a este divino Sacramento.  Veo el gran deseo que tiene el Se\u00f1or de dispensar sus gracias en este Sacramento.  \u00a1Oh santo Misterio!  \u00a1Oh Sagrada Hostia!  \u00bfD\u00f3nde despliega Dios mejor su poder, si no es en esta Hostia?  Pues esta Hostia contiene todo lo que Dios ha hecho por nosotros.  No envidiemos a los Bienaventurados del Cielo, pues en la tierra tenemos al mismo Se\u00f1or, pero con mayores maravillas de su amor.  Induce a todos con quienes hables a que se consagren al Sant\u00edsimo Sacramento.  Hablo as\u00ed porque este Sacramento extas\u00eda mi alma.  No puedo dejar de hablar del Sant\u00edsimo Sacramento, que tanto merece ser amado.  No s\u00e9 qu\u00e9 hacer por Jes\u00fas en este Sacramento\".  As\u00ed termina la carta.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh vosotros, Serafines, que permanec\u00e9is dulcemente encendidos de amor en torno a vuestro Se\u00f1or y m\u00edo, aunque no es en verdad por amor a vosotros, sino a m\u00ed, por lo que este Rey del Cielo se complace en estar presente en este Sacramento - \u00a1Oh \u00e1ngeles amorosos, dejad que yo tambi\u00e9n arda de amor; y encended en m\u00ed vuestro amor para que con vosotros yo tambi\u00e9n arda!  Oh Jes\u00fas m\u00edo, ens\u00e9\u00f1ame a conocer la grandeza del amor que T\u00fa das a los hombres, para que a la vista de tan grande amor vaya siempre en aumento mi deseo de amarte y agradarte.  Te amo, amabil\u00edsimo Se\u00f1or, y te amar\u00e9 siempre; y esto s\u00f3lo para agradarte.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Jes\u00fas m\u00edo, en Ti creo, en Ti espero, a Ti amo y a Ti me entrego.<\/p><p style=\"text-align: center;\">VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Virgen amabil\u00edsima, San Buenaventura te llama \"la Madre de los hu\u00e9rfanos\"; y San Efr\u00e9n, adem\u00e1s, te llama \"la receptora de los hu\u00e9rfanos\".  \u00a1Ay, estos desdichados hu\u00e9rfanos no son otra cosa que pobres pecadores que han perdido a Dios!  He aqu\u00ed, pues, que recurro a ti, Mar\u00eda Sant\u00edsima.  He perdido a mi Padre; pero t\u00fa eres mi Madre, que has de permitirme recobrarlo.  En esta mi tan grande desgracia te llamo en mi ayuda; soc\u00f3rreme.  \u00bfDebo permanecer desconsolado?  No; pues Inocencio III, hablando de ti, dice: \"\u00bfQui\u00e9n la invoc\u00f3 alguna vez y no fue benignamente escuchado por ella?\".  \u00bfY qui\u00e9n te rez\u00f3 alguna vez y no fue escuchado y ayudado por ti?  \u00bfQui\u00e9n se perdi\u00f3 alguna vez sin recurrir a ti? S\u00f3lo se pierde quien no recurre a ti.  Entonces, Reina m\u00eda, si deseas mi salvaci\u00f3n, haz que siempre te invoque y conf\u00ede en ti.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Mar\u00eda Sant\u00edsima m\u00eda, dame confianza en ti.<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>\"La caridad no se irrita\".<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXXVI.  EL QUE AMA A JESUCRISTO NUNCA SE ENFADA CON SU PR\u00d3JIMO<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero hay momentos en que parece absolutamente necesario frenar la insolencia con palabras severas.  David dijo: <em>En\u00f3jate y no peques<\/em>. - (Sal. iv., 5).  Existen, pues, ocasiones en que podemos enojarnos leg\u00edtimamente, siempre que sea sin pecado.  Pero aqu\u00ed est\u00e1 precisamente la dificultad: especulativamente hablando, parece conveniente a veces hablar y responder a algunas personas en t\u00e9rminos de severidad, para causarles impresi\u00f3n; pero en la pr\u00e1ctica es muy dif\u00edcil hacer esto sin alguna falta por nuestra parte; de modo que el camino seguro es siempre amonestar, o responder, con suavidad, y guardarse escrupulosamente de todo resentimiento.  San Francisco de Sales dijo: \"Nunca me he enojado sin despu\u00e9s arrepentirme de ello\".  Y cuando, por una u otra raz\u00f3n, todav\u00eda nos sentimos enojados, el camino m\u00e1s seguro, como dije antes, es guardar silencio, y reservar la reprensi\u00f3n hasta un momento m\u00e1s conveniente, cuando el coraz\u00f3n se haya enfriado.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Debemos observar especialmente esta mansedumbre cuando somos corregidos por nuestros superiores o amigos.  San Francisco de Sales escribe de nuevo: \"Recibir una reprimenda de buena gana, muestra que amamos la virtud opuesta a la falta por la cual somos corregidos; y consecuentemente este es un gran signo de progreso en la perfecci\u00f3n.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Ah, Jes\u00fas m\u00edo, haz que todos mis pensamientos se ocupen en evitar todo lo que pueda ofenderte y en promover todo lo que pueda contribuir a tu complacencia.  Aleja de m\u00ed toda ocasi\u00f3n que pueda apartarme de tu amor.  Me despojo de mi libertad y la consagro enteramente a tu buena voluntad.  Te amo, bondad infinita.  Te amo, oh delicia m\u00eda.  \u00a1Oh Verbo Encarnado, Te amo m\u00e1s que a m\u00ed mismo!  Ten piedad de m\u00ed y cura las heridas que quedan en mi pobre alma por sus pasadas deslealtades hacia Ti.  Me entrego enteramente en Tus brazos, oh Jes\u00fas m\u00edo; ser\u00e9 enteramente Tuyo; sufrir\u00e9 todo por amor a Ti; \u00a1y no te pido nada m\u00e1s que a Ti mismo!  Oh Virgen Santa y Madre m\u00eda, Mar\u00eda, te amo y conf\u00edo en ti; \u00a1socorro por tu poderosa intercesi\u00f3n!<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-accordion-item\">\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-title-8768\" class=\"elementor-tab-title\" data-tab=\"8\" role=\"button\" aria-controls=\"elementor-tab-content-8768\" aria-expanded=\"false\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon elementor-accordion-icon-left\" aria-hidden=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-closed\"><i class=\"fas fa-plus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-accordion-icon-opened\"><i class=\"fas fa-minus\"><\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-accordion-title\" tabindex=\"0\">S\u00c1BADO DE LA TERCERA SEMANA DESPU\u00c9S DE PENTECOST\u00c9S<\/a>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<div id=\"elementor-tab-content-8768\" class=\"elementor-tab-content elementor-clearfix\" data-tab=\"8\" role=\"region\" aria-labelledby=\"elementor-tab-title-8768\"><p><b>Meditaci\u00f3n matutina:\u00a0<em> IV.  C\u00d3MO CONVERSAR CONTINUA Y FAMILIARMENTE CON DIOS<\/em><\/b><\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Cuando est\u00e9s afligido por una enfermedad, una tentaci\u00f3n, una persecuci\u00f3n o cualquier otro problema, acude inmediatamente a Dios e impl\u00f3cale que Su mano te ayude.  No le desagradar\u00e1, en efecto, que en tu desolaci\u00f3n acudas a tus amigos y encuentres alg\u00fan alivio.  Pero despu\u00e9s de haber recurrido a las criaturas, y que \u00e9stas hayan sido incapaces de consolar tu coraz\u00f3n, recurre a tu Creador, y dile: Se\u00f1or, los hombres est\u00e1n llenos de palabras.  No pueden consolarme.  T\u00fa eres toda mi esperanza y todo mi amor.<\/p><p><b>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/b>\u00a0 \u00a0 Cuando est\u00e9s afligido por una enfermedad, una tentaci\u00f3n, una persecuci\u00f3n u otro problema, acude inmediatamente a Dios e impl\u00f3cale que su mano te ayude.  Basta que le presentes la aflicci\u00f3n; que vengas y le digas: <em>He aqu\u00ed, Se\u00f1or, que estoy en apuros<\/em>. - (Lam. i., 20).  \u00c9l no dejar\u00e1 de consolarte, o al menos de darte fuerzas para sufrir esa pena con paciencia; y te resultar\u00e1 un bien mayor que si te hubiera librado por completo de ella.  Cu\u00e9ntale todos los pensamientos de temor o de tristeza que te atormentan; y dile: Dios m\u00edo, en ti est\u00e1n todas mis esperanzas; te ofrezco esta aflicci\u00f3n, y me resigno a tu voluntad; pero ten piedad de m\u00ed, o l\u00edbrame de ella, o dame fuerzas para soportarla.  Y \u00c9l cumplir\u00e1 verdaderamente contigo aquella promesa hecha en el Evangelio a todos los que est\u00e1n en apuros, de consolarlos y confortarlos cuantas veces recurran a \u00c9l: <em>Venid a m\u00ed todos los que est\u00e1is fatigados y agobiados, y yo os aliviar\u00e9<\/em>. - (Mateo xi., 28).<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0No se disgustar\u00e1 si en tu desolaci\u00f3n acudes a tus amigos para encontrar alg\u00fan alivio; pero quiere que recurras principalmente a \u00c9l.  Por tanto, en todo caso, despu\u00e9s de haber recurrido a las criaturas, y que \u00e9stas no hayan podido consolar tu coraz\u00f3n, recurre a tu Creador, y dile: Se\u00f1or, los hombres s\u00f3lo tienen palabras para m\u00ed; <em>Mis amigos est\u00e1n llenos de palabras<\/em> - (Job xvi., 21); ellos no pueden consolarme, ni deseo ya ser consolado por ellos; T\u00fa eres toda mi esperanza, todo mi amor.  S\u00f3lo de Ti recibir\u00e9 consuelo; y que mi consuelo sea, en esta ocasi\u00f3n, hacer lo que a Ti te plazca.  Cont\u00e9mplame dispuesto a soportar este dolor durante toda mi vida, por toda la eternidad, si as\u00ed te place.  T\u00fa s\u00f3lo ay\u00fadame.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/strong><\/p><hr \/><p><strong>Lectura espiritual:\u00a0<em>\u00a0CORAM SANCTISSIMO<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\">VIGESIMOCUARTA VISITA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Verdaderamente eres un Dios oculto<\/em>. - (Is. xlv., 15).  En ninguna otra obra del amor divino se verifican tan plenamente estas palabras como en este adorable misterio del Sant\u00edsimo Sacramento, donde nuestro Dios est\u00e1 enteramente oculto.  Cuando el Verbo Eterno tom\u00f3 carne, ocult\u00f3 su divinidad y apareci\u00f3 como hombre en la tierra; pero permaneciendo con nosotros en este Sacramento, ocult\u00f3 incluso su humanidad y, como dice San Bernardo, s\u00f3lo aparece bajo la forma de pan, para mostrar as\u00ed la ternura del amor que nos tiene: \"Oculta la divinidad, oculta la humanidad: s\u00f3lo aparecen las entra\u00f1as de la caridad\".  Oh mi amado Redentor, a la vista de la excesiva ternura que tienes por los hombres, estoy fuera de m\u00ed, Se\u00f1or, y no s\u00e9 qu\u00e9 decir.  En este Sacramento llegas tan lejos por su amor como para ocultar Tu majestad y rebajar Tu gloria; llegas hasta consumir y aniquilar Tu vida divina.  Y mientras est\u00e1s en el altar parece que no tienes otra cosa que hacer que amar a los hombres y mostrarles el afecto que les tienes.  \u00bfY qu\u00e9 gratitud Te muestran a cambio, oh gran Hijo de Dios?<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Oh Jes\u00fas, oh gran Amante de los hombres, perm\u00edteme hablar as\u00ed, pues veo que prefieres su beneficio a tu propia gloria.  \u00bfY no sab\u00edas a cu\u00e1nto desprecio te expondr\u00eda este amoroso designio tuyo?  Veo, y ante m\u00ed lo viste muy bien, que la mayor parte de los hombres no te adoran ni te reconocen en este Sacramento.  S\u00e9 que estos mismos hombres han llegado a pisotear las Hostias consagradas, que las han arrojado al suelo, al agua y al fuego.  Y veo que la mayor parte incluso de los que creen en Ti, oh Dios m\u00edo, lejos de reparar tantos ultrajes con el homenaje de su devoci\u00f3n, vienen a la iglesia para ofenderte a\u00fan m\u00e1s con sus irreverencias, o bien te abandonan en tu altar, y a veces incluso lo dejan sin una l\u00e1mpara o los ornamentos necesarios.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Oh, si pudiera, mi dulc\u00edsimo Salvador, lavar con mis l\u00e1grimas, o incluso con mi sangre, aquellos infelices lugares en los que, en este Sacramento, Tu amor y Tu Coraz\u00f3n enamorado han sido tan ultrajados!  Pero si tanto no me es concedido, deseo al menos, mi Se\u00f1or, y determino, visitarte a menudo, para adorarte como ahora te adoro, y esto en compensaci\u00f3n por las injurias que recibes en este divin\u00edsimo Misterio.  Acepta, oh Padre Eterno, este escaso honor, que yo, el m\u00e1s miserable de los hombres, Te ofrezco ahora en reparaci\u00f3n de los ultrajes ofrecidos a Tu Hijo en el Sant\u00edsimo Sacramento; ac\u00e9ptalo en uni\u00f3n de aquel infinito honor que Jesucristo Te dio en la Cruz, y que diariamente Te da en el Sant\u00edsimo Sacramento.  Oh Jes\u00fas Sacramentado m\u00edo, \u00a1ojal\u00e1 pudiera yo llenar a todos los hombres de amor al Sant\u00edsimo Sacramento!<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Oh amable Jes\u00fas, \u00a1date a conocer, hazte amar!<\/p><p style=\"text-align: center;\">VISITA A MAR\u00cdA<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0Se\u00f1ora m\u00eda poderos\u00edsima, en medio de mis dudas sobre mi salvaci\u00f3n eterna, cu\u00e1n grande es la confianza que siento cuando recurro a Ti; y cuando pienso que T\u00fa, Madre m\u00eda, eres, por una parte, tan rica en gracias que San Juan Damasceno te llama \"un mar de gracias\"; San Buenaventura, \"el conjunto de las gracias\", es decir, la fuente en la que se congregan todas las gracias; San Efr\u00e9n, \"una fuente de gracia y de todo consuelo\"; y San Bernardo, \"la plenitud de todo bien\"... y, por otra parte, reflexiono que tu deseo de hacernos el bien es tan grande que eres la fuente de toda gracia. Efr\u00e9n, \"fuente de gracia y de toda consolaci\u00f3n\"; y San Bernardo, \"plenitud de todo bien\" - y por otra parte, reflexiono que tu deseo de hacernos el bien es tan grande que te consideras ofendida, como dice San Buenaventura, por aquel que no te pide gracias: \"Pecan contra ti, oh Se\u00f1ora\", dice, \"los que no te piden\".  Oh riqu\u00edsima, oh sapient\u00edsima y misericordios\u00edsima Reina, veo que conoces mucho mejor que yo las necesidades de mi alma y que me amas mucho m\u00e1s de lo que yo pueda amarte.  Conoce, pues, la gracia que ahora te pido; cons\u00edgueme la gracia que t\u00fa sabes que es la m\u00e1s conveniente para mi alma.  Pide este favor a Dios y me dar\u00e9 por satisfecho.<\/p><p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<em>Eyac<\/em>.  Dios m\u00edo, conc\u00e9deme las gracias que Mar\u00eda te pide para m\u00ed.<\/p><hr \/><p><strong>Meditaci\u00f3n vespertina:\u00a0\u00a0<i>LA PR\u00c1CTICA DEL AMOR DE JESUCRISTO\u00a0<\/i><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>\"La caridad no piensa mal, no se alegra de la iniquidad, sino que se alegra con la verdad\".<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\">XXXVII.  EL QUE AMA A JESUCRISTO S\u00d3LO DESEA LO QUE JESUCRISTO DESEA<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n I:<br \/><\/strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0La caridad y la verdad van siempre unidas; de modo que la caridad, consciente de que Dios es el \u00fanico y verdadero Bien, detesta la iniquidad, que se opone directamente a la voluntad divina, y no se satisface sino en lo que agrada a Dios Todopoderoso.  De ah\u00ed que el alma que ama a Dios se despreocupe de lo que los hombres digan de ella, y s\u00f3lo se proponga agradar a Dios.  El Beato Enrique Suso dice: \"Est\u00e1 bien con Dios aquel hombre que se esfuerza por conformarse con la verdad, y por lo dem\u00e1s es completamente indiferente a la opini\u00f3n o trato de la humanidad.\"<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0Y como ya hemos afirmado m\u00e1s de una vez, la santidad y perfecci\u00f3n de un alma consiste en la renuncia a s\u00ed misma y en la sumisi\u00f3n a la voluntad de Dios; pero ahora ser\u00e1 bueno descender m\u00e1s en detalle.  Si, pues, queremos llegar a ser santos, todo nuestro empe\u00f1o debe consistir en no seguir nunca nuestra propia voluntad, sino siempre la voluntad de Dios; la sustancia de todos los preceptos y consejos divinos consiste en hacer y sufrir lo que Dios quiere, y del modo que \u00c9l quiere.  Supliquemos, pues, al Se\u00f1or que nos conceda una santa libertad de esp\u00edritu: esa libertad de esp\u00edritu que nos lleva a abrazar todo lo que es agradable a Jesucristo, independientemente de todos los sentimientos de repugnancia que surgen del amor propio y del respeto humano.  El amor a Jesucristo, hace a los que le aman absolutamente indiferentes; de modo que todas las cosas son iguales para ellos, sean amargas o dulces.  No desean nada que les agrade a ellos mismos, sino s\u00f3lo lo que agrada a Dios; se emplean en cosas peque\u00f1as y grandes, sean agradables o desagradables, con la misma paz de esp\u00edritu.  Les basta con agradar a Dios.<\/p><p><strong>Meditaci\u00f3n II:<\/strong>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-be8e2c9 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"be8e2c9\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0810300 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"0810300\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations\/\">\u21d1 \u00a0<\/a><em><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations\/\">CONTENIDO<\/a><br \/><\/em><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-second-week-after-pentecost\/\">\u21d0 <em>SEGUNDA SEMANA DESPU\u00c9S DE <\/em><em>PENTECOST\u00c9S<\/em><\/a><br \/><a href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-fourth-week-after-pentecost\/\">\u21d2 <em>CUARTA SEMANA DESPU\u00c9S DE <\/em><em>PENTECOST\u00c9S<\/em><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VOLUME III &#8211; PART I, pp. 191-243 THIRD SUNDAY AFTER PENTECOST (*The Feast of the Mother of Perpetual Succour) Morning Meditation:\u00a0 FEAST OF THE MOTHER OF PERPETUAL SUCCOUR \u00a0 \u00a0 \u00a0The Blessed Virgin Mary has earned the beautiful and glorious &hellip; <a class=\"continue_reading\" href=\"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/daily-meditations-third-week-after-pentecost\/\">Seguir leyendo <span class=\"meta-nav\"><i class=\"fa fa-caret-right\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><\/a><\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":4884,"parent":0,"menu_order":89,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-9273","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/9273","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9273"}],"version-history":[{"count":68,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/9273\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10731,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/9273\/revisions\/10731"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/societyofthemostholyredeemer.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}